Sí se puede tener una buena vejez


La actividad física y mental es indispensable para llegar a la tercera edad de manera saludable.

Hacer ejercicios, crucigramas, leer, llevar una alimentación equilibrada y prevenir enfermedades son fundamentales para vivir bien y disfrutar la vida después de los 65 años.

Mente sana en cuerpo sano durante la tercera edad
Cada vez más personas de la tercera edad tienen conciencia de la importancia de llevar una vida activa y saludable. Como el envejecimiento trae consigo pérdida de la fuerza física y masa muscular que disminuye la funcionalidad, es fundamental tratar de retardar este proceso, de manera de conservar una buena calidad de vida el mayor tiempo posible.

La clave es llevar una vida activa y hacer ejercicios controladamente, ya que permite mantener una buena condición muscular y cardiovascular que mejora el estado físico y psicológico, aumenta la funcionalidad, previene enfermedades como obesidad, diabetes e hipertensión arterial, y reduce la mortalidad. Además disminuyen las caídas, las que pueden ser muy graves a una edad avanzada.

Entre los ejercicios recomendados está caminar a paso lento, con zapatos adecuados, por superficies que no sean muy exigentes y con condiciones climáticas aptas. En la casa, son buenos ejercicios sentarse y pararse de una silla, subir o bajar un escalón y usar una bicicleta estática a una velocidad lenta.

Con un control médico adecuado, se pueden hacer ejercicios más exigentes, como en piscinas temperadas, porque no se lucha contra la gravedad, hay un rango de movimientos mayor y el agua tibia relaja la musculatura.

Lo ideal es efectuar diariamente 30 minutos de ejercicio, que pueden ser repartidos durante el día, en periodos más cortos. Eso sí, antes de comenzar, es necesario realizar un precalentamiento que incluya elongación y flexibilidad

Fórmulas para entrenar el cerebro pensando en la vejez
Para evitar o retrasar el desarrollo de enfermedades cognitivas durante la vejez, es indispensable entrenar el cerebro a diario. La mente del adulto mayor es más lenta, medita más, pero llega igual a un resultado eficiente. Sin embargo, no es lo mismo cuando hay daño cognitivo que afecta funciones como el habla, la memoria, la orientación y la capacidad de planificar.

Para mantener “en forma” el cerebro, se necesitan rutinas diarias que incluyan actividades lúdicas, es decir, que la persona haga lo que le gusta, ya sea crucigramas, leer, escuchar música, ver televisión o lo que lo haga feliz y mantenga su mente ocupada. También se recomiendan los juegos de mesa y el ejercicio físico.

El aporte de las nuevas tecnologías a la salud del adulto mayor
La experiencia ha demostrado que es conveniente estimular a los adultos mayores a incorporar las nuevas tecnologías en su vida cotidiana, dado que la mayor parte de ellos desea y es capaz de aprender y desarrollarse. Todo este aprendizaje es posible, siempre y cuando no sea forzado porque puede derivar en frustración.

Esto es muy útil para mantener la mente activa, comunicarse, buscar información (muy importante para evitar enfermedades), ver fotos o videos y sentirse parte del mundo. Asimismo, el uso de nuevas tecnologías promueve la estimulación sensorial, lo que mejora funciones nerviosas y es un factor protector del deterioro cognitivo y la demencia. También contribuye a potenciar las relaciones afectivas, porque el e-mail, el chat y el celular ayudan a mantener el contacto con seres queridos que están lejos.

Alimentación saludable y vida activa, claves de la cuarta edad
Debido a la mayor esperanza de vida, en la actualidad se ha establecido un nuevo término para designar a las personas de más de 85 años: la cuarta edad. Para llegar a ella de buena manera es indispensable tener una alimentación sana y una vida activa.

Se debe llevar una alimentación saludable durante toda la vida y mantenerla al llegar a este periodo. Esto es evitar el exceso de calorías, ácidos grasos saturados y sal. Asimismo, hay que consumir una cantidad adecuada de calcio, principalmente las mujeres menores de 30 años, ya que hasta esa edad se acumula este mineral en los huesos, lo que es clave para prevenir la osteoporosis.

Además, es aconsejable comer abundante fibra en forma de verduras y frutas, ya que aportan vitaminas antioxidantes. También se recomienda a todas las personas mayores de 60 años que consuman calcio con vitamina D y tengan un control médico precoz para detectar enfermedades, las que tratadas a tiempo, provocan menos daño e invalidez.

El adulto mayor debe recibir la vacuna antigripal y la antineumocócica cada año. También es aconsejable la antitetánica. Por otro lado, no deben consumir cigarrillo, alcohol y drogas, ya que acortan la vida y empeoran la calidad de muchos de los últimos años de existencia.

* Este artículo fue realizado con la colaboración de la Dra. Pamela Chávez, geriatra de Clínica Alemana.

Además de la motivación, también es fundamental la capacitación. Para esto hay que contar con personas que puedan ayudar a los adultos amyores en este proceso de aprendizaje, para que sea una experiencia grata y no frustrante. También es bueno que se les explique la importancia del uso moderado, para evitar efectos adversos como la fatiga o la ansiedad. Luego, se debe evaluar o corroborar que la capacidad intelectual y física actual de la persona permite una mínima relación hombre-máquina.

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Categoría: Tercera Edad.




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