TRATEMOS CORRECTAMENTE Y A TIEMPO LAS LESIONES


Con las clases de gimnasia y los entrenamientos deportivos existen mayores posibilidades de que su hijo sufra alguna lesión. Aprenda a reaccionar frente a estas situaciones.

Heridas, cuerpos extraños, fracturas y esguinces son las lesiones más frecuentes de los niños en edad escolar y lo ideal es tratarlas en forma correcta y a tiempo para prevenir futuras complicaciones.

Las heridas son lesiones de la piel y/o mucosa que tienen mecanismos rápidos de reparación. Se producen por agentes externos como cuchillos, rayos ultravioletas y mordeduras; o internos, como ocurre en la fractura expuesta de un hueso. La epidermis -que es la capa más superficial de la piel- es la primera en dañarse. Si existe mayor profundidad, puede verse alterada la dermis -tejido conectivo con vasos sanguíneos y terminaciones nerviosas- y habrá sangramiento y dolor.

El Dr. José Antonio Alemparte, traumatólogo del Convenio Escolar de Clínica Santa María, explica que “estas heridas pueden ser simples o complejas. Si hay más de seis horas de evolución, se considera una herida infectada. También puede tratarse de una herida complicada que incluya roturas de vasos y nervios o compromiso de tendones, músculos, ligamentos u órganos mayores del tórax o abdomen”.

Para tratarlas, se recomienda que el paciente adopte una posición cómoda para curarlo. Para ello, debe lavarse las manos y usar guantes limpios; retirar la ropa que está sobre la herida y lavar con agua o jabón suave. Por último, cubra la herida y traslade al enfermo a un centro médico si es necesario.

En las heridas de la cara y cráneo no se debe hacer presión porque, de haber fractura de cráneo, puede provocar un daño mayor. Además, preocúpese de que se mueva lo menos posible y, si tiene a mano, instale un cuello ortopédico.

Las heridas en el tórax requieren de un cuidado especial. Lo fundamental es determinar si el pulmón está comprometido. “Para ello, observe si el enfermo tiene tos, dolor, dificultad respiratoria, sangre con burbujas, expectoración o si la herida silva. De ser así, seque la lesión, cúbrala con una gasa y ponga al paciente semi sentado o acostado sobre el lado afectado para trasladarlo lo más rápido posible porque la vida de la persona puede peligrar”, asegura el Dr. Alemparte.

Respecto a los cuerpos extraños clavados, el Dr. Alemparte hace hincapié en que “no hay que intentar retirarlos, ya que si lo hace el paciente puede perecer. Corte la ropa alrededor del objeto y, con apósitos, asegure el objeto y luego cúbralo”.

Cuando hay un objeto en el párpado, es preciso examinarlo y extraer las partículas extrañas. Después de realizar una limpieza con suero fisiológico y gasas estériles, se le pone un protector rígido para el traslado y evaluación por el oftalmólogo.

El especialista asegura que “las fracturas -lesiones de huesos- y los esguinces –que afectan a los ligamentos- tienen un manejo parecido. En ambos casos se debe evitar el movimiento de la zona afectada e inmovilizar con un entablillado rígido. Eleve la extremidad y alivie el dolor con un analgésico. En las fracturas no trate de acomodar el hueso porque si lo hace mal, puede romper una arteria o la piel”.

“Aunque no es posible prevenir completamente las lesiones, se pueden minimizar los riesgos si tiene en cuenta que siempre debe comprimir las hemorragias -salvo en la cabeza y abdomen-, prevenir las infecciones limpiando y trasladando al afectado a un servicio de Urgencias en forma oportuna. Nunca deje solo al herido, no dé de comer a quienes tengan lesiones más graves y, en general, no haga torniquetes”, finaliza el Dr. Alemparte.

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Categoría: Traumatología.




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