Separación matrimonial, una decisión que repercute en los hijos


La separación de los padres es una realidad que deben enfrentar los hijos, pudiendo provocarles sentimientos de abandono, inseguridad y temores, por lo que es importante estar atentos.

Si bien los padres no están siempre con sus hijos, ya sea por actividades laborales o de índole personal, verlos volver a la casa cada día genera en los pequeños la sensación de que están presentes y de protección.

Sin embargo, cuando el vínculo matrimonial se rompe, necesariamente uno de los progenitores deja de estar diariamente. Esto les genera una sensación de inseguridad, desamor e incluso culpabilidad por pensar que su mal comportamiento es el responsable del disgusto y separación de sus padres.

Por esto, es importante explicar claramente la situación a los pequeños y ser muy enfáticos en que siempre serán papá y mamá, que sin importar lo que suceda, nunca dejarán de quererlos y cuidarlos.

Separación matrimonial, una decisión que repercute en los hijos Psicología y Psiquiatría

¿Cómo afecta en los hijos y en su comportamiento?

Frente a una ruptura familiar no hay nadie que quede indiferente y todos los hijos, sin importar la edad, se ven afectados de alguna u otra manera.

Según Rosa Garrido, Psicóloga Infantil de Clínica Santa María, incluso los más pequeños -aquellos que posiblemente no se dan cuenta del problema o no ven involucrados sus sentimientos- pierden algo fundamental para lograr un correcto desarrollo en esta etapa de sus vidas, que es contar con la presencia de una figura femenina y masculina.

Para aquellos entre seis y siete años, en cambio, la situación es diferente ya que tienen un mundo social más amplio. Los compañeros, profesores y papás de sus amigos son un factor de apoyo que les permite afirmarse afectivamente y seguir sintiéndose queridos y aceptados. Por otro lado, la especialista agrega que a esa edad el niño ya se ha formado una imagen paterna y materna como modelos de identificación y los tiene ya incorporados.

Para los adolescentes, el asunto es un poco más complejo, ya que se encuentran en un periodo de transición e inestabilidad, el cual se ve agravado por esta separación familiar. Sin embargo, tienen una mejor comprensión del conflicto y son capaces de entender y aceptar la decisión de sus padres como la alternativa menos mala frente al problema de convivencia.

Independiente de la edad que tengan, los sentimientos y sensaciones que los hijos experimenten frente a este acontecimiento se verán reflejados en su conducta, variando en intensidad y duración.

“Es natural que la idea de inseguridad y de estar indefensos los haga estar un poco ansiosos y, por lo tanto, más irritables de lo normal. Además, suelen ensimismarse, volcarse en sí mismos y participar menos con los compañeros, manifestar tristeza y rabia, lo que puede conducir a ciertas actitudes de agresividad”, explica la Psicóloga.

En la medida en que el tema sea bien manejado, estos comportamientos no deberían durar mucho tiempo, sino lo justo como para poder reacomodarse a la nueva realidad, cambiar de costumbres, horarios o de casa.

¿Cuándo mi hijo necesita tratamiento?

Si bien es normal que haya una reacción frente al conflicto familiar, la calidad de patológico dependerá de su intensidad y duración. Si, por ejemplo, el niño además de ensimismarse y andar más irritable pierde el apetito, duerme mal o se vuelve huraño durante un periodo más o menos largo de tiempo, entonces significa que necesita ayuda de un especialista que lo escuche y trabaje sus miedos y preocupaciones.

El tratamiento consiste básicamente en que sea capaz de expresar lo que siente y que logre tranquilizarse al hablar de sus angustias. Por su parte, el profesional irá restaurando la imagen positiva de ambos padres y la seguridad y autoestima del pequeño a través de sesiones de conversación.

¿Cómo prevenir o aminorar el daño?

Si bien la separación de los padres es un dolor inevitable para los hijos, puede ser más o menos intenso y dañino según las precauciones que se tomen al momento de tratar el asunto.

Según Rosa Garrido, es fundamental que los padres comuniquen juntos la noticia y que dejen muy claro que aún cuando se separen siempre van a seguir siendo papá y mamá, que esa condición jamás se pierde y que los van a seguir amando, cuidando y preocupándose de ellos.

La imagen que los niños se forman de sus padres es fundamental para su desarrollo y es importante no dañarla. Por lo tanto, se aconseja que ninguno de los dos cónyuges trate de echarse la culpa o de mostrarle al pequeño lo mal que se comportó el otro.

Para que esto sea posible, la especialista recomienda que los padres hagan terapia de pareja: “Hacer terapia no significa necesariamente que vuelvan a reconstituirse como matrimonio, sino que puedan canalizar sus rabias, sus penas y solucionar sus problemas para reformular su relación como padres”. También es muy útil para llegar a acuerdos comunes sobre las visitas y los tiempos de vacaciones. Es importante que las decisiones sobre estos temas lleguen ya tomadas al niño y no sea él quien tenga que elegir; de lo contrario, entrará en un conflicto de lealtades que le hará la carga más pesada.

En este periodo de adaptación el pequeño es muy vulnerable, por lo que los padres deben cumplir todo lo que prometen: “Si el papá prometió pasarlo a buscar a las dos es importante, primero que llegue y segundo que lo haga a la hora, sino se corroe aún más la seguridad, el sentido de protección y de sentirse amado”, explica la Psicóloga.

Finalmente, para ayudar al hijo a aceptar la situación, es recomendable que el progenitor que dejó de vivir en la casa, al momento de ir a buscarlo para salir se quede en la puerta de la casa y no entre. Incluirlo nuevamente dentro del espacio físico familiar puede generar fantasías de reconciliación en el pequeño, que al destruirse lo hará sufrir todavía más.

Aparición de un tercero

Respecto a una nueva pareja, es recomendable dejar pasar un tiempo antes de presentársela al niño y ser respetuosos con su proceso de adaptación. De lo contrario, esta nueva persona tendrá mayores dificultades de ser bien recibida.

Cuando llegue el momento, es ideal hacerlo con la convicción de que es la persona con la que se quiere estar el resto de la vida, ya que no es bueno estar mostrando a los niños parejas nuevas continuamente.

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Categoría: Psicología y Psiquiatría.




One Response to “Separación matrimonial, una decisión que repercute en los hijos”

  1. marco alvarez Dice:

    no se cual cuasa mas daño a un niño si una separasion a buenas o lapelas de los padres cotidianas, donde el niño llora y se pone triste, si me pudieran responder,por favafor,


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