JUANETES: CUANDO CAMINAMOS CON DOLOR


Estas alteraciones de los huesos de los pies provocan enfermedades que pueden causar enormes molestias al caminar. Conozca sus tratamientos.

El Hallux Valgus o juanete es una alteración del esqueleto de tipo hereditario, por lo que no existe una forma de prevenirlo.

El Dr. Sergio Fernández, traumatólogo de Clínica Santa María, explica que “es una deformidad que ocurre en la parte más cercana de la punta del pie y, habitualmente, afecta al dedo gordo o hallux a través del primer metatarsiano –hueso que lo afirma-. Este se gira hacia el lado interno, haciéndose prominente y desviando automáticamente el dedo hacia fuera”.

“Es mucho más frecuente en mujeres porque es una enfermedad asociada al gen X y las mujeres tienen dos; también porque los juanetes se ven agravados o adelantados en su presentación por el tipo de calzado y los tacos son muy desfavorables en ese sentido. Aunque hoy, las jóvenes usan más zapatillas y eso retrasa la edad de aparición del juanete”, asegura el especialista.

– ¿Cuándo esta alteración se transforma en enfermedad?

“Cuando molesta y genera alguna alteración en la vida cotidiana, como dolor o que no puedes encontrar un calzado adecuado a tu actividad”, dice el traumatólogo.

En estos casos, las personas deben comenzar un tratamiento. Sin embargo, no siempre es compatible porque implica usar -todo el tiempo- un calzado ancho y blando, sin nada de taco. “Con eso se resuelve el dolor, pero no la deformidad; cuya única y exclusiva solución es la cirugía”, afirma el Dr. Fernández y agrega que “todos los tratamientos orientados al uso de plantilla, férulas nocturnas que afirman el dedo en buena posición y/o separadores de dedos, sólo generan alivio transitorio de las molestias. Esto porque no puedes ganarle a la genética con métodos externos”.

– La solución definitiva

El especialista cuenta que “la cirugía del Hallux Valgus ha cambiado enormemente en los últimos quince años, porque se entendió que para corregir la forma del esqueleto no se debe sacar solo la prominencia ósea y dejar el dedo a la fuerza orientado hacia adelante, sino que hay que llevar el metatarsiano a la posición correcta, de tal forma que el dedo gordo vuelva a su lugar casi sin ayuda”.

“Una vez que el hueso se repara –que habitualmente demora entre tres y seis semanas- la persona está sana desde el punto de vista esquelético; pero hay que esperar que las partes blandas evolucionen y eso es lo que más dificulta el tratamiento del juanete, porque no son muchos los que tienen la opción de interrumpir su vida normal por dos meses”.

La intervención dura entre cuarenta y sesenta minutos e implica una noche de clínica, pudiendo ser ambulatoria en el futuro. Las primeras tres semanas son de marcha restringida dentro de la casa, durante las que se permite apoyar progresivamente el pie con un zapato post operatorio. Las segundas tres semanas se debe usar zapatillas y hacer vida normal, sólo hay restricciones deportivas. Habitualmente, pasadas esas seis semanas, se puede volver al calzado normal, con un poco de taco.

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Categoría: Traumatología.




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