Mamoplastías


La forma y el tamaño de las mamas influyen mucho en la autopercepción de las mujeres e incluso de los hombres, ya que algunos trastornos médicos provocan su crecimiento. Existen alternativas para corregir el tamaño de las mamas y su forma, es decir, se puede aumentar y disminuir su volumen, mejorar su firmeza, y reconstituirlas en caso de una mastectomía (extirpación de mama).

Mamoplastía de aumento
Mamoplastía de reducción
Mastopexia o Levantamiento de Busto
Reconstrucción mamaria
Ginecomastía

1. Mamoplastía de aumento

A través de una incisión en el surco bajo la mama -alrededor de la areola o en la axila-, se levanta el tejido para colocar un implante entre la mama y el músculo pectoral, o detrás del músculo. Se utilizan prótesis de silicona (especie de globo) rellenas de suero fisiológico o gel de silicona. Estas sustancias no dañan el organismo ni se asocian a un mayor riesgo de cáncer mamario.

Los implantes no alteran la fertilidad, el embarazo, ni el amamantamiento. La posibilidad de ruptura de la prótesis es muy baja, y generalmente se debe a traumatismos (choque, caída, etc..)

En caso de ocurrir, la persona se dará cuenta por un cambio en el aspecto de la mama, y deberá acudir a un médico para programar su reemplazo.

Habitualmente la cirugía requiere de anestesia general, pero también se practica con anestesia local y sedantes. Dura unas dos horas, y en ocasiones es necesario instalar drenajes que se dejan por uno o dos días. La piel se sutura y se retiran los puntos a los siete a diez días. La cicatriz es roja en un principio, y a los meses palidece hasta hacerse poco notoria, pero nunca desaparece.

La paciente se puede levantar uno o dos días después, y retomar el trabajo a los siete días. Durante las primeras semanas las mamas están sensibles, por eso se aconseja el uso de sostenes especiales. El médico tratante da instrucciones acerca de la realización de ejercicios y otras actividades.

Los implantes no alteran la fertilidad, el embarazo, ni el amamantamiento.Esta intervención es permanente, pero los efectos de la edad y gravedad también se hacen ver. Si se desea, es posible realizar una mastopexia (levantamiento de mamas) después de unos años.

Como toda cirugía, ésta comprende sus riesgos. Una complicación específica de la mamoplastía de aumento es la contracción capsular, en la que la cicatriz o cápsula que el organismo desarrolla alrededor del implante se estrecha. La paciente siente la mama dura por esta causa. Se puede sacar la cápsula o colocar otra prótesis.

También se puede producir un trastorno en la sensibilidad del pezón, con un aumento, disminución o anestesiamiento de éste, síntomas que desaparecen con el tiempo, pero a veces son permanentes. Si se presenta una infección, es necesario sacar el implante temporalmente.

Cuando se está en edad de mamografía periódica, es importante consultar a un radiólogo con experiencia en el tema, porque puede ser necesario tomar más muestras; incluso, a veces se recomiendan otros exámenes como el ultrasonido y la resonancia magnética. La idea es que la prótesis mamaria no esconda la presencia de un tumor y pueda, por lo tanto, atrasar su detección.

2. Mamoplastía de reducción

Esta cirugía permite recuperar firmeza y aliviar el peso de las mamas en los hombros, cuello y espalda, que en algunos casos puede causar serios problemas traumatológicos e impedir una normal actividad física.

Se requiere de tres incisiones:
una alrededor de la areola, otra que va en forma vertical desde la areola al surco submamario, y una horizontal en el surco mismo.

En casos leves sólo se requiere una incisión periareolar. En unas tres horas, y con anestesia general, el cirujano plástico extrae tejido mamario y grasa excedentes, reubica la areola, y puede incluso reducir su tamaño. En algunas ocasiones se instalan drenajes para eliminar fluidos. Finalmente se envuelve el busto con un vendaje elástico.

Durante la hospitalización, que dura uno o dos días, se siente dolor postoperatorio que es atenuado eficazmente con analgésicos. Los puntos se extraen dentro de los 15 días después de la operación. La cicatrización generalmente es buena, pero las marcas no desaparecen, sólo se suavizan con el tiempo.

Como las mamas son naturalmente de distinto tamaño, es común que luego de la cirugía permanezca la diferencia, lo importante es que ésta sea pequeña.

Según sea su recuperación, la paciente puede retomar su actividad normal al día siguiente de salir de la clínica, siguiendo las instrucciones del cirujano tratante -como dormir de espaldas y evitar la actividad sexual por una semana como mínimo-. Se recomienda utilizar un sostén especial, y postergar los ejercicios por tres a cuatro semanas. Es normal sentir algunas molestias durante un largo período, pero si surge un dolor severo es necesario consultar.

Entre las complicaciones, es raro que se presente una pérdida de sensibilidad permanente en los pezones y/o mamas, o una mala cicatrización. Si ocurriera una herida en los tejidos de la areola o del pezón, se reconstruye inmediatamente con injertos.

Los resultados de la cirugía son permanentes, a no ser que se aumente mucho de peso o se embarace. De todos modos, el paso del tiempo y la gravedad siempre dejan un rastro.

3. Mastopexia o Levantamiento de Busto

Esta cirugía es especialmente eficaz en mamas pequeñas y caídas. A pesar de que no altera la capacidad de amamantar, se recomienda posponer la intervención si es que se planea un embarazo, porque la lactancia distiende los tejidos, y con eso se pierde parte de los resultados.

Habitualmente, para esta intervención que dura unas tres horas se utiliza anestesia general. Se practican tres incisiones que forman un ancla: una alrededor de la areola, otra vertical que va de la areola al surco submamario, y una horizontal en el surco mismo. Mediante ellas se retira la piel y se eleva la areola.

Cuando el busto es de poco tamaño y no muy caído, se puede realizar solamente la incisión de la areola, y extraer la piel en forma circular.

En algunas ocasiones se instalan drenajes para eliminar fluidos, que se sacan días después. En el postoperatorio se sienten molestias que son atenuadas con analgésicos. Las mamas se sienten inflamadas y sensibles por unos días. Los puntos son retirados después de una o dos semanas. De ahí en adelante la paciente deberá utilizar un sostén especial.

La sensibilidad del busto se recupera a las semanas, pero en ocasiones muy raras persisten alteraciones. La cicatrización completa demora casi un año dependiendo del tipo de piel y, a pesar de que puede disimularse, nunca desaparece.

La paciente puede levantarse al día siguiente de la cirugía, pero debe postergar su actividad normal por una semana. El cirujano le indicará no levantar los brazos por sobre la cabeza y evitar los deportes por un mes.

Uno de los potenciales riesgos de esta cirugía es que las mamas no queden perfectamente simétricas. A veces se realiza una intervención para corregir una cicatrización deficiente.

4. Reconstrucción mamaria

Una de las consecuencias que afecta fuertemente a las mujeres que han sufrido de cáncer mamario es la mastectomía. Para eliminar ese dolor es posible extirpar la mama y reconstruirla en la misma cirugía. Es mejor realizar la reconstrucción cuando parece que el cáncer ya ha sido eliminado.

Existen diversas técnicas que se utilizan según la situación. La expansión y la implantación de una prótesis de silicona, es una de ellas. Se inserta durante varias semanas un expansor que se infla con suero. Luego que la piel se ha estirado, se retira el expansor y se coloca un implante. La areola y el pezón se reconstruyen en otro procedimiento.

Los riesgos de esta cirugía están relacionados con la infección por el implante y la contracción capsular en caso de usarse implante de silicona, situaciones que obligan a quitar la prótesis.La reconstrucción con colgajos se realiza mediante tejido adiposo, piel y músculos extirpados de otras partes. Con esta técnica quedan cicatrices en el sector donante y receptor. La ventaja de este método es que otorga un aspecto más natural, y que si se extrae tejido del abdomen, además se mejora su aspecto.

Estas cirugías requieren anestesia general, pero la reconstrucción de areola y pezón pueden ser realizadas con anestesia local. Luego de la intervención se siente dolor y decaimiento por unas dos semanas. Se requiere de una hospitalización de dos a cinco días. La paciente debe postergar la actividad física por uno a dos meses.

A pesar de que no se recupera la sensibilidad normal ni se logra un aspecto perfecto, el cambio en la apariencia es radical para las afectadas. No hay relación con una recurrencia del cáncer, pero es recomendable realizar mamografía en el busto reconstruido.

5. Ginecomastía

El crecimiento anormal de las mamas masculinas es producido principalmente por el uso de esteroides, pero también existen otras causas desconocidas.

Mediante una incisión en la areola se extrae el exceso de glándula mamaria y grasa, si es que se requiere. Si sólo se lipoaspira se habla de una pseudoginecomastía. La cirugía dura una hora y media, generalmente se utiliza anestesia general, y puede ser ambulatoria.

El dolor postoperatorio se controla con analgésicos. La hinchazón y hematomas son pasajeras. A los dos a tres días se puede volver al trabajo, y los deportes se deben postergar por un mes. Sólo a los tres meses se puede ver los resultados definitivos.

Las complicaciones se relacionan con lesiones cutáneas, cicatrices notorias, cambios de coloración, y asimetrías entre las mamas, para lo cual se puede efectuar una intervención más pequeña.

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Categoría: Cirugía Plástica.




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