Prevenir y tratar las picaduras de garrapatas y medusas


Garrapatas

– Las garrapatas se fijan a la piel para chupar la sangre. Abundan en los bosques, plantas de gran tamaño como los helechos y pastos altos. Los dueños de perros o animales de granja y las personas asiduas a los parajes naturales corren un mayor riesgo de padecer su picadura y, por tanto, de contraer alguna de las enfermedades que transmiten.
– Por ser casi indoloras, las picaduras pasan desapercibidas, pero en el 5% de los casos pueden desarrollarse cuadros infecciosos o tóxicos muy graves, que pueden poner en peligro la vida de los afectados si no son tratados correctamente o se demora el tratamiento.
– Las garrapatas pueden transmitir enfermedades como la Ehrlichiosis, la fiebre botonosa mediterránea o la enfermedad de Lyme.
– A la semana de la picadura aparece una inflamación superficial de la piel con una mancha negra central y un aumento de los ganglios linfáticos cercanos a la lesión.
– Los síntomas son dolor, fiebre y malestar general, y, cuando pica en la cabeza, la reacción origina una alopecia que tarda meses en curarse.
– Si le pica uno de estos antrópodos, humedézcase la piel con alcohol o gasolina para facilitar que la garrapata se despegue. Si es necesario extraerla hágalo hacia arriba y perpendicularmente a la piel. Después lave la zona con agua y jabón, y desinféctela. Si las molestias no desaparecen consulte a su médico.
Medusas

– Las medusas se han convertido en la nueva plaga de las costas españolas. Llegan hasta las playas por las altas temperaturas del mar, y arrastradas por las mareas. El 95% de una medusa es agua, de ahí su transparencia, que les sirve para camuflarse.
– El contacto con medusas, vivas, muertas o con restos de ellas, produce un dolor y un picor intenso e inmediato en la zona afectada. Puede causar reacciones locales con enrojecimiento, inflamación y vesículas pequeñas, entre otros. Menos común es la sintomatología de carácter general: náuseas, vómitos y calambres musculares. Los casos más graves pueden ocasionar pérdida de conciencia, con el riesgo de ahogamiento si la persona afectada está dentro del agua.
– Sepa que si ha tenido contacto previo con una medusa puede que esté sensibilizado, y una segunda picadura puede producirle una reacción más severa.
– Cuando las medusas aparecen en las playas, la mejor prevención es permanecer fuera del agua.
– La utilización correcta de cremas solares, además de filtrar las radiaciones solares, actúa como capa aislante frente a tentáculos de medusas y otras especies o substancias tóxicas que flotan en el agua.
– Tenga en cuenta que las medusas no atacan, sino que pican cuando se contacta con sus tentáculos de forma accidental, por lo que si detecta la presencia de alguna no se asuste ni se deje llevar por el pánico, y salga lentamente del agua sin movimientos bruscos para evitar atraer a los tentáculos. Si la tiene muy cerca, ponga la palma de la mano en la zona más gelatinosa, la umbrela, y apártela lateral y muy lentamente. Los tentáculos seguirán ese desplazamiento y no le picarán.
– Nunca toque una medusa, aunque esté fuera del mar y parezca muerta, puesto que las células urticantes de sus filamentos pueden seguir activas y desprenderse del animal.
– Si le sufre una picadura limpie la zona afectada con agua salada o con suero fisiológico, nunca utilice agua dulce ni la frote con arena ni con la toalla porque sólo conseguirá que la irritación sea mayor.
– Aplique frío sobre la zona afectada durante unos quince minutos usando una bolsa de plástico que contenga hielo para favorecer la desnaturalización del veneno (pierde su efecto), con lo que evitará que llegue al riego sanguíneo y pueda generar posteriores complicaciones.
– Si hay algún resto de tentáculo adherido a la piel, no realice movimientos bruscos para desprenderse de ellos. Quítelos utilizando unas pinzas.
– Asimismo, se debe aplicar una crema que contenga un analgésico, un antihistamínico o un corticosteroide.
– Si el dolor es muy intenso o el estado de la víctima empeora, deberá acudir a un centro médico de inmediato.
Erizos y escorpiones marinos
– Los erizos, más que picar, pinchan.
– En caso de pinchazo extraiga enseguida las púas. Al ser calcáreas, si se quedan incrustadas puede intentar ablandarlas con vinagre para que se disuelvan. Después lave bien la zona y aplique un antiséptico.
– Los escorpiones marinos están medio enterrados bajo la arena, clavan las púas de la aleta dorsal en los pies de los bañistas y producen mucho dolor.
– Extraiga las púas con unas pinzas, y lave la zona afectada con agua salada.
– Sepa que el veneno de estos animales es termolábil (se altera con facilidad por la acción del calor), por lo que debe sumergir enseguida el pie, o la parte afectada, en agua caliente.

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Categoría: Dermatología.




One Response to “Prevenir y tratar las picaduras de garrapatas y medusas”

  1. Gemma Dice:

    hace meses a mi hija de 5 años le picó un agarrapata, ´se la extrajo un dictor.
    aPlicamos crema antibiótica local.

    Ningún síntoma a destacar, solo hinchazón local y ganglios linfaticos inflamados.

    Ahora tiene en el lugar de la picadura, una alopecia.
    Es normal? se le curará?


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