Salud de los ojos: estrabismo


¿Qué es el estrabismo?

El ojo se mueve en todas las direcciones de mirada gracias a una serie de músculos que están adheridos a su superficie externa que se llaman músculos extraoculares. El cerebro, por medio del III, IV y VI pares craneales, controla los movimientos de los ojos, consiguiendo que ambos ejes oculares se dirijan simultáneamente al punto que se quiere observar.

Cuando algo falla, ya sea por causa anatómica o funcional, los ojos dejan de moverse de una forma coordinada, produciéndose el estrabismo, conocido vulgarmente como bizquera. Habitualmente se define el estrabismo como la falta de paralelismo ocular, cuando se están observando objetos que están a más de cinco metros (considerado como infinito), o dicho de otra forma, cuando se quiere observar un objeto, mientras un ojo dirige correctamente su eje de visión, el otro se dirige en otra dirección, produciendo un aspecto ocular típico de la bizquera.

¿Ven doble los estrábicos?
No siempre. Depende en gran medida de la edad a la que se produzca el estrabismo, siendo corriente la diplopia (visión doble) cuando el estrabismo se manifiesta en adultos. Si una persona que no padece estrabismo se pone bizca, observará que ve doble y borroso. Entonces, ¿por qué los niños cuando tienen estrabismo pueden ver simple y nítido?. Esto se debe a lo que los especialistas llaman adaptaciones sensoriales, gracias a las cuales, el cerebro de los niños, que es especialmente plástico, se adapta a la situación, básicamente evitando la imagen correspondiente al ojo desviado, lo que les permite estar cómodos, pero a costa de reducir la visión de un ojo (ojo vago) y de perder la sensación normal de visión en tres dimensiones (relieve, estereopsis).

¿Existen falsos estrabismos?
La mayoría de los pacientes estrábicos tienen la característica de presentar una configuración anatómica típica, gracias a la cual, los observadores definen situaciones de “meter un ojo” o “se le va un ojo”, lo que permite detectar el problema y acudir a un profesional. Una proporción importante de los pacientes que acuden a las consultas preguntando si padecen un estrabismo, realmente presentan lo que se llama “pseudoestrabismo”, o lo que es lo mismo, la configuración anatómica y ocular hace pensar que hay una desviación que el clínico observa que no existe realmente.

Las causas más comunes de pseudoestrabismo son el epicanto, que se observa en niños muy pequeños y aparenta un estrabismo convergente y el hipertelorismo, que se observa a cualquier edad y consiste básicamente en tener una distancia interpupilar muy grande para la estatura y edad, lo que hace que aparente un estrabismo divergente.

¿Existen estrabismos que no se observan a simple vista?
Efectivamente, hay estrabismos que son de muy pequeña magnitud (menores de 10?) que se denominan microtropias y que no provocan el aspecto ocular típico del estrabismo. La detección de estos estrabismos es complicada y se suele hacer mediante revisiones en los centros escolares o laborales. Los síntomas principales son ojo vago y perdida de la estereopsis fina, es decir, para pequeños detalles, ambas características muy limitantes en ciertos trabajos.

A pesar de que el aspecto estético del paciente en este caso es correcto, debido a que suelen ser alteraciones que pasan desapercibidas durante años, el pronóstico del tratamiento es incierto, siendo tanto más difícil la rehabilitación, cuanto mayor sea la persona y más años lleve el problema establecido.

¿Cómo es la historia clínica de un estrábico?
Los antecedentes familiares de estrabismo, ojo vago o defecto de refracción significativo pueden ser indicios que nos lleven a decidir que un niño debe ser examinado para descartar la existencia de una desviación ocular.

Los niños con trastornos neurológicos importantes tienen una mayor incidencia de estrabismo que los niños normales.

Cuando se desencadena el estrabismo en un niño, aparte del problema estético, el paciente está cómodo y no manifiesta síntomas hasta que no se le tapa el ojo que fija, ya que entonces debe enfocar con el ojo estrábico, lo que suele ser problemático debido a que normalmente es ambliope (ojo vago).

Si el estrabismo se declara en un adulto o un niño ya mayor, el síntoma fundamental es la visión doble o diplopía.

¿Cuáles son las formas más corrientes de estrabismo?
Según encuestas norteamericanas, el estrabismo más frecuente es el divergente o exotropia, sin embargo, en las consultas de optometristas y oftalmólogos se observan muchas más personas con estrabismo convergente o endotropia. Este fenómeno se produce debido a que la mayoría de las exotropias son intermitentes, es decir, que solo están presentes en ocasiones y que suelen ser de pequeña magnitud, produciendo un esquema de fijación alternante, o lo que es lo mismo, unas veces se desvía el ojo derecho y otras el izquierdo, lo que hace que no se produzca el temido fenómeno del ojo vago y por lo tanto el paciente no observa síntomas. Aproximadamente el 75% de las personas que consultan por estrabismo a un profesional tienen endotropia.

Uno de los estrabismos más comunes son las endotropias acomodativas, que se producen en niños y que suelen estar relacionadas con una hipermetropía sin corregir. En este caso concreto la corrección óptica con gafas (monofocales o bifocales) o lentes de contacto, según sus características, solucionará el problema.

También existen estrabismos que se producen por problemas del sistema nervioso. Estas desviaciones se pueden producir a cualquier edad, pero son más habituales en adultos. Su síntoma fundamental es la diplopia (visión doble) y son estrabismos que pueden estar relacionados con patologías sistémicas.

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Categoría: Oftalmología.




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