LÍMITES Y NEGOCIACIONES CON LOS HIJOS ADOLESCENTES


La adolescencia es una etapa difícil, ya que los jóvenes presentan rasgos de adultos y resabios de niños al mismo tiempo. Ayude y aconseje a su hijo, para que sepa llevar este período de la mejor forma.

La adolescencia es la etapa que separa la niñez de la adultez y abarca desde los diez hasta los 19 años. En ella se desarrollan cambios físicos, sicológicos y emocionales.

La Dra. María Eugenia Henríquez, pediatra de Clínica Santa María, señala que este periodo se divide en tres etapas: adolescencia temprana, que va desde los diez hasta los trece años; media, entre los catorce y 16; y tardía, de los 17 a los 19 años.

“Los principales conflictos en la familia se dan durante la adolescencia media, porque los niños comienzan a ver los defectos de sus padres y los critican. También son rebeldes, se alejan de la familia y acercan al grupo de amigos. Se exacerba el interés por el sexo opuesto y tienen los primeros acercamientos no fantasiosos. El pensamiento pasa a ser más hipotético deductivo, son altruistas, se sienten invulnerables, omnipotentes y son extremadamente egocéntricos. Tienen constantes fluctuaciones de humor, pueden surgir dudas respecto a su orientación sexual e iniciarse conductas de riesgo, como el consumo de tabaco, alcohol, drogas y/o uso de violencia”, asegura la especialista.

Todo esto hace que sea la etapa de mayor conflicto con la autoridad y sus normas. El adolescente busca su independencia separándose emocionalmente de sus padres, decidiendo y valiéndoselas por sí solo.

– Cultive la comunicación

Hay que tener claro que es un proceso donde el conflicto es normal y necesario para que el niño lleguen a la adultez. Por eso, la Dra. Henríquez aconseja que los padres tengan en cuenta algunas premias para ayudar a la convivencia familiar:

1. Es muy importante desarrollar la comunicación entre los miembros de la familia. “Esto implica ser honestos, discutir abiertamente los diversos temas y situaciones que se viven, hablar siempre con la verdad y, si hay algún problema, nunca evadirlo. Desde pequeños, hay que estimular su expresión, escuchándolos cuando quieran contar algo”, advierte.

2. Sea una figura de autoridad y un modelo consecuente. Preocúpese de que su actuar y decir sigan una misma línea.

3. Las normas, reglas y castigos deben ser claros, estables, progresivos y conocidos por todos. “Si le pide a su hijo que llegue temprano, fije una hora determinada, ya que cada persona puede tener su propio concepto de ‘temprano’. Tampoco deje que el permiso dependa de su estado anímico, debe haber una ‘regla’ prefijada”. Por último, asegúrese de que su hijo conozca las consecuencias de sus actos.

4. Enséñeles a resolver conflictos. Muéstreles que los problemas en la vida tienen solución y que cuenta con usted para ayudarle a resolverlos.

5. Converse temas de acuerdo a la etapa de desarrollo de su hijo. “Si están viendo televisión y muestran una noticia de violencia o sexo, pregúnteles qué entienden de lo que pasa y su opinión”.

6. Sea honesto y tolere sus equivocaciones, porque así aprenderán que errar es humano y siempre estarán dispuestos a decir la verdad.

7. Demuestre su amor incondicional como padre. “Cuando retamos a un hijo, él siente que no lo queremos. Por eso hay que estar constantemente recalcándoles que lo que se castiga es su conducta, pero que a pesar de ella lo seguimos queriendo”, aclara la Dra. Henríquez.

8. Conozca a cada hijo en su individualidad. “Aunque deben haber dos o tres normas generales que se apliquen a todos, el detalle más fino tiene que ir de acuerdo a las necesidades de cada hijo”.

9. La autoridad debe ser compartida por ambos padres. Evite la desautorización frente al niño, converse con su pareja respecto a las normas y castigos; si hay diferencias, lleguen a un acuerdo. También debe hacer que los castigos se cumplan, porque así demuestra consecuencia en su autoridad.

10. Negocie con su hijo. Se ha demostrado que cuando se fijan normas y límites en conjunto, los adolescentes se sienten comprometidos y cumplen mucho más.

“Todo esto tiene como objetivo final, lograr la autonomía responsable en los jóvenes y prepáralos para la vida adulta”, finaliza la especialista.

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Categoría: Psicología y Psiquiatría.




3 Responses to “LÍMITES Y NEGOCIACIONES CON LOS HIJOS ADOLESCENTES”

  1. ANA Dice:

    Señor Recto:

    Me parece una falta de respeto, responder a Yoselin de esa manera tan inadecuada como lo a hecho Usted.

    Que importancia tienen las faltas de ortografia, para alguien que pide consejo desesperadamente para la educación de su hijo; la ayuda o consejo que le pedian, no era faltarle al respeto con su nivel cultural.

    Y a ti querida Madre te aconsejo mucha paciencia y dialogar mucho con tu hijo…parece facil pero es dificil. Mucha suerte.


  2. El señor recto Dice:

    Primero aprende a escribir, escuchamos con el oído, no con la vista LEYENDO, aprendete un curso de dactilografía y ortografía, y después hablamos. Gracias por leerme. /:(


  3. yoselin Dice:

    soy una persona desesperada tengo un hijo de 14 años y anda un poco revelde y ya echo de todo un poco estuvimos yendo a terapias e hablado con el le don consejos a llegado a limite de no estudiar va ala escuela pero no trabaja es desordenado inquieto ahora esta en casa estudiando los trabajos q le dejan los maestros yo soy una persona que vengo de una familia desintegrada me cuesta trabajo poner limites y no quiero q mi hijo se valla x el mel camino es el unico gracias x escucharme


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