TARTAMUDEZ: PALABRAS QUE COMPLICAN.


Esta patología afecta el ritmo del habla y se caracteriza por espasmos tónicos o clónicos de las sílabas (interrupciones involuntarias). Preferentemente se dan al inicio de las palabras afectando la fluidez en la comunicación.

Presentarse frente a un ambiente no familiar para el afectado produce un alto grado de estrés, lo que conlleva a que la persona presente interrupciones en su ritmo de habla. En muchos de los casos los pacientes son quienes se dan cuenta de las letras o las sílabas que producen estas situaciones.

La fonoaudióloga Lorena Martínez de Clínica Santa María señala que “este trastorno también conocido como espasmofemia, por lo general comienza alrededor de los 3-5 años. Luego del desarrollo del lenguaje estamos frente a un trastorno que puede tener una etiología (razón) emocional. Por lo que los padres deben prestar atención a estas situaciones, ya que deben ser tratadas oportunamente, es decir, antes que se cumplan seis meses de haber presentado la patología”.

Existen diferentes razones que pueden causar la tartamudez en una persona. Éstas son:
• Psicógena: se desarrolla por algún trauma vivido, ya sea agudo o emocional crónico.
• Ambiental: comienza con la imitación de alguna persona que la padece.
• De Desarrollo: se presenta en niños que han tenido un retraso del lenguaje y no ha sido solucionado, por lo tanto piensan y no logran expresar verbalmente la idea, provocándoles una ansiedad que recae en espasmofemia o tartamudez.
• Hereditaria: ya está presente en la familia, como por ejemplo alguno de los padres, hermanos, etc.
• Fisiológica: se presenta entre los tres y tres años y medio de vida ya que piensan más rápido de lo que hablan.

Puede presentarse de tres maneras:
• Tónico: se produce un espasmo en el cual la persona no puede emitir el inicio de la palabra.
• Clónica: la sílaba de una palabra se repite en reiteradas ocasiones hasta que el paciente logra enunciarlo.
• Tónica-Clónica o mixta: se presentan los dos tipos antes mencionados en conjunto.

En estos tres tipos también se presenta una característica referida a la incoordinación fono-respiratoria, es decir, los movimientos respiratorios son arrítmicos.

La especialista señala que “el tratamiento para esta complicación está a cargo de un equipo multidisciplinario formado por neurólogo, psiquiatra y fonoaudiólogo”.

En algunas ocasiones cuando la patología lo requiera, se prescriben fármacos por parte del psiquiatra o neurólogo cuando la patología lo requiera para superar trastornos como la ansiedad, angustia o tics que el paciente pueda presentar.

Lorena Martínez explica que “los pacientes al liberarse del estrés y encontrar momentos y lugares de relajo pueden comunicarse con mayor facilidad. Un ejemplo de lo anterior es cuando la persona escucha música, en esa ocasión el ritmo es constante y continuo y eso permite mejorar francamente la fluidez de su habla”.

Para muchas personas, este trastorno les trae consecuencias como por ejemplo, dificultad en la búsqueda de trabajo, establecer relaciones de pareja y vincularse con personas que no le son familiares.

Si la tartamudez se trata apenas se manifiesta, antes de los seis meses de instaurarse, puede tener una cura y si no se presenta totalmente el paciente puede tener la tranquilidad que se puede controlar y mejorar, pudiendo llegar a ser imperceptible para el resto.

La especialista recomienda que este trastorno sea controlado a tiempo, ya que con una terapia adecuada todo puede mejorar, pero también influye el cómo cada paciente se desarrolle durante el tratamiento.

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Categoría: Psicología y Psiquiatría.




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