Rotavirus: El infaltable del verano


Sus síntomas son vómitos, fiebre y diarrea, los que se presentan y desaparecen de forma repentina.

La principal causa de diarrea en lactantes y preescolares es la infección producida por el rotavirus, enfermedad contagiosa que aumenta en los meses de primavera y verano. Este virus es muy resistente a las condiciones ambientales y se transmite fácilmente, por lo que la prevención es fundamental.

Tan presente está que, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en el mundo se producen alrededor de 600 mil muertes por diarrea al año en lactantes causadas por rotavirus. Asimismo, es el responsable del 40% de las hospitalizaciones por diarrea en menores de cinco años.

Intestino: El blanco del rotavirus
El periodo de incubación del virus es de 24 a 48 horas y luego, abruptamente, se presentan vómitos frecuentes y fiebre por no más de tres días. Luego, 24 horas después de estos primeros síntomas, suele aparecer la diarrea, que puede darse varias veces en el día hasta que la enfermedad se acaba, lo que puede suceder hasta ocho días después de la primera manifestación.

Los rotavirus infectan una porción del intestino delgado donde elaboran una enterotoxina y destruyen la superficie epitelial, aplanando las vellosidades y destruyéndolas parcial o totalmente. Es en ellas donde se producen ciertas enzimas como lactasa y sacarasa que digieren los disacáridos de los hidratos de carbono ingeridos, por lo que el rotavirus lleva a una intolerancia transitoria a la lactosa o sacarosa por ausencia de estas enzimas específicas. La manifestación clínica es la persistencia de la diarrea por un par de semanas o más.

Por esto, la recuperación puede demorar más tiempo aún y necesitar un régimen especial, por lo que se insiste en que requiere control médico, principalmente en lactantes, que pueden sufrir una peligrosa (y, a veces, fatal) deshidratación. Además, el primer brote siempre es el más agresivo y la enfermedad puede contraerse varias veces en la vida porque el virus no deja inmunidad. Pero, a pesar de su gravedad, en menores de tres meses de edad puede ser asintomático, probablemente, por la presencia de anticuerpos de la madre.
El tratamiento de la enfermedad comienza manteniendo una hidratación adecuada, ya sea con líquidos o sales de hidratación oral, o por vía endovenosa en casos de deshidratación severa. En la mayoría de los casos de gastroenteritis aguda por rotavirus se puede mantener la alimentación láctea habitual del niño, y sólo en algunos casos graves en los cuales se prolonga la diarrea, podrían beneficiarse con el uso de leche sin lactosa.

La higiene como medida de prevención
El principal mecanismo de contagio del rotavirus es el contacto fecal-oral, pero también puede ser a través de estornudos, tos y saliva. Además, es un virus muy resistente a las condiciones ambientales, ya que sobrevive días en deposiciones y horas en superficies, principalmente en ambientes templados, por eso se da más en los meses de calor. Asimismo, es habitual que los niños se contagien al compartir juguetes o comida, o por estar en lugares sin ventilación adecuada.

Una persona con rotavirus puede estar contagiando antes de presentar los síntomas y, en algunos casos, hasta una semana después de haberse recuperado. Por esto, la prevención está en evitar el contacto con una persona enferma y en mantener la higiene de superficies y alimentos, y el lavado habitual de manos, principalmente después de ir al baño.

Otra medida de prevención es la vacuna oral contra el rotavirus, que se administra en la población de riesgo. “En países desarrollados -como Estados Unidos- se recomienda la vacunación sistemática de todos los lactantes con la vacuna antirotavírica. Esto sería lo recomendable para nuestro país también”, asegura la doctora Isabel Miquel, gastroenteróloga infantil de Clínica Alemana.

Existen dos vacunas antirotavíricas para uso en lactantes: RV5 (pentavalente) y RV1 (monovalente). Dan una protección de 85-95% contra la gastroenteritis grave por rotavirus, y de 74 87% contra la enfermedad por rotavirus de cualquier gravedad.

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Categoría: Pediatría.




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