TERCERA EDAD: LA IMPORTANCIA DE MANTENERSE EN FORMA


El ejercicio aeróbico es fundamental para mantener el estado físico y una buena calidad de vida. Aumenta la esperanza de vida en uno o dos años, aunque se empiece después de los setenta.

Un buen estado físico es indispensable para mantener sanos los músculos y articulaciones, prevenir la pérdida de calcio óseo (osteoporosis), aumentar la capacidad respiratoria y cardiovascular. Además, evita el daño de las arterias y la coagulación, mejora el autoestima y la actitud emocional.

Por todas estas razones los especialistas recomiendan realizar actividad física, especialmente a quienes ya entraron en la tercera edad. Francisco Urrejola, kinesiólogo jefe de Clínica Santa María, señala que “al envejecer se desarrollan cambios fisiológicos desde tres puntos de vista. El biológico se relaciona con las alteraciones del organismo propias de la edad, ya sea cardiovasculares, de capacidad física, órganos sensoriales o mayor factibilidad de tener accidentes en la casa”.

“Los cambios psicológicos se reflejan en la ansiedad, depresión, trastornos del sueño, irritabilidad, abulia, temor, angustia, soledad, dependencia e inseguridad. Estos síntomas se deben a que tienen mucho tiempo y no saben qué hacer con él; entonces empiezan a analizar su vida hacia atrás, ven lo que hicieron bien o mal y se cuestionan muchas cosas”, agrega el especialista.

Finalmente están los cambios sociológicos, que tienen que ver con el retiro laboral, la ‘Ideología del Viejo’, la ausencia de rol, pérdida de amigos y desvalorización social. “Empiezan a creer que ya no les queda nada por hacer y que pronto todo acabará; una realidad que pueden cambiar, todo está en la actitud. En ellos se encierra sabiduría, experiencia y muchas vivencias, importantes para quienes están a su alrededor; sólo tienen que sacarlas hacia fuera”.

Frente a esta nueva etapa es bueno que comiencen a hacer ejercicio, ya que es una forma de mantenerse activos tanto física como mentalmente. “No es necesario contar con grandes implementos ni aparatos sofisticados para practicarlo, hay ejercicios muy fáciles de hacer. Sin embargo, hay ciertos elementos como el tabaquismo, la mala nutrición, el sedentarismo, el estrés y la sexualidad, que aceleran el envejecimiento, si no controlan estos factores el ejercicio no sirve de nada”, asegura el kinesiólogo.

No existe una guía exacta que diga lo que un adulto mayor deba realizar. El parámetro es que los ejercicios sean adecuados a las capacidades de cada uno, ya que no todos tienen la misma resistencia física. No obstante, hay algunas actividades estándar que se pueden llevar a cabo.

“Siga con sus quehaceres diarios- ir de compras, hacer aseo, cocinar- y realice algún deporte. Puede ser andar en bicicleta, caminar, trotar o nadar; no es necesario que lo haga con gran intensidad, sino por un período de al menos treinta minutos, tres veces por semana. Si no le gustan estos deportes, puede escoger el Tai Chi, Yoga, Pilates u otros de menor contacto. Da los mismo cuál elija, con sólo practicar alguno se sentirá con más ánimo y rejuvenecido”.

“Quienes piensan que no tienen tiempo para hacer ejercicio, tarde o temprano, tendrán que hallar tiempo para enfermarse. Nunca es tarde. Por eso los invito a empezar en la medida de sus fuerzas, pero con el mayor entusiasmo”, finaliza el Ks. Francisco Urrejola.

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Categoría: Tercera Edad.




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