LUPUS, CUANDO EL CUERPO SE ATACA


Es una enfermedad inflamatoria crónica, en el que el sistema inmunológico pierde la capacidad de diferenciar las partículas ajenas al cuerpo y sus propias células o tejidos. Afecta a diversas partes del cuerpo como piel, articulaciones, riñón y sangre.

Nuestro sistema inmunológico produce anticuerpos que protegen al organismo en contra de virus, bacterias y diversos antígenos. Cuando una persona padece de lupus, su organismo crea anticuerpos en su contra que atacan sus órganos y tejidos. Esto significa, que forma auto anticuerpos que reaccionan junto con los antígenos propios, para formar complejos inmunes que se van a depositar en los distintos tejidos provocando daño e inflamación.

La Dra. Viviana Maluje, reumatóloga de Clínica Santa María asegura que “en la mayoría de los pacientes, esta enfermedad es de carácter benigno con una afección localizada y leve. Sin embargo, existen casos donde la afección se sitúa en órganos como el riñón, pulmón ocasionando grandes problemas y poniendo en riesgo la vida del enfermo”.

– Tipos de lupus

1.- Lupus discoide o cutáneo. Afecta a la piel con lesiones rojas y un borde bien definido. Se presenta en la cara, cuello y piel del cuero cabelludo. Generalmente no compromete otros órganos y la mayoría de los pacientes no presenta auto anticuerpos.

2.- Lupus sistémico. Es de mayor gravedad que el discoide o cutáneo. En algunas personas puede afectar solamente la piel y las articulaciones y, en otras, las articulaciones, pulmones o riñones. Por lo general, no hay dos pacientes con lupus sistémico que tengan síntomas idénticos.

“Se da frecuentemente en mujeres. Su causa es desconocida, pero puede existir algún factor genético que lo genere, ya que el 10% de los pacientes tiene un familiar cercano que lo padece, y el 5 % de los hijos nacidos de pacientes con lupus lo puede tener”, explica la especialista.

Así también, existen factores ambientales como la luz ultravioleta, el estrés, algún tipo de infecciones, antibióticos y medicamentos como las hormonas que gatillen esta enfermedad.

Existen diversas maneras en que el lupus se puede manifestar. Sin embargo, esto no quiere decir que se presenten todos los síntomas al mismo tiempo. Algunos de éstos son dolores articulares, fiebre de más de 38º, artritis, fatiga, cansancio, ronchas en la piel, compromiso de los riñones, dolor en el pecho, ronchas en forma de mariposa en mejillas y nariz, pérdida del cabello -no necesariamente pérdida completa-, alteraciones en la coagulación, fenómeno de raynaud –coloración blanca de las manos u otros sectores de circulación terminal. Puede darse en manos pies, punta de nariz y lóbulo de la oreja-, convulsiones, úlceras en boca y nariz y lesiones cutáneas de tipo vasculíticas. El cuadro clínico es el único examen que permite diagnosticar esta enfermedad.

3.- Lupus secundario a medicamentos. Es de menor gravedad que el lupus sistémico, pero éste es gatillado por la ingesta de algún tipo de medicamento, aunque no todos pueden activar un lupus. En este caso, la frecuencia es igual en hombres y mujeres.

El tratamiento para el lupus es evitar la exposición al sol, el uso de las vacunas antigripal y antineumococica de manera de prevención. Además, suspender el tabaco y controlarse periódicamente aunque se sientan sanos. Los antiflamatorios se usan cuando hay compromiso leve, articular, general o fiebre, aunque pueden disminuir el flujo renal, provocar insuficiencia renal y comprometer al aparato digestivo ocasionando una hemorragia.

El uso de corticoides se ajusta según el efecto deseado, pero como consecuencia de eso engordan los mejillas, aparece el acné, moretones porque la piel está más frágil, osteoporosis, cataratas, diabetes, aumenta la presión arterial y hay un alza de peso. La mayor parte son reversibles excepto la osteoporosis. Esto se conoce como el Síndrome de Cushing.

También se usan otro tipos de medicamentos como los inmunosupresores, que bajan las defensas y el paciente queda más predispuesto a infecciones.

– Embarazo y lupus

Una mujer que tiene lupus puede embarazarse salvo que presente daños severos del sistema nervioso central, renal o corazón. Hay que estar conscientes que hay un mayor riesgo de la reactivación del lupus, tanto en el embarazo como en el post parto, por lo tanto se requiere un control estricto del embarazo con todos los especialistas involucrados.

“Actualmente, el lupus tiene una sobrevida del 90%, pero requiere de un compromiso por parte de los pacientes, familias y médico a cargo. Se debe tener paciencia, ya que el tratamiento generalmente es largo y con variados efectos colaterales según los medicamentos que se usan”.

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Categoría: Glosario Médico.




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