LA SOLUCIÓN PARA ELIMINAR GRASAS NO DESEADAS


Bajar una o dos tallas sin tener que pasar largas jornadas en el gimnasio o hacer que desaparezca esa grasa que ninguna dieta ha logrado eliminar, es casi un sueño. Sin embargo, la liposucción es una opción que lo hace posible.

La extracción quirúrgica de células grasas mediante un tubo de succión de acero inoxidable -cánula-, es lo que se conoce como liposucción.

La primera intervención de este tipo se realizó en 1974 y representó un importantísimo avance en comparación con las técnicas quirúrgicas de contorno corporal anteriores. En las últimas décadas, se han logrado muchos avances en este tipo de procedimientos, convirtiéndose en una de las cirugías de contorno corporal más seguras y conocidas.

Para quién está indicada
Si está pensando en someterse a una liposucción, es importante que sus expectativas sean realistas. Como en todas las cirugías plásticas, el éxito dependerá de un número de factores personales, tales como la edad, la elasticidad de la piel, el peso y el estado de salud. Hay que tener en cuenta que al aplicar esta técnica no se logra una baja de peso general, sino una reducción localizada del volumen de ciertas áreas.

Usualmente, la liposucción se efectúa como complemento a otros procedimientos como la abddominoplastía o luego de realizarse una cirugía bariátrica.

Un buen candidato es el que tiene un peso normal, una piel saludable y elástica y desea eliminar grasa de zonas problemáticas –que no se logra eliminar con ejercicio o dietas-, como caderas, muslos, abdomen.

No se aconseja para personas con un sistema inmunológico débil, diabetes, problemas cardiacos o arteriales, antecedentes de coágulos de sangre o flujo sanguíneo reducido.

La mayoría de las veces el paciente se somete a una liposucción para eliminar bolsas de grasa de zonas problemáticas como muslos, caderas, abdomen y la parte superior de los brazos.

Después de la cirugía
Dependiendo de las zonas tratadas, el paciente debe utilizar una faja compresiva elástica que ayuda en el reajuste de la piel y los tejidos liposuccionados. Generalmente, se usa por un mes.

Es importante que la persona sepa que no se debe esperar una resultado definitivo inmediatamente después de la operación. Incluso, durante unos días puede evidenciarse un aumento de peso, debido a los líquidos y sueros que se administran, además de la inflamación subsiguiente a la intervención.

Para controlar el dolor posterior, el médico administra analgésicos habituales y antibióticos. En los días siguientes, y hasta que se empiece a notar mejoría, hay que ser paciente y tener en cuenta que el resultado se conseguirá poco a poco

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Categoría: Pediatría.




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