Pediatría: Mitos y verdades de la fiebre


Para algunos es un buen síntoma, pero para otros, una mala y peligrosa señal que puede tener graves consecuencias en los niños. ¿Qué hay de cierto en las creencias que rodean a la fiebre?

Es muy común que los niños tengan fiebre, debido a las enfermedades e infecciones que contraen. También es común que los padres no sepan si es que implica un peligro o por qué se produjo, o cuál es la mejor forma de medirla y manejarla.

El doctor Jorge Álvarez, pediatra de Clínica Alemana, aclara qué significa la fiebre y cuáles son los mitos en torno de ella.

– La fiebre es dañina para los niños
MITO La fiebre no es dañina ni es una enfermedad, sino una respuesta del organismo ante una infección y también un mecanismo de defensa. Puede ser de mucho beneficio para el niño y hay que perderle el temor.

– Causa daño cerebral permanente, por lo que es necesario detenerla cuanto antes
MITO La fiebre por lo general no excede los 42C y a esa temperatura no se ha demostrado que exista daño en ningún órgano del cuerpo, incluido el cerebro.

Cuando la temperatura del cuerpo sobrepasa los 42C se denomina hipertermia, que sólo se produce en condiciones muy especiales, cuando el cuerpo ha perdido la capacidad de autorregulación o cuando las condiciones ambientales son muy adversas. La hipertermia no ocurre en condiciones normales de infección.

– La fiebre es un síntoma de una infección
VERDADERO La causa más frecuente de fiebre en pediatría son las infecciones, ya sean virales o bacterianas.

– El tener convulsiones febriles deriva en el desarrollo de alguna discapacidad
MITO La mayoría de las veces las convulsiones febriles son simples y duran menos de cinco minutos y no causan daño cerebral ni dejan secuelas.

– La fiebre no se puede solucionar con medicamentos
VERDADERO La fiebre es la respuesta del organismo ante una infección, no una enfermedad. Los medicamentos antipiréticos logran bajar la temperatura del cuerpo, es decir, controlan la fiebre, pero no son remedio para la enfermedad que la causa.

Siempre hay que bajar la fiebre
MITO El aumento de la temperatura corporal es beneficioso cuando hay una infección. Se ha demostrado que los mecanismos de defensa son más eficientes a temperaturas algo más elevadas que la normal y se ha visto que los virus y bacterias se multiplican menos cuando se produce fiebre.

– Una manera rápida de bajar la temperatura es aplicando paños fríos o dando un baño con agua fría
MITO El contacto con frió produce una vasoconstricción en la piel, evitando que la sangre llegue a ella y se pueda disipar el calor del cuerpo. Además, el frió evita la transpiración, un mecanismo muy necesario para perder calor.

– Si un niño tiene fiebre hay que darle mas líquidos
VERDADERO Cuando sube la temperatura, el organismo reacciona poniendo en marcha los mecanismos para perder calor. Uno de ellos es la transpiración, lo que se traduce en una mayor pérdida de agua que hay que reponer.

– Si la fiebre es alta, indica una infección bacteriana; si es baja, es viral
MITO La magnitud de la temperatura no permite diferenciar el origen viral o bacteriano de la enfermedad. Tanto virus como bacterias pueden producir temperaturas altas.

– A diferencia del sobrecalentamiento, la fiebre en un recién nacido se reconoce porque no baja al desabrigarlo y el niño está irritable y sin ganas de comer
VERDADERO Si un recién nacido tiene temperatura elevada y las condiciones ambientales o el sobre abrigo no permiten explicar esta alza térmica, se debe consultar sin demora.

– La mejor manera de tomar la temperatura en un lactante es de manera axilar y con termómetro digital
VERDADERO En niños se recomienda tomar la temperatura de manera axilar, ya que es lo menos invasivo, y con un termómetro digital. Los termómetros convencionales de mercurio tienen el inconveniente de ser frágiles, se pueden romper, y el mercurio es tóxico.

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Categoría: Pediatría.




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