Síndrome de ovario poliquístico


Desorden hormonal frecuente durante la vida fértil de la mujer. Se manifiesta con reglas irregulares, aumento del vello facial y corporal.

Excesos de vellos en el cuerpo, acné y menstruaciones irregulares son algunos de los síntomas que presentan las mujeres con este trastorno hormonal, lo que requiere de un diagnóstico y tratamiento oportuno.

La ginecóloga de Clínica Alemana Andrea Huneeus explica que esta patología se produce por un aumento de testosterona en el ovario, lo que origina la formación de múltiples quistes de folículos menores de 10 milímetros- que no han podido ovular.

Asimismo, hay un aumento de los niveles de insulina en la sangre, por lo que estas pacientes pueden desarrollar una diabetes. Este mal se produce principalmente por causas genéticas y su incidencia es distinta según las diferentes poblaciones: “Por ejemplo entre los latinos su presencia es mayor, de hasta el 15%”, informa la especialista.

El Síndrome de Ovario Poliquístico ocurre en mujeres en edad fértil, especialmente en las que tienen sobrepeso y antecedentes familiares de esta enfermedad o de diabetes.

La doctora recalca que esta patología origina anovulación, lo que puede afectar la fertilidad, por lo cual es fundamental la realización de un diagnóstico oportuno. Es necesario hacer exámenes que descarten otros trastornos hormonales y efectuar estudios de testosterona, glicemia, insulina y, además, de lípidos plasmáticos, ya que este mal se asocia a un mayor riesgo de dislipidemia y enfermedades cardiovasculares secundarias.

¿Cuáles son los tratamientos?
Las mujeres portadoras de Síndrome de Ovario Poliquístico deben tomar conciencia que la mejor terapia para su condición es llevar un estilo de vida sano. Por ello, tienen que realizar una dieta baja en hidratos de carbono que les permita mantener el peso ideal para su talla y practicar deportes, para reducir eficientemente los niveles de insulina y testosterona. Asimismo, un medicamento que ayuda a disminuir estos índices es la metformina.

La ginecóloga añade que para tratar el acné y el exceso de vello corporal (hirsutismo) se pueden adicionar anticonceptivos orales y/o antiandrógenos.

Además, para regularizar flujos rojos es necesario usar progesterona cíclica o también, anticonceptivos orales. Y si la paciente busca quedar embarazada, hay que emplear inductores de ovulación.

La especialista precisa que esta patología persiste en el tiempo, por lo cual siempre hay que estar controlándola. “La mujer portadora de esta enfermedad tiene la responsabilidad de llevar una vida sana, para mantener su condición a raya y evitar mayores complicaciones”, concluye.
Tener ciclos menstruales anovulatorios (nueve o menos menstruaciones al año), alteraciones clínicas o endocrinas-metabólicas como irregularidades menstruales, infertilidad, aumento del vello facial y/o corporal, acné, calvicie, Obesidad del tipo masculina, sobrepeso o insulino resistencia son trastornos que se asocian con frecuencia al Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP).

Se presenta en el 12% de las mujeres que se encuentran en su periodo reproductivo desde su primer ciclo hasta el comienzo del climaterio. El Síndrome de Ovario Poliquístico no tiene una causa única, pero están más expuestas aquellas mujeres con antecedentes familiares de SOP, Diabetes, reglas irregulares y sobrepeso.

Otra de las causas de su aparición, según cuenta el Dr. Jaime Prado, ginecólogo de Clínica Santa María es que “existe un trastorno a nivel hipotalámico que incidiría en la secreción anormal de las gonadotrofinas hipofisiarias (hormonas que se producen en el cerebro). Esta alteración provocaría un aumento en la producción de andrógenos –hormona masculina- interfiriendo con la ovulación, aumentando el vello y provocando Obesidad”.

Además, podría haber una alteración genética en la membrana celular a nivel hepático que implicaría una elevación de la insulina, produciendo más andrógenos y disminuyendo la proteína transportadora de hormonas sexuales. De este modo, aumenta la fracción libre (activa) de las hormonas masculinas y con ello el vello, sebosidad, acné, obesidad, anovulación, entre otros.

Antes de realizar el diagnóstico es necesario descartar algunas enfermedades como Hiperplasia Suprarrenal Congénita, Síndrome de Cushing, Hiperprolactinemia, Hipotiroidismo primario, Acromegalia, falla ovárica prematura, Obesidad simple, Tumor virilizante ovárico o suprarrenal, inducción por drogas como el ácido valproico, andrógenos o ciclosporinas.

– Tratamiento

Si el SOP no es tratado a tiempo puede traer consecuencias a largo plazo como Dislipidemia (alteración del colesterol y de los triglicéridos), Hipertensión Arterial, Intolerancia a la glucosa, Apnea obstructiva del sueño, Diabetes, enfermedades cardiovasculares (infarto y accidentes vasculares encefálicos) y Cáncer Endometrial.

Para tratar esta enfermedad existe un método que consiste en corregir la elevación de los andrógenos circulantes y normalizar los niveles de insulina. Para esto, el especialista asegura que “se debe seguir un régimen, realizar ejercicios; tomar anticonceptivos específicos con supervisión de la insulino resistencia, hipertensión arterial, manejo del azúcar y niveles de glucocorticoides (en los que tienen aumento de los andrógenos de origen suprarrenal), entre otros dependiendo de cada mujer”.

– ¿Qué pasa con el embarazo?

La infertilidad secundaria a anovulación es la más frecuente. “Sin embargo, la mujer tiene altas probabilidades de embarazarse sola si se corrige el problema de base y logra disminuir de peso”, afirma el Dr. Prado.

La estimulación de la ovulación para embarazarse debe ser manejada por un especialista, ya que existe el riesgo de sufrir una hiperestimulación ovárica. Al quedar embarazada este grupo de mujeres tiene una mayor tasa de abortos en el primer trimestre y un aumento del riesgo de desarrollar una intolerancia a los hidratos de carbono o una Diabetes Gestacional.

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Categoría: Fertilidad y Embarazo.




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