Surcos y patas de gallo


Los surcos entre las mejillas y labios dan un aspecto de virilidad a los hombres, pero a las mujeres uno de vejez. Para corregirlos se pueden utilizar rellenos de grasa y otros materiales como el colágeno.

1. Grasa:

Se inyecta grasa de la propia persona para disminuir los surcos formados en el ceño, las patas de gallo y la sonrisa, y también para definir contornos en las áreas de las mejillas y el mentón.

Se utiliza anestesia local para obtener la grasa de alguna parte del cuerpo; ésta se procesa para eliminar los fluidos, y se vuelve a inyectar en el área definida. La intervención dura casi una hora, y se puede realizar en forma ambulatoria. La hinchazón y heridas duran unas 48 horas.

A veces es necesaria una segunda intervención para rellenar con grasa, porque ésta se reabsorbe.

2. Colágeno, Ácido Hialurónico y otros

También se usan para corregir el ceño fruncido y las patas de gallo, y rellenar arrugas profundas y labios. Mediante anestesia local se inyecta el colágeno en la zona elegida, operación que se repite varias veces según la profundidad del surco.

Cuando se realiza un implante, el procedimiento también dura menos de una hora.

Los pacientes pueden volver a sus actividades inmediatamente, ya que sólo manifiestan unas leves magulladuras. Es importante asegurarse de que no va a haber reacciones alérgicas.

Los resultados son temporales, por lo que se repite la intervención cada tres a seis meses.

Las arrugas que aparecen en los ojos por la sonrisa suelen ser signos de alegría y vitalidad en los jóvenes, pero en las personas mayores opacan algunas expresiones y dan un aspecto de vejez.

En estos casos se puede recurrir a algunos procedimientos para corregir esta condición. Entre las técnicas no invasivas más utilizadas están el peeling y la inyección de bótox.

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Categoría: Cirugía Plástica.




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