Ser mamá de trilizos: Un desafío múltiple


Cuando una pareja sabe que espera a más de un hijo experimenta una serie de sentimientos bastante intensos. El apoyo y atención médica es fundamental para enfrentar esta experiencia de manera exitosa.

Felicidad es la palabra que mejor expresa lo que experimentó Paula Rojas cuando supo que estaba embarazada de trillizos. “¡Todo el mundo se cayó de espalda, menos yo! Mi marido quedó blanco y no le cambió el color en varios días. Pero yo no le tomé el peso inmediatamente. Estaba tan contenta de estar esperando guagua que me daba lo mismo que fueran uno, dos o tres. Es que cuando eres primeriza no sabes a lo que te enfrentas, no te puedes imaginar lo que no eres”, cuenta esta mamá de cuatro hijos, Francisco, Maximiliano y Teodoro, de tres años, y Federico, de uno.

Con un embarazo múltiple, la experiencia de Paula Rojas fue muy buena.
“Yo sabía que era un embarazo de cuidado, prematuro y con posibles complicaciones. A pesar de eso, todo el equipo médico fue súper tranquilizador y siempre se tomaron todas las medidas necesarias basadas en un protocolo que tiene Clínica Alemana para embarazos de este tipo. Siempre me sentí muy confiada”, enfatiza.

Posteriormente, los trillizos estuvieron dos semanas en el Servicio de Neonatología de dicho centro de salud. El médico a cargo de esta área, doctor Andrés Maturana, explica que, en general, el 1% de los recién nacidos presenta alguna patología o simplemente nace antes de tiempo por diversas razones. Esta cifra aumenta cuando se trata de un embarazo triple, en cuyo caso el mayor porcentaje nace prematuramente aumentando las posibilidades de alguna complicación.

Para ello Clínica Alemana cuenta con una Unidad de Cuidado Neonatal Intensivo e Intermedio integrada por un equipo multidisciplinario de profesionales. “Dispone de cirujanos infantiles, neurocirujanos y cardiocirujanos de excepción, lo que permite abordar integralmente malformaciones de mayor complejidad. La atención integral también incluye a kinesiólogos expertos en neurodesarrollo, para asegurar el máximo potencial de los prematuros”.

Servicio de primer nivel
Catorce días se quedaron Francisco, Maximiliano y Teodoro en la Clínica, después de nacer a las 32 semanas. “Fue súper poco. Estuvieron en incubadora para regular temperatura y desarrollar el reflejo de deglución que no madura hasta la semana 34″, cuenta Paula.

Las cifras de sobrevida de los prematuros dan cuenta de la excelencia en atención del Servicio de Neonatología, comparables a las de los mejores centros de Norteamérica y Europa, debido a la capacidad de resolver integralmente las patologías neonatales congénitas”, enfatiza el doctor Maturana. Asimismo, en esta unidad, las mamás son asesoradas en el proceso de lactancia y los padres son integrados progresivamente en el cuidado de sus hijos.

“Siempre los traigo a Clínica Alemana, para todo. Incluso, cuando Maximiliano se enfermó -tuvo una miocardiopatía dilatada- lo salvaron y por eso estoy súper agradecida. Fue duro, pero también tranquilizador que estuviera en la Alemana. Siempre me sentí en las mejores manos. Lo estabilizaron y está con tratamiento hasta que se pueda operar de la arritmia cuando cumpla ocho años. Este es como mi segundo hogar”, concluye Paula Rojas.

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Categoría: Consejos para Mamá.




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