Rinoplastía


El tipo de nariz determina mucho la personalidad, ya que causa una impresión importante en la persona y en quienes le rodean. Las narices caídas, largas y ganchosas se asocian con la vejez, y las respingadas y bien perfiladas con la juventud.
La rinoplastía o cirugía de nariz es una de las más frecuentes en cirugía plástica.

Las Isapres cubren la intervención cuando se realiza por razones funcionales -como alteraciones respiratorias-, o para reconstruir el daño de un accidente. Lo más importante es corregir de acuerdo a la cara de la persona, es decir, no imitar un modelo, sino buscar junto al paciente una forma adecuada a los rasgos pre-existentes.

A través de una imagen computacional se puede observar el posible resultado de la operación.

Rinoplastía:

Habitualmente se realizan incisiones dentro de la nariz, para no dejar cicatrices visibles, y a partir de ellas se separa la piel de la estructura osteocartilaginosa.

El soporte de cartílago y hueso se esculpe, y se agregan injertos -en caso de que sea necesario-, para dar la forma deseada. Mediante la rinoplastía se puede aumentar o disminuir el tamaño de la nariz, cambiar la forma de la punta y los contornos, corregir defectos que impidan la respiración, y recomponerla después de un accidente.

Luego, se reacomoda la piel sobre la estructura manipulada y se pone una curación interna -que consiste en tapones para estabilizar las estructuras operadas-, y una externa -que puede incluir un yeso para sostener la forma de la nueva nariz-.

Se trata de una cirugía ambulatoria o que requiere una estadía de una noche. Su duración es de una a dos horas, y se puede utilizar anestesia local o general, dependiendo del tipo de intervención, y preferencias del médico y el paciente.

• Después de la operación, la persona siente hinchazón y sensibilidad en la nariz y párpados. Este aspecto es muy desilusionante, pero se debe tener paciencia, porque la recuperación es lenta. También se puede presentar un dolor de cabeza moderado. La hinchazón y hematomas duran unas dos semanas, y pueden atenuarse con compresas frías o hielo. Además, se hace difícil respirar por ambas fosas nasales. No es conveniente sonarse mientras las incisiones no cicatricen. Los tapones se retiran a los dos a tres días, lo que alivia los malestares. A los ocho días se saca la curación externa.

• Luego de una semana, el paciente puede volver a sus actividades cotidianas, excepto las que requieran esfuerzo físico, que deben posponerse por un mes. El mismo tiempo se necesita para utilizar anteojos directamente sobre la nariz. Sólo después de un año se habla de resultados definitivos.

• Además de las complicaciones menores ya descritas, en una de cada diez cirugías se puede requerir una segunda intervención más pequeña, para corregir defectos. Estos casos son impredecibles y pueden ocurrirle a todos los cirujanos.

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Categoría: Cirugía Plástica.




One Response to “Rinoplastía”

  1. Jonaz Dice:

    la Verdad es que necesito operarme por que me cuesta respirar y eso es desesperante, y bueno por que no aprovechar de hacerme una nariz bonita, ya que mi nariz es de cacique y estéticamente no es muy agraciada, por esta razón ando buscando información, que doctor, donde y cuanto me costara una operación como esta…
    santiago de Chile.


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