SOPLOS: CUANDO EL CORAZÓN SUENA DISTINTO


La mitad de los niños presentan soplos al corazón y la mayoría se resuelven solos, sin causar ninguna complicación. Sin embargo, en algunos casos pueden ser una señal de un problema cardiaco subyacente. Aprenda a distinguirlos.

El soplo al corazón es un ruido producido por el flujo turbulento de la sangre, porque al avanzar choca con algo o porque existe algún fenómeno que provoca distorsión.

El Dr. Stephan Haecker, médico jefe del Centro Cardiovascular Pediátrico de Clínica Santa María, explica que “este flujo turbulento se debe a cambios en las características de la sangre, vasos sanguíneos, válvulas y corazón. En sí mismo, no constituye una enfermedad grave, pero sí puede estar siendo determinado por alguna anomalía cardiaca subyacente que es necesario precisar”.

Un soplo puede ser normal o anormal, dependiendo de su intensidad, duración, momento del ciclo cardíaco en que se escucha y ubicación. Esta última puede manifestarse en el corazón mismo o en otros órganos del cuerpo donde haya flujo sanguíneo.

El soplo se desarrolla a raíz de fallas congénitas como nacer con una válvula alterada, por anomalías estructurales en el corazón o puede deberse a causas adquiridas como producto de alguna enfermedad o traumatismo.

El cirujano cardiovascular pediátrico cuenta que “por lo general, los soplos tienen una connotación alarmante y grave, pero no siempre es así. La mayoría de las veces son inocentes, es decir, no se traducen en una patología; sino que aparecen a cierta edad y luego desaparecen con el tiempo”.

De todas maneras, el especialista asegura que una vez que se ha determinado la presencia de un soplo, lo primero que hay que hacer es investigarlo para diagnosticar si es normal o anormal. “Esto se realiza con un buen examen físico y frecuentemente con exámenes complementarios. Habitualmente, el encargado de determinarlo es el cardiólogo infantil”.

Si es inocente, la única recomendación es mantener al paciente en observación. De lo contrario -si es anormal-, se debe establecer qué lo está provocando para prescribir el tratamiento; que puede incluir la administración de medicamentos o requerir de una solución quirúrgica, dependiendo de la gravedad de la anomalía cardiaca

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Categoría: Cardiología.




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