PREPAREMOS A LOS NIÑOS PARA EL INVIERNO


Durante el año, nos enfrentamos a niños con enfermedades respiratorias infecciosas, lo que produce un aumento importante en las consultas médicas. Aprenda a evitar el contagio en sus hijos y a cuidarlos durante esta época.

Una de las principales fuentes de transmisión de enfermedades, es el contacto directo entre una persona enferma y otra sana, a través de aerosoles generados por la tos o el estornudo.

Además, las manos contaminadas con secreciones infectadas por el niño también influyen en el incremento de la transmisión de enfermedades.

A partir de esto el Dr. Jaime Lozano, broncopulmonar pediátrico de Clínica Santa María, propone las siguientes medidas para disminuir los contagios:

a.- Lavarse las manos con agua y jabón cada vez que se tiene contacto con las secreciones del niño enfermo.

b.- Evite el hacinamiento. Lo ideal es aislar a su hijo enfermo del resto de la familia y no exponerlo al contacto con otros niños. Además, intente no enviarlo a la sala cuna o jardín infantil.

c.- No fume dentro de la casa ni tampoco de encender las estufas a parafina, carbón o leña en mal estado, así eludirá los contaminantes intradomiciliarios.

d.- No exponga a los niños al frío, ya que produce una alteración de la barrera mucociliar -importante mecanismo de defensa-.

“Además los pediatras recomendamos la lactancia materna y las vacunas como medidas que ayudan a aminorar el riesgo de enfermarse”, afirma el especialista.

– Infecciones Respiratorias Agudas (IRA)

Se dividen en altas y bajas. La primera compromete la nariz, laringe y oídos. Es la más frecuente y generalmente son autolimitantes, por lo que no requieren del uso de antibióticos.

Sin embargo, “se estima que los niños en sus primeros años de vida pueden tener entre cinco a ocho episodios de infecciones respiratorias agudas altas”, asegura el Dr. Lozano.

El segundo tipo de IRA son las bajas que afecta la tráquea, bronquios y pulmones, lo que significa una laringitis, bronquitis, bronquiolitis o SBOR- más de tres episodios de Bronquitis obstructivas en un niño-.

– Cuidados en los lactantes

Para saber cuándo su hijo padece de una enfermedad respiratoria, debe tener en cuenta: fiebre por más de 48 horas, dificultad respiratoria – hundimiento de las costillas, respiración rápida, quejido y silbido al respirar, – y decaimiento progresivo, signos clínicos que permiten sospechar que una enfermedad respiratoria se puede estar complicando.

El broncopulmonar explica que “los niños prematuros, menores de tres meses, portadores de cardiopatías congénitas, enfermedades pulmonares crónicas e inmunodeficientes, son quienes tienen riesgo de enfermar más grave”.

“En los menores de tres meses, una infección respiratoria puede agravarse sin tener fiebre, por lo que debe estar atento si su hijo padece de rechazo alimentario y no espere a que tenga temperatura”, asegura el médico.

Finalmente, el especialista aclara que abrigar demasiado a los niños no es sinónimo de que no enfermarán. “Si quiere proteger a su hijo, cuando salga a la calle, tápele las vías aéreas”.

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Categoría: Pediatría.




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