Lo más importante es evitar o retrasar el inicio de diálisis crónica o trasplante”


Con el objetivo de prevenir y generar conciencia sobre la enfermedad renal crónica, hoy jueves 13 de mayo se celebra en Chile el Día Mundial del Riñón.

“Protege tus riñones: cuídate de la diabetes”, es el lema del Día Mundial del Riñón, que este año se celebra el 13 de mayo en Chile. La campaña se centra en la enfermedad renal crónica (ERC), la cual ha alcanzado ribetes de epidemia, generando altos costos para los estados y cobrando miles de muertes.

Esta situación se debe a que muchas veces la persona no presenta síntomas y cuando la enfermedad es detectada, ésta se encuentra en una etapa avanza, por lo que se hace necesario recurrir a la diálisis para mantenerla vivo o, cuando está indicado, optar a un trasplante renal, que en ocasiones no es posible por la enorme falta de donantes.

El doctor Emilio Roessler, jefe del Servicio de Nefrología de Clínica Alemana, aclara que la enfermedad renal crónica se produce, generalmente, junto a otras enfermedades y como consecuencia de éstas. Por ello, el mensaje del Día Mundial del Riñón, hace hincapié en que la manera de prevenirla y poder atacarla a tiempo es precisamente con un control precoz y óptimo de la hipertensión arterial y la diabetes, entre otras cosas.
¿Cuánto ha aumentado la enfermedad renal crónica en los últimos años?
Según la Encuesta Nacional de Salud de 2003, el 4% de los encuestados jóvenes y el 20% de aquellos mayores de 65 años tenían alteraciones en sus exámenes de laboratorio, los cuales mostraban la presencia de algún grado de daño renal, en general leve. En la actualidad, se está efectuando una segunda encuesta, pero aún no hay datos.

¿Qué son los riñones?

Son dos órganos del tamaño del puño de una mano ubicados cerca de la línea media de la espalda, bajo las costillas. Su función es filtrar la sangre, tarea que realizan a través de pequeñas estructuras llamadas nefrones. De esta forma separan los desechos y el exceso de agua, y los eliminan en forma de orina.

De lo que sí tenemos cifras muy exactas es del número de pacientes con ERC avanzada que están en diálisis o se trasplantan. Sabemos que en el 2000 había 7.100 personas en diálisis crónica, y al 30 de agosto de 2009, eran 15.500. Esto significa un aumento del número de enfermos en un 118% en 10 años o dicho de otra forma, 840 pacientes nuevos por año.

Es así como el tratamiento de la enfermedad renal crónica significa usar en 15.500 personas el 22% del presupuesto del plan AUGE/GES destinado a enfermedades crónicas.

Este incremento puede deberse a que la población está envejeciendo, por lo que aumenta el periodo en el cual el riñón se puede dañar por hipertensión arterial, diabetes y otras enfermedades.

¿Cuál considera usted que es la principal forma de promover la prevención?
Lo primero es crear conciencia en la población de que el riñón es un órgano vital y frágil. El común de las personas tiene muy claro que el corazón posee estas características y no sabe que también el riñón es un órgano que sí pierde sus funciones.

Existe un importante grupo de enfermedades que puede dañarlo en forma irreversible, como diabetes, hipertensión arterial, cálculos renales y enfermedades que obstruyen la vía urinaria, como el adenoma prostático y algunos medicamentos, por ejemplo, los antiinflamatorios. No olvidemos que algunas patologías generales como el lupus lo comprometen gravemente y que también hay enfermedades primitivas del riñón como las glomerulonefritis.

Población con alto riesgo renal:
– Adultos mayores
– Hipertensos
– Diabéticos
– Personas con antecedentes familiares de enfermedades renales o nefrourológicas.

Este grupo debe centrar la vigilancia y pesquisar de manera oportuna la enfermedad renal crónica.

La manera de prevenir la enfermedad renal crónica es precisamente controlar en forma precoz y óptima la hipertensión arterial y la diabetes; tratar adecuadamente las enfermedades urológicas, evitar tóxicos renales como los antiinflamatorios y pesquisar precozmente enfermedades renales primitivas mediante el examen de orina y creatinina rutinario.

¿Qué le parece el enfoque de la campaña de este año, orientada a la nefropatía diabética?
Me parece excelente. Es un muy buen paso para crear conciencia en la población de que deben tomarse la presión arterial una vez al año y, si ya se es hipertenso o diabético, tratar muy bien estas condiciones.

¿Cuánto mejora el pronóstico con una detección a tiempo?
Lo más importante es evitar o al menos retrasar el inicio de diálisis crónica o trasplante (terapias de reemplazo renal). Por ejemplo, un diabético con compromiso renal importante y que además es hipertenso, si no se trata perderá el 12% de su función renal en un año, es decir, si ya tiene un 24%, que es poco, pero le permite vivir sin diálisis, al cabo de un año tendrá el 12% de su función renal y ya estará en diálisis. En cambio, si la hipertensión arterial se trata adecuadamente, el inicio de la diálisis se postergará en al menos tres años.

Estos números reflejan el rendimiento del tratamiento cuando el enfermo consulta tardíamente, pero si consulta precozmente, cuando sólo hay microalbuminuria sin daño de la función renal, con un tratamiento apropiado de la hipertensión, se podrá evitar llegar a la diálisis.

¿Cómo evaluaría el panorama de la enfermedad renal en Chile?
En lo que se refiera a manejo precoz, hay mucho que hacer. Tanto los médicos no especialistas como el público general, sólo en los últimos años están tomando conciencia del problema y cómo enfrentarlo.

Por otro lado, creo que es un enorme avance que el Ministerio de Salud haya elaborado las Guías Clínicas de Prevención de Enfermedad Renal Crónica, lanzadas hace un año, para el día mundial del riñón y que el plan AUGE/GES pueda cubrir estas enfermedades.

En cuanto a tratamiento de la enfermedad terminal, todos los chilenos somos beneficiarios de recibir diálisis, pero esto resuelve el problema a medias. La solución definitiva de la insuficiencia renal crónica terminal es el trasplante y, en relación a esto, lo paradójico es que aunque disponemos de medicamentos modernos para evitar el rechazo del órgano, de tecnología avanzada y conocimiento para hacer buenas intervenciones, cada año tenemos menos donantes. Esta situación, además de injusta para los enfermos, es realmente una vergüenza pues desenmascara un Chile no solidario.

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Categoría: Actualidad Médica.




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