La batalla contra una enfermedad frecuente y mortal


La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, cada vez más prevalente, está asociada al consumo de cigarrillo y se caracteriza por tos crónica, generalmente con mucosidades, cansancio y ahogos.

En el mundo existen alrededor de 210 millones de personas con Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), y se estima que en el 2030 esta patología será la tercera causa más importante de mortalidad, según cálculos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Los principales responsables del aumento de esta afección, generalmente progresiva y a veces irreversible, son el tabaquismo, la contaminación del aire, tanto en espacios cerrados como en el exterior, y la inhalación de partículas de polvo y sustancias químicas en el lugar de trabajo.

Para promover una mayor y más profunda conciencia sobre este problema, la OMS instauró hoy, 17 de noviembre, el Día Mundial de la EPOC, organizado por la Iniciativa Mundial contra la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (GOLD).

¿Qué es la EPOC?
En la gestación de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, suelen estar presentes dos patologías relacionadas estrechamente entre sí: la bronquitis crónica y el enfisema pulmonar. En general, coexisten ambas con predominio de una u otra, sin embargo, sólo se puede hablar de EPOC cuando se presentan con obstrucción bronquial.

Según el doctor Hernán Cabello, jefe del Servicio de Enfermedades Respiratorias de Clínica Alemana, explica que el consumo de cigarrillo es el principal responsable de esta afección, ya que sobre el 90% de los casos es secundario al tabaco. “Las partículas nocivas o gases tóxicos inhalados producen una respuesta inflamatoria anormal, la que origina lesiones en la vía aérea y en los pulmones”, precisa.

Se estima que otros factores de riesgo capaces de incrementar los efectos del tabaco o disminuir la capacidad defensiva del organismo, son el bajo peso al nacer, desnutrición, infecciones respiratorias e hiperreactividad bronquial.

¿Tengo EPOC?
Los principales síntomas son tos crónica, generalmente con mucosidades, y cansancio. Los afectados también sienten el pecho apretado y ahogos, además de una especie de “pito” al respirar (sibilancias).

Por eso es recomendable que todo fumador que presente un cuadro como éste por un tiempo prolongado, sea evaluado por un especialista, quien realizará un examen llamado espirometría para ver si hay obstrucción bronquial. Si se confirma el diagnóstico, el mismo procedimiento permitirá conocer la gravedad del problema.

El tratamiento es de tipo médico. Lo más importante es abandonar el tabaco e iniciar una terapia farmacológica para dilatar los bronquios y evitar la obstrucción. Además, se debe realizar una rehabilitación física que consiste en ejercicios para sacar el máximo provecho a la capacidad respiratoria.

Sin embargo, en los casos más graves se puede recurrir a un tratamiento quirúrgico. Los tipos de cirugía que se ofrecen en forma excepcional son básicamente tres: la bulectomía, que es la resección de bulas o bolsas de aire; la reducción del volumen pulmonar eliminando zonas muy enfisematosas, y por último, el trasplante pulmonar.

Programa Antitabaco

Clínica Alemana cuenta con un programa integral de tratamiento para el tabaquismo denominado A Todo Pulmón, a cargo de un médico broncopulmonar, un psiquiatra y un psicólogo. Este plan ha dado muy buenos resultados, ya que cerca del 80 a 90% de las personas que participan en él dejan de fumar. Sin embargo, para hablar de éxito o fracaso de un proceso de este tipo hay que mantener la abstinencia al menos un año, donde la tasa de cesación es del 60%.

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Categoría: Actualidad Médica.




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