La cirugía de Parkinson le cambió la vida


Después de pasar meses en su casa sin poder caminar, ahora puede salir, manejar y hacer su vida prácticamente normal. Ella es uno de los 13 pacientes sometidos a esta intervención que se realiza únicamente en Clínica Alemana.

Ximena Bauerle tenía sólo 40 años cuando le diagnosticaron Parkinson. Doce años tuvo que vivir con esta enfermedad antes de encontrar una solución.

“Los primeros nueve años hice mi vida prácticamente normal, pero los últimos tres, antes de operarme, empezó el deterioro más notable, con distonía (contracción muscular) y mucho dolor. Llegué justo a tiempo”, cuenta esta paciente de 53 años, quien en 2009 se sometió con éxito a una cirugía para tratar el Parkinson.

Clínica Alemana, desde el año 2002, es el único centro que cuenta con un equipo profesional dedicado al tema y con la tecnología necesaria para realizar esta cirugía denominada instalación de implante de electrodos por estimulación, la que ya se ha realizado en 13 pacientes con resultados muy satisfactorios.

En marzo de 2009, Ximena fue una de ellas. “Yo no caminaba, me arrastraba y me afirmaba por las paredes. Eso fue en agosto de 2008, cuando llegué a Clínica Alemana y supe de esta cirugía. Ahí empezaron los exámenes para ver si cumplía las condiciones, porque es un procedimiento complicado, un proceso fuerte. Luego de siete meses me operaron”, explica.

Fueron dos cirugías, con tres días de diferencia. El doctor Felipe Valdivia, a cargo de la intervención y jefe de la Unidad de Neurocirugía de Clínica Alemana, explica que el procedimiento de estimulación cerebral profunda para tratar el Parkinson consiste en implantar electrodos en un pequeño núcleo del cerebro (núcleo subtalámico) a ambos lados, para finalmente conectarlo a un equipo neuromodulador, aparato similar a un marcapasos y que se ubica bajo la piel de la zona de la clavícula. Este, a través de la estimulación electromagnética, regula los síntomas cardinales de la enfermedad de Parkinson, como temblor, rigidez y discinesias (movimientos anormales e involuntarios).

Durante la intervención se utiliza una técnica con micro-registro, lo que permite evaluar en el paciente los resultados en forma inmediata.

“De acuerdo a lo demostrado por la experiencia internacional, las probabilidades de éxito son bastante altas y los riesgos de que se presenten complicaciones graves no superan el 5%. Sin embargo, agrega que es fundamental la adecuada selección de los casos -pacientes con enfermedad de Parkinson sin daño cognitivo y que soporten la suspensión de medicamentos (levodopa)-, ya que si bien esta cirugía puede mejorar la calidad de vida, no es un tratamiento curativo, por lo cual la patología sigue su curso natural”, sostiene el especialista.

Agrega que existen protocolos de evaluación antes de la cirugía y un seguimiento posterior. Los resultados demuestran una clara mejoría en la calidad de vida de estos pacientes, con disminución notoria de las fluctuaciones motoras y discinesias, entre otros síntomas. Además, requieren cerca de un 50% menos de medicamentos.

Un cambio radical
“Son muy pocas las secuelas, especialmente si lo comparo con mi estado anterior a la cirugía. Estuve encerrada muchos meses en mi casa con distonía y otros efectos colaterales que producen los remedios del Parkinson. Ahora sólo tengo una pierna más rígida, pero antes no podía caminar. ¡Me cambió la vida! Puedo salir a la calle, manejar, hacer mi vida prácticamente normal”, cuenta emocionada Ximena.

La doctora Carolina Kunstmann, neuróloga de Clínica Alemana, explica que esta técnica permite mejorar síntomas que ya no responden a los medicamentos. “Estas molestias son reversibles con los estimuladores cerebrales”, afirma.

Actualmente, Ximena Bauerle se controla cada tres meses con la doctora Kunstmann, además de tener sesiones con el psiquiatra. “Dejé de fumar y hago una rutina de Pilates todos los días. Tomo remedios cada cuatro horas y tengo apoyo psicológico ¡Estoy contenta! Saqué fuerza de esta enfermedad. Empecé a escribir como una forma de vivir el duelo del Parkinson. También formé una agrupación para gente que padece esta enfermedad. En general, el balance es súper positivo”, enfatiza y agrega que el apoyo de Dios y su familia también han sido fundamentales en su recuperación. “Todavía me falta. No estoy 100% recuperada, pero éste fue el primer paso de mi nueva vida”.

Centro de Parkinson
El principal objetivo de esta área es la atención integral de los pacientes con enfermedad de Parkinson, temblor, distonía, enfermedad de Huntington, corea, tics y otros trastornos del movimiento.

Este centro cuenta con un grupo de especialistas entrenados en el diagnóstico y tratamiento de estas patologías, con capacitación en el manejo de los últimos tratamientos. Entre ellos, están las terapias farmacológicas, uso de toxina botulínica, cirugía funcional de enfermedad de Parkinson, además un programa de seguimiento de sistemas de neuromodulación, prueba de levodopa o apomorfina. El objetivo es mejorar la calidad de vida de los pacientes por medio de un trabajo multidisciplinario con neurólogos, psicólogos, kinesiólogos, fonoaudiólogos y una enfermera.

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Categoría: Neurología.




One Response to “La cirugía de Parkinson le cambió la vida”

  1. CECILIA ROJAS Dice:

    COMO PUEDO DARLE UNA VIDA MEJOR A MI HERMANA ENFERMA DE PARKINSON,SUFRO Y ME DESESPERO AL NO PODER HACER NADA POR ELLA.ES CARO OPERARLA.


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