Salvador Mellado y su grave accidente en bicicleta


Su excesiva celebración del año nuevo terminó en tres semanas hospitalizado y en casi un año de recuperación luego de que fuera atropellado andando en bicicleta.

A las 9 de la mañana del primer día del año 2010, cuando Salvador Mellado, de 23 años, salió de una fiesta de Año Nuevo para ir a un asado. Se fue en bicicleta, como lo hacía siempre, pero cerca de la Escuela Militar fue atropellado. Quedó en el suelo, con múltiples fracturas, una herida cortante en la cabeza e hipotermia.

Todo lo que pasó esa noche y en los días siguientes son recuerdos difusos para Salvador, pero sí sabía del accidente y que le habían operado una parte del cráneo. También suponía que fue su culpa. “Me atropelló una persona que no iba con alcohol en la sangre; en cambio yo sí había bebido. Había decidido no tomar tanto, pero para el Año Nuevo me descontrolé totalmente”.

– No me acuerdo de cuando desperté después del accidente. No hay un momento específico, probablemente, lo borré. Pero sí me acuerdo cuando me miré al espejo por primera vez y vi mi cabeza, donde había una depresión gigantesca al lado izquierdo; además, estaba rapada y con vendajes. Me tocaba y la sentía, fue súper impactante.

El doctor Rodrigo Vallejo, neurocirujano de Clínica Alemana que lo operó, explica que su diagnóstico fue TEC grave, fractura de cráneo, contusión cerebral, hematoma subdural agudo y fractura expuesta de pierna. “En ese momento nos enfrentábamos a una mortalidad del 50%, con elevado riesgo de secuelas neurológicas si sobrevivía. Requería cirugía de evacuación y descompresión urgente”, afirma.

Tres semanas después, al llegar a su casa, este estudiante de quinto año de odontología tuvo que estar en reposo; caminaba un poco cada día y acudía al kinesiólogo tres veces a la semana. “Salía con mi papá, pero a partir del mediodía ya no aguantaba mucho rato parado porque me empezaba a doler fuertemente la cabeza, hasta el oído”.

Recién en abril pudieron operar a Salvador para reponer el hueso de su cráneo. “Fue una semana después de mi cumpleaños. Yo esperaba con tanta ansiedad y decía ‘ojalá que llegue luego ese día. Estuve dos meses completos esperando y rezando para que saliera todo bien”.

– Me asustaba que algo golpeara mi cabeza cuando salía a caminar, una piedra, una pelota. De hecho, para el terremoto tuve miedo de que se me cayera el techo encima, me metí debajo de mi cama.
Finalmente, la cirugía fue un éxito. “Quiero darle las gracias a las personas que trabajan en la Clínica Alemana, porque hicieron todo súper bien, fueron amables, las enfermeras muy cariñosas. Los kinesiólogos, los médicos también”, dice.

Ahora, sólo falta la recuperación completa de su pierna izquierda, la que fue operada. Su último control es en enero, cuando le darán de alta definitivamente.

El doctor Vallejo explica que después de un accidente tan grave es importante el apoyo del entorno. Esto da la seguridad para retomar la vida en forma plena después de un evento tan violento y radical.

Así fue con Salvador: “Mi mamá fue mi enfermera, pero estaban todos pendientes y atendiéndome. Estaba mimadísimo y ya no tanto”, asegura riéndose.

Este estudiante se encuentra agradecido por esta segunda oportunidad. “Cada día es un día más de vida y con mis capacidades súper bien. Estoy casi impecable. Es lo más fuerte que me ha pasado, significó encaminarme por un rumbo con más sentido. Ya no es sólo andar por la vida. Soy más consciente de mí mismo y de las personas que me rodean, mi familia y mis amigos”, afirma.

– ¿Lo que te pasó sirvió de ejemplo para tus amigos?
“Creo que a todos les llegó fuerte en su momento, me acompañaron mucho. Pero pienso que se les olvida un poco y no sopesan el riesgo. Yo aprendí fuerte, aprendí bien”.

ACCIDENTES Y CONSUMO DE ALCOHOL
Más de 3.400 personas fallecen cada día en el mundo mientras caminan, andan en bicicleta o conducen sus automóviles (OMS). En Chile, durante 2009 hubo 56.330 accidentes de tránsito, con 1.508 fallecidos. La conducción con alcohol fue la segunda causa de muerte en estos casos, después de la imprudencia del peatón (Conaset). Ese año, en el Servicio de Urgencia de Clínica Alemana, se recibieron 310 víctimas de accidentes de tránsito. Las fechas peak son las vísperas de feriados, especialmente en Fiestas Patrias y Año Nuevo, cuando alrededor del 80% de los siniestros es por consumo de alcohol. Los accidentes de tránsito son la principal causa de muerte en jóvenes.

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Categoría: Traumatología.




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