Todo sobre las diarreas en niños


Hay muchas teorías en cuanto a cómo prevenirlas, sus causas y sus verdaderas consecuencias. Sepa qué es cierto y cuáles son los mitos sobre esta alteración intestinal.

Los lactantes contraen muchas infecciones y, en consecuencia, presentan muchos cuadros de diarrea, la que puede tener graves consecuencias. Por esto, la prevención es muy importante.

Aquí, el doctor Jorge Álvarez, pediatra de Clínica Alemana, aclara las dudas en torno a este tema.

La diarrea puede provocar deshidratación severa y ser una causa de muerte.
VERDAD: Una gastroenteritis aguda genera un aumento del volumen de las deposiciones y muchas veces se acompaña de vómitos y fiebre. Todo esto causa pérdida de líquido (agua y electrolitos) que puede llevar a una deshidratación que, si es grave y no tratada, puede ser causa de shock y muerte, especialmente en lactantes menores de seis meses.

En caso de diarrea y/o vómitos hay que aumentar el consumo de líquidos.
VERDAD: Así se evita la deshidratación, consecuencia más grave de las diarreas. También hay que reponer las sales y electrolitos con preparados especiales que hoy se encuentran disponibles en cualquier farmacia (sales para rehidratación oral).

Los lactantes menores de seis meses son los que tienen mayor riesgo de deshidratarse cuando contraen una diarrea.
VERDAD: Los lactantes de esta edad tienen una mayor proporción de agua en el cuerpo, por lo que las pérdidas que se producen por vómitos y diarrea los afectan más rápidamente que a los mayores. Estadísticamente, son los que más se hospitalizan por deshidratación. Hay que estar más atentos y consultar a tiempo, para evitar el riesgo de que se deshidraten.

Habitualmente, pueden darse por un enfriamiento o por mezclar leche con frutas.
Mito: Estas no son causas de diarrea.

Habitualmente, pueden darse por un enfriamiento o por mezclar leche con frutas.
Mito: Estas no son causas de diarrea.

Las diarreas generalmente, se originan por una infección gastrointestinal.
VERDAD: Son causadas por virus, bacterias o parásitos que se adquieren por ingestión de alimentos contaminados o aguas servidas, y por contagio entre las personas.

Es contagiosa y se transmite de persona a persona, por lo que si algún miembro de la familia la tiene, se debe evitar el contacto.
VERDAD: En muchos casos la transmisión es de persona a persona, por la vía oralfecal. Un buen lavado de manos después de estar en contacto con un enfermo y la desinfección de los utensilios que esa persona usa, ayudan a prevenir los contagios.

La lactancia materna protege contra la diarrea y no debe suspenderse en caso de presentarla.
VERDAD:La leche materna es un excelente protector contra infecciones intestinales, por lo que los niños que la consumen presentan menos diarreas. Asimismo, durante un cuadro de diarrea no debe suspenderse su ingesta.

Se previene manteniendo la higiene de mamaderas y chupetes, y en la manipulación de alimentos.
VERDAD: Ya que la mayoría de las veces la diarrea es causada por una infección, para evitarla es indispensable tener buenos hábitos de higiene, como un buen lavado de manos antes de preparar los alimentos, y mantener limpios chupetes y mamaderas

En caso de diarrea y vómitos hay que administrar líquidos, después agregar leche y luego, ir incorporando alimentos livianos más sólidos.
VERDAD: Cuando la diarrea y vómitos son severos, lo primero que se debe hacer es reponer las pérdidas de agua y electrolitos, idealmente con sales para rehidratación oral. Luego y, de acuerdo a la tolerancia, se pueden ir incorporando leche y alimentos sólidos.

Si un niño tiene diarrea hay que diluir la leche que se le da.
MITO: Es mejor mantener las mamaderas sin diluir y no es necesario cambiar a fórmulas especiales sin lactosa. Esto puede contribuir a que un niño pierda más peso durante el episodio de gastroenteritis.

Las diarreas hay que tratarlas con antibióticos y/o “desinfectantes intestinales”.
MITO: Los antibióticos no están indicados en la diarrea aguda en niños. La mayoría de ellas son autolimitadas y, no sólo no mejoran con el uso de antibióticos, sino que además pueden empeorar al alterar la flora intestinal.

Cuando un niño tiene diarrea hay que darle sales para rehidratación oral y mantener la alimentación habitual normal.
VERDAD: Durante una gastroenteritis aumentan las pérdidas de sodio, potasio y bicarbonato (entre otras) que es necesario reponer. Administrar sales para rehidratación oral es lo más adecuado y lo que recomienda la OMS. Reponer sólo el agua no es suficiente. Asimismo, se ha visto que las dietas muy restrictivas no cambian la evolución de una gastroenteritis y la hipoalimentación que se asocia a ellas provoca más riesgos de hipoglicemia, baja de peso y desnutrición. Además, un paciente enfermo necesita un mayor aporte calórico, lo que es más fácil de lograr con un régimen común.

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Categoría: Pediatría.




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