PIONEROS EN LATINOAMÉRICA EN RECONSTRUCCIÓN DE PELVIS


La cirugía a cargo de un equipo médico de Clínica Santa María tuvo por objeto mejorar la calidad de vida a un paciente al que se le extirpó parte de la pelvis y la cadera por causa de un tumor maligno.

En un operación que duró alrededor de 4 horas y media, el equipo encabezado por el cirujano ortopédico oncológo, Dr. Orlando Wevar, realizó el pasado jueves 21 de julio en Clínica Santa María la primera reconstrucción articular con prótesis de resección peri acetabular de Latinoamérica.

Es decir, la primera cirugía de reconstrucción de pérdida ósea en la pelvis y caderas, a través del implante de una prótesis que da al paciente la posibilidad de rehabilitación. En este caso se utilizó una prótesis de reconstrucción de la empresa americana Stryker. “En Chile no se han puesto este tipo de prótesis, es la primera vez y si bien es una cirugía compleja estamos preparados”, recalcó antes de la cirugía el Dr. Wevar. Esta operación se llama Reconstrucción articular y se realizó con una prótesis de Reconstrucción Peri acetabular.

El paciente beneficiado por esta cirugía es un hombre de 42 años con un condrosarcoma de bajo grado, cáncer óseo que suele afectar a pacientes sobre 40 años. Este cáncer se ubica en lugares poco comunes ya que los tumores más frecuentes se localizan alrededor de la rodilla. “Se trata de una enfermedad de mal pronóstico porque el diagnóstico es difícil ya que da síntomas tardíos por la profundidad en que se ubica y porque todos los tratamientos que se pueden realizar van a, en mayor o menor grado, dejar alguna secuela funcional”, explica el especialista.

En primera instancia, en mayo de este año el mismo equipo médico de Clínica Santa María le practicó una cirugía de gran envergadura para la extracción del tumor, que implicó la extirpación de parte la pelvis y la cadera, es decir, se sacó un trozo del ala iliaca y sus ramas hacia el pubis incluyendo el acetábulo (parte de la pelvis que articula con la cabeza del fémur) y la cabeza femoral con el cuello.

En una segunda etapa se realizó la cirugía de reconstrucción de esta extirpación. Las implicaciones de no realizar esta segunda operación hubieran sido que el paciente no pudiera volver a apoyarse en el suelo al no poseer cadera porque tendría una claudicación importante.

Hace 10 años no se realizaba la cirugía reconstructiva de pelvis cuando había un tumor maligno. En general, se amputaba la pierna y parte de la pelvis (hemipelvectomía). Con ello, no sólo se perdía una extremidad, también la forma del cuerpo y las posibilidades de desplazamiento.

Ahora hay dos soluciones quirúrgicas a este tipo de patologías que permiten al paciente retomar su vida con más normalidad. La primera es un injerto de pelvis, para lo que se necesita de un banco de tejidos óseos que permite reconstruir agregando un implante protésico de cadera (aloprótesis). El problema que tiene es que disponer de injertos en Chile es muy difícil. La segunda solución es la implantación de una prótesis de reconstrucción especial

Este caso sienta precedentes para los que se originen a futuro y muestra las posibilidades de mejoría de un paciente con este mal. Stryker ofrece un sistema constreñido, es decir, sin posibilidades de separarse, que le permite al paciente poder caminar, deambular, quizás con bastón y con menos riesgos de luxación de su prótesis

“Le cambiará la vida ya que es un paciente joven, que necesita llevar una vida normal. El éxito a corto plazo es bueno, pero dependiendo del uso y también de factores propios del paciente puede tener complicaciones a largo plazo que requieran de un recambio protésico. En todo caso, la operación es para asegurar el futuro productivo de esta persona y le permitirá mejorar su calidad de vida en esta etapa”, finaliza el Dr. Wevar.

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Categoría: Oncología.




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