INTESTINO IRRITABLE: APRENDA A ALIVIAR LOS MALESTARES


Dolor abdominal cuando consume ciertos alimentos o dificultad para ir al baño, son algunos malestares que se presentan cuando existe un cuadro de Intestino Irritable.

Esta patología es más conocida como “colon irritable”, pero debemos aprender a que su nombre no corresponde, ya que afecta a todo el intestino y no sólo al colon.

El doctor Sergio Carvajal, gastroenterólogo de Clínica Santa María explica que es un “trastorno funcional del intestino, es decir, afecto al funcionamiento y no a su estructura o forma. Si lo comparamos con una persona que no padece este síndrome el aspecto será el mismo, ya que el intestino no se inflama ni irrita”.

Muchos asocian esta patología a problemas psicológicos, pero no es así. El estrés y el consumo de ciertos alimentos pueden generar una crisis o aumentar los síntomas, pero no es su causa.

¿Cómo funciona nuestro intestino?

El tubo digestivo, del cual es parte el intestino, posee varias capas y una de ellas es de músculos. En un sistema que funciona de forma normal, estos músculos permiten que el intestino tenga contracciones que hacen avanzar el contenido hacia el recto, lo que se hace en forma ordenada y se activa al ingerir alimentos.

El especialista agrega que “cuando una persona presenta el trastorno de intestino irritable posee alteraciones en estos movimientos, es decir, contracciones y/o relajación anormal de los músculos e hipersensibilidad en los nervios intestinales, lo que significa que existe percepción de sensaciones desagradables”.

Los síntomas de esta enfermedad pueden variar entre una persona y otra. A continuación se detallan algunas señales a las que se debe estar atento:

– Dolor abdominal, como malestar o pesadez.
– Diarrea y/o constipación.
– Deposiciones duras, blandas o líquidas.
– Sensación de pujo, de urgencia o de evacuación incompleta.
– Eliminación de mucosidades.
– Meteorismo o sensación de distensión abdominal (hinchazón).

Tratamiento

No existe tratamiento que permita una cura total de este trastorno ya que es crónico, pero sí hay diversas medidas para aliviar los síntomas.

Lo primero que debemos tener en cuenta y mejorar es la dieta alimenticia, para esto cada paciente debe identificar los alimentos que provocan malestares y así poder ajustar las medidas según las necesidades del paciente.

Por lo general, serán alimentos que tienen mucho contenido de grasa, cafeína y alcohol, además de las bebidas gaseosas, la cebolla, repollo, brócoli, coliflor, alcachofa y legumbres. Es recomendable comer habitualmente fibras como frutas, verduras y cereales, y tomar alrededor de dos litros de agua al día, evitando ingerir grandes volúmenes de comida.

Lo segundo que debemos mejorar es aprender a manejar el estrés, para eso debemos realizar actividades que produzcan relajación. Además, debemos incluir tareas que distraigan y desconecten de lo habitual.

El tercer paso es tener en cuenta el uso de medicamentos, que de igual forma que la dieta debe ser ajustado a cada persona. En términos generales, se pueden utilizar suplementos de fibras, algunos laxantes o antidiarreicos –dependiendo del caso-, medicamentos de acción antiespasmódica o que estimulen los movimientos del intestino. También se recetan ansiolíticos y antidepresivos.

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Categoría: Glosario Médico.




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