Mamá, no quiero almorzar en el colegio


Lo más importante en la alimentación de un niño es que reciba lo necesario, es decir, las cuatro comidas, lo que permite intercambiarlas si es que alguna implica un conflicto.

En general los niños tienen que almorzar en el colegio, lo que para algunos padres puede convertirse en una tortura si es que a ellos no les gusta lo que les ofrecen o, simplemente, prefieren no comer.

La doctora Sylvia Guardia, nutrióloga infantil de Clínica Alemana, asegura que en estos casos no hay que alarmarse, ya que se pueden intercambiar las comidas para que el niño almuerce en su casa. Pero, también es responsabilidad de los colegios ofrecerles una alimentación saludable, ya que así se evitan problemas posteriores como obesidad y trastornos alimenticios.

¿Cuáles son las razones por las que un niño no quiere almorzar en el colegio?
Es poco frecuente, pero lo más común es que no le guste lo que hay. También puede ser que no quiere almorzar porque está acostumbrado a la comida de su casa y con su familia.

¿Es tan grave como para tomar medidas drásticas?
No hay que ser tan agresivo. Simplemente, hay que cambiar los horarios: se adelanta la hora del té y se le manda al colegio un yogur o leche, un sándwich y una fruta. Cuando llega a la casa, almuerza.

Si no le gusta lo que hay, puede no almorzar un par de días, pero al ver a los demás, terminará comiendo de todas maneras.
Si su almuerzo es escaso, ¿se aconseja que coman una colación en un recreo?
Si un niño toma un desayuno normal -un vaso de leche, una fruta y un cereal-, no debería necesitar una colación en el colegio. Esto ha pasado a ser una especie de ritual del recreo, pero no es necesario.

Como los niños cada vez se levantan más temprano y sin hambre, no alcanzan a tomar todo el desayuno. Una buena alternativa es dárselo fraccionado, es decir, que se tomen la leche en la casa y mandarles la fruta o el yogur al colegio para el recreo, pero no esas ‘cosas ricas’ que no aportan en nada desde el punto de vista nutricional.

Después viene el almuerzo alrededor de la 1:00 de la tarde, el té a las 4:00 y la comida, aproximadamente, a las 7:30 de la noche.

Aunque almuercen, algunos niños llegan tarde a su casa y con hambre, ¿qué se aconseja que coman?
En esos casos, se les puede adelantar la comida para las 5:00 de la tarde, por ejemplo, y en la noche se les da un vaso de leche o un yogur con cereales y una fruta, porque no necesitan nada más.

¿Se recomienda lo mismo para los que hacen deporte?
Los niños hacen tan poca actividad física, que no hay que tomar medidas drásticas si el niño está en buenas condiciones y come sus cuatro comidas diarias. Pero cuando son deportistas de alta competencia, sí necesitan un aporte nutricional extra.
La comida que ofrecen los colegios es suficiente aporte nutricional?
Está demasiado hipercalórica, con muchas masas y mucho postre elaborado. El problema es que, generalmente, hay dos opciones de menú y los niños siempre eligen lo más rico, que es lo que no necesitan.

Pero en los últimos años se ha iniciado la tendencia de darles alimentos saludables, entonces en lugar de ofrecer fruta o helado, hay dos frutas, por ejemplo.

También es importante que hagan más atractiva y entretenida la comida sana. Por ejemplo, ensaladas de varios colores o brochetas de frutas.

En cuanto al orden de los platos, ¿cuál es el más recomendable para los niños?
Lo mejor es empezar siempre con una porción de ensalada, porque como tienen hambre, se lo van a comer igual y es una de las cosas que más necesitan. Y de fondo una proteína con un poco de arroz, papas o guiso, entre otros. Así, al menos de lunes a viernes, van a recibir el aporte nutricional ideal.

¿El mismo consejo se le da a los papás que les mandan almuerzo al colegio?
El mensaje es para la casa también, por lo menos durante la semana tienen que alimentarse bien. En el caso de preescolares, no es tan fácil mandarles comida al colegio, porque tienen que aliñar sus ensaladas y eso puede ser un poco complicado para niños chicos. Pero se puede. Además, tiene que ir con una proteína (carne, pollo, pescado) y una fruta de postre. Nada más.

” Que un niño no quiera almorzar en el colegio es poco frecuente, pero si se da, hay que intercambiar las comidas, no mandarles colaciones. Este tema está sobredimensionado. Se dice que les van a faltar ciertos nutrientes, pero no es así. Con las cuatro comidas, en el orden que sea mejor para el niño, es suficiente nutricionalmente”, concluye la doctora Sylvia Guardia.

¿Qué hacer con los niños mañosos?
“Cuando el niño no quiere comer por “maña” en la casa, no hay que transformarlo en una tragedia, sino decir “esto es lo que hay de comida hoy día, si no lo quieres, no comes”. Así, ellos saben que es uno el que maneja el tema de la alimentación”, dice la doctora Sylvia Guardia.

Es bueno eso sí darle alternativas, pero siempre saludables. Así pueden participar pero dentro de los parámetros establecidos por los papás, que siempre tienen que ser protagonistas de la alimentación de sus hijos.

La especialista agrega que “los niños mañosos que llegan a la consulta son casi siempre gordos, o sea, comen pésimo. Entonces tiene que haber un cambio en la educación y en los hábitos. Eso parte desde los papás y debe ser reforzado en el colegio. Eso no se mejora con pastillas, sino con educación”.

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Categoría: Nutrición y Dietética.




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