Lipoaspiración


El sobrepeso, la edad y los depósitos de grasa que no desaparecen a pesar de los esfuerzos, son las principales razones que motivan a realizarse una lipoaspiración.

Esta técnica se aplica en todas las partes del cuerpo: caderas, glúteos, espalda, brazos, cuello, mamas, muslos, abdomen, rodillas, pantorrillas, tobillos, etc…, pero no sirve para eliminar la celulitis. Es, sin duda, la cirugía estética más frecuente.

1. Lipoaspiración

Se extrae la grasa a través de un pequeño tubo metálico o “cánula de lipoaspiración”, que se inserta en la piel a través de

incisiones de unos cuantos milímetros.

Primero, se infiltra la grasa con suero y drogas anestésicas y vasoconstrictoras -para disminuir la hemorragia y el dolor-, y luego se aspira el tejido adiposo. Una máquina conectada a las cánulas permite succionar la grasa adecuadamente. También se aspira creando vacíos mediante el uso de jeringas.

La cirugía utiliza anestesia general o local, según la extensión a tratar. La duración y necesidad de hospitalización es variable.

Al final se aplican curaciones compresivas elásticas, que se mantienen por un par de semanas.

• En este período la zona aspirada se hincha, presenta moretones y disminuye su sensibilidad. A los siete a diez días se retiran los puntos, mientras el paciente debe mantener reposo por un par de semanas, y volver a sus actividades normales gradualmente, evitando los ejercicios hasta tres semanas después.

• Durante la recuperación se asiste a controles con el cirujano, quien entrega las instrucciones para cada caso. Se recomienda los masajes y el ultrasonido para descongestionar las zonas tratadas.

• Se requiere de una piel firme y elástica, para que una vez retirada la grasa, ésta no quede suelta y no sea necesario realizar otra intervención.

• Es una cirugía que comprende los mismos riesgos que cualquier intervención. Excepcionalmente se produce pérdidas de sangre y lesiones en la piel. Irregularidades en la simetría o depresiones en algunas zonas son más comunes.

• Los resultados son permanentes, y aunque se suba un poco de peso, los depósitos de grasa no serán tan evidentes como para motivar otra cirugía.

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Pediatría.




Deja un comentario