TECNOLOGÍA DE ÚLTIMA GENERACIÓN PARA EL DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO DE ARTERIAS


Ponemos a su disposición el único angiógrafo del país capaz de estudiar las arterias en tres dimensiones, permitiendo planificar con realidad virtual los diversos tratamientos terapéuticos.

Desde fines de noviembre, Clínica Santa María cuenta con un nuevo angiógrafo rotacional tridimensional, un equipo único y de última generación para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades del cerebro, corazón y otras partes del cuerpo.

El Dr. Lautaro Badilla, médico jefe del Servicio de Neurorradiología, explica que “la Clínica ya disponía de uno, puesto en marcha hace apenas cinco años, pero se hizo necesario uno nuevo que tuviera los últimos y vertiginosos adelantos”.

“Este moderno angiógrafo entrega una realidad virtual en tres dimensiones, como si tuviéramos las arterias del paciente en nuestras manos. Las mediciones son muy exactas, por lo que se puede tratar cualquier falla de manera eficaz y a través de técnicas mínimamente invasivas”, asegura el especialista.

Además, puede acoplar el estudio cerebral en tercera dimensión, logrando, por ejemplo, planear ‘in situ’ la colocación de los stents antes de instalarlos en los pacientes.

Este equipo también hace posible el tratamiento endovascular de diversas enfermedades vasculares, malformaciones, fístulas, aneurismas, estrechamientos, tumores y otras patologías tanto en niños como en adultos que, en muchas oportunidades, no son tratables sin estas técnicas.

El neurorradiólogo agrega que “las intervenciones endovasculares constituyen una muy buena alternativa para los pacientes, especialmente para aquellos que tienen un peor pronóstico con las técnicas quirúrgicas convencionales. El Angiógrafo Tridimensional permite ver en realidad virtual cómo es la arteria, cuánto mide, como es el estrechamiento y predefinir con extremada precisión los implementos necesarios para su reparación”.

“Con este equipo se puede asegurar al paciente con aneurisma cerebral sobre un 95 por ciento de posibilidad de ser intervenido y resultar sano, ya que nos permite actuar con índices bajísimos de complicaciones”, afirma el Dr. Badilla.

El especialista agrega que “una de las ventajas más importantes de este equipo es que si tratamos al paciente con accidente vascular encefálico dentro de dos horas, podemos intentar sacar o disolver ese coágulo y la persona puede llegar a mejorarse en un 100%”.

Asimismo, este equipamiento ayudará a tratar otras patologías como la estenosis o estrechamientos arteriales, cerebrales, del cuello y renales, reparándolos a través de una angioplastía con stent, una especie de malla metálica tubular con la que se dilata la arteria estrecha por dentro, restituyendo su tamaño y caudal.

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Categoría: Actualidad Médica.




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