Otoplastía


La forma y tamaño de las orejas responden a la herencia genética. Las grandes e inclinadas hacia delante son blanco de bromas entre los niños.

Otoplastía:

Mediante una incisión detrás de la oreja se levanta la piel, se remodela el cartílago y se ponen suturas para mantener las modificaciones.

La cirugía requiere anestesia local y sedación, para que la persona esté tranquila, pero en menores de ocho años se utiliza anestesia general. No se altera en ninguna forma la función auditiva.

Al finalizar la cirugía se cura la zona y se pone una venda que parece un turbante, para proteger y evitar el roce.

El dolor postoperatorio es fácilmente atenuado con medicamentos, mientras que el período de molestia dura una semana. Cumplido este plazo se retiran los puntos, aunque en menores se utilizan los absorbibles. La hinchazón y enrojecimiento desaparecen después de este procedimiento.

• Las orejas se mantienen protegidas con un cintillo por dos semanas más durante el día, y por cinco semanas más en la noche. Se pueden realizar actividades normales inmediatamente, y las que requieran esfuerzos físicos deben postergarse por tres o cuatro semanas. Al cabo de un mes la apariencia de la oreja es la definitiva. La idea es lograr que se vea completamente natural, y que no parezca operada.

• Los riesgos son mínimos; sólo en algunos casos la insensibilidad se prolonga por más de un mes, y pueden aparecer cicatrizaciones hipertróficas. Es posible presentar una asimetría entre las orejas, cosa normal en órganos bilaterales.

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Categoría: Cirugía Plástica.




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