¿Por qué es importante una adecuada equipación deportiva?


¿Por qué es importante una adecuada equipación deportiva?
La importancia de la equipación deportiva radica en la protección que ofrece al que la utiliza, y lógicamente cada deporte tendrá sus prendas específicas.

La protección puede ser ante las distintas condiciones climatológicas y/o ante fuerzas externas como los golpes o las rozaduras. En cuanto a los factores climatológicos dichas prendas tienen que proteger tanto del frío como de la humedad o ser lo suficientemente transpirables para que dejen evaporar el sudor y no perder sus características aislantes. Por otro lado deben tener, en algunos casos, los refuerzos necesarios o zonas acolchadas para evitar que la energía generada por un golpe llegue afectar al deportista.

Actualmente se tiende a que las prendas sean lo más cómodas posibles pero nunca en detrimento de la seguridad.

¿Cuál es la función de cada prenda?
La ropa interior tiene como principal función absorber el sudor y facilitar su evaporación, por lo que el tejido que mejor se adapta es el algodón. Hoy en día hay tejidos sintéticos especiales que tienen mayor capacidad de evaporación. También tiene que cumplir con una serie de requisitos como que no tenga costuras y que sea suave para evitar rozaduras que irriten la piel.

Otra prenda muy importante son los calcetines que deben adaptarse perfectamente al pie para evitar que se formen arrugas que originen las molestas ampollas por rozamiento. Deben ser de fibras naturales que absorben mejor el sudor ocasionado por el ejercicio.

Ropa exterior: su función fundamental es la de aislar, sobre todo en ambientes fríos. Es importante que las prendas en vez de ser gruesas y únicas, sean finas y que cumplan con el principio multicapa, que favorece la aparición de capas de aire caliente que actúan como aislante. También son recomendables las fibras naturales como el algodón o la lana.

Si la actividad se desarrolla en condiciones de mucho frío hay que llevar prendas de abrigo hechas de materiales especiales que son impermeables y además permiten la transpiración.

Como complementos importantes hay que utilizar gorros, guantes y gafas cuando las circunstancias lo requieran.

Capítulo aparte merece la ropa de competición que debe permitir los movimientos y ser cómoda, adaptada al deporte a realizar. Es importante contar con ropas secas (como sudaderas) en los tiempos muertos dentro de la competición para evitar los enfriamientos.

Dependiendo del tipo de especialidad deportiva hay que diferenciar entre las pruebas de velocidad que requieren ropas ceñidas y ligeras, y las pruebas de resistencia en las que las prendas deben ser más holgadas para permitir una mejor transpiración.

¿Qué son las protecciones y para qué sirven?
Además del equipo propio de cada deporte, hay que hacer especial hincapié en el uso de las protecciones, cuya misión es evitar las lesiones.

Son dispositivos especiales dispersan la energía de los impactos sin interferir en el gesto deportivo. Están hechas de un material resistente y adaptado a la superficie que van a proteger.

Entre los protectores más corrientes podemos destacar:

– Casco: debe estar diseñado de acuerdo con cada deporte y no es igual en todos además debe ser de la talla correcta.

– Protectores bucales: sirven para proteger los dientes y la mandíbula. Tienen que ser anatómicos y hechos a medida, que permitan la deglución y la respiración.

– Protectores genitales: deben adaptarse bien a la zona anatómica sin interferir con los movimientos normales, tienen que ser capaces de amortiguar los golpes.

– Otras prendas de protección:

Acolchados especiales (hombros, codos, caderas etc.)

Petos rígidos

Refuerzos articulares: rodilleras, coderas, tobilleras etc.

Vendajes y protectores locales: musleras, espinilleras, etc.

¿Por qué es tan importante una buena elección del calzado deportivo?
El calzado es probablemente la prenda deportiva a la que hay que dedicarle más atención por la repercusión que puede tener sobre la salud del deportista. Es la parte que recibe todo el peso corporal por lo que las tensiones que soportan los miembros inferiores deben ser compensadas eficazmente para evitar sobrecargas y lesiones.

Hay que saber elegir correctamente el tipo de calzado en función de la utilidad que se le va a dar, dependiendo del tipo de deporte. Es importante que no se utilicen las mismas zapatillas para realizar toda clase de actividad física. El calzado para correr no es adecuado para jugar al tenis, y viceversa, ya que cada uno tiene sus características específicas tanto en su estructura como en el grosor y dibujo de la suela.

Para adquirir el calzado de la forma más adecuada hay que tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

– Debe resultar cómodo desde el principio.

– Debe ajustarse perfectamente al pié.

– No debe ser excesivamente ancho para que no se formen arrugas.

– Los dedos tienen que poder flexionarse con facilidad.

– El talón se tiene que adaptar bien a la talonera

– El antepie tiene que ajustarse bien, y no moverse.

Un buen calzado debe tener las siguientes características:

– Ser buen amortiguador.

– Adaptarse bien al terreno.

– Ser lo más ligero posible.

– Aportar estabilidad al pie para evitar malos apoyos.

– Ser cómodo y transpirable para mantener una correcta higiene de los pies.

¿Vale cualquier tipo de zapatilla?
Las características de los pies también van a determinar el tipo de calzado más conveniente. Si los pies son muy laxos se requiere un calzado con contrafuertes a nivel del talón con el fin de estabilizar el tobillo. Si los pies son muy rígidos, el calzado deberá ser flexible y ligero para conseguir una buena adaptación. Si hay algún problema anatómico se requerirá el uso de plantillas ortopédicas hechas a medida para corregir la anomalía.

La elección de un tipo u otro de calzado viene determinada también por la superficie sobre la que se va a actuar. En general en superficies duras la suela debe ser blanda para absorber la energía, y en los suelos blandos la suela debe ser algo más dura para ofrecer estabilidad.

Para superficies irregulares el calzado debe aportar una buena sujeción del pie y tener una suela rugosa para que agarre mejor, aunque esto presenta el inconveniente de que puede fijar el pie al suelo durante un giro sobre la pierna pudiendo ocasionar lesiones.

Para superficies duras la suela tiene que absorber bien los impactos y ser resistente al rozamiento, además tiene que ser antideslizante.

Hay grandes variaciones en función de cada especialidad deportiva aunque la carrera suele ser la base de muchas actividades físicas. Dependiendo de si se utilizan para entrenar o competir hay que tener en cuenta que la composición es diferente. La zapatilla de entrenamiento tiene un fin más protector y suelen ser más blandas y más absorbentes. Sin embargo la zapatilla de competición tiene que ser más rígida para transmitir mejor le energía en detrimento de la comodidad.

Por último, las zapatillas y el calzado en general se deben revisar periódicamente, y renovarse cuando el desgaste ponga en peligro la estática del pie y la protección adecuada.

¿Cómo debe ser la alimentación en la persona que realiza actividad física?
Una buena alimentación mantenida durante toda la vida puede contribuir a prevenir la aparición de numerosas enfermedades y lesiones, por ello, hoy en día es reconocida la importancia de una correcta alimentación (equilibrada y suficiente en cantidad, calidad y regularidad) en el mantenimiento de la salud, importancia que es aun mayor para quienes practican deporte con asiduidad.

No hay alimentos mágicos que tengan el extraordinario poder de transformar instantáneamente a una persona que comienza a entrenar en campeón, pero a la inversa, podemos decir, que incluso los más grandes deportistas no pueden saltarse las reglas de la nutrición sin pagar el precio de una disminución en su rendimiento.

El entrenamiento moderno exige unas pautas alimentarias racionales y convenientes para cada tipo de deporte realizado. La dieta adecuada será aquella que suministra los alimentos necesarios para proporcionar al organismo las cantidades apropiadas de todos los nutrientes (incluido el agua), de tal forma que queden cubiertas las necesidades vitales y se asegure su óptimo funcionamiento.

La preparación nutricional, al igual que la preparación física, supone un continuo entrenamiento, y no es algo que deba practicarse un día o dos antes de una competición, sino durante toda la temporada deportiva, que es cuando produce un mayor impacto sobre el rendimiento.

¿Qué papel juega una correcta hidratación en la prevención de lesiones?
Un organismo deshidratado es un organismo que se lesiona con más facilidad.

Durante el ejercicio la temperatura corporal aumenta. Para perder calor el cuerpo recurre a la transpiración con la correspondiente pérdida de agua.

En los deportistas, y como consecuencia de su metabolismo general acelerado (entre otras cosas para cubrir las mayores necesidades energéticas), las pérdidas están muy aumentadas, por lo que se incrementan notablemente los requerimientos.

El rendimiento deportivo disminuye cuando la deshidratación alcanza sólo un 2% del peso corporal. Las pérdidas de sudor que superan el 5% pueden hacer disminuir la capacidad de trabajo en un 30% aproximadamente.

En condiciones habituales, la sed es una buena señal para anunciar grados más o menos importantes de hipohidratación, pero en las grandes pérdidas de fluidos consecutivas al ejercicio, la desaparición de la sed no significa que el organismo halla alcanzado el estado de equilibrio entre las pérdidas y ganancias de agua y en este sentido, la sed no es un mecanismo de control primario, sino más bien una señal de alerta, es decir, aparece cuando ya hemos perdido cierta cantidad de agua, lo que supone una merma apreciable del rendimiento físico.

Por tanto, la sed no es un indicador fiable de la necesidad de líquidos del cuerpo, y es por ello por lo que deben fomentarse unas adecuadas conductas de hidratación que acompañen al resto de la dieta diaria (adaptándose a las necesidades individuales) y formen parte del programa de entrenamientos (“entrenamiento invisible”).

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Categoría: Medicina Deportiva.




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