PEDICULOSIS: CABEZAS QUE PICAN


Comienza el período escolar y, con él, los contagios. Entre otras cosas, los niños se traspasan la pediculosis. Conozca algunas recomendaciones para evitarla y tratarla con eficacia.

La pediculosis es una infestación estricta y específica del hombre, producida por el parásito Pedículus Humanus.

Su forma clínica más común es la Pediculosis Capitis, que afecta al cuero cabelludo, principalmente de niños. La Dra. Paula Muñoz, dermatóloga infantil de Clínica Santa María, explica que “se contagia por contacto directo entre una persona infestada y una sana; aunque el Pedículus puede sobrevivir entre diez y doce horas fuera del huésped. Por eso también se recomienda lavar peines, gorros, sábanas, toallas y otros implementos que pudieran haber tenido contacto con los parásitos”.

“El diagnóstico se realiza buscando los Pediculus Capitis –piojos- o sus huevos –liendres-, que se fijan con firmeza al pelo de los niños que presentan prurito o picazón. Algunas personas pueden tener dermatitis e infección por bacterias
(impétigo), tanto de la zona afectada como del cuello y las orejas. Además, pueden haber ganglios linfáticos cervicales aumentados de tamaño; pero es menos común”, afirma la especialista.

El tratamiento se basa en la aplicación de insecticidas que eliminan el piojo, pero no sus huevos, razón por la cual las aplicaciones deben repetirse luego de siete días, período en que eclosionan las liendres.

“Algunos insecticidas efectivos disponibles en el mercado son la Decametrina 0,2%, la Deltametrina 0,2%, el Piperonil Butóxido 1%, la Permetrina 1% y el Lindano 1 %. Todos pueden utilizarse en lociones o cremas, pero no en champúes.

Se aplican en la noche, sobre el pelo seco, entre ocho y doce horas. En la mañana se debe lavar el pelo, enjuagar y realizar la remoción mecánica de las liendres, mediante un peine de dientes finos. Se puede agregar un poco de vinagre cuando hagan el enjuague”, recomienda la dermatóloga.

Para prevenir, la Dra. Muñoz dice que “en el mercado existen champúes repelentes de piojos a base de cuasia que ayudarían a evitar el contagio; pero no existe una receta cien por ciento efectiva”.

Finalmente, asegura que “los más importante es realizar un tratamiento familiar e investigar a los contactos, sobre todo en el colegio o jardín infantil, para realizar el tratamiento apropiado y evitar así un nuevo contagio”.

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Categoría: Dermatología.




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