“Un lunar puede ser una trampa peligrosa”


Esta iniciativa consiste en una consulta dermatológica y el estudio histopatológico de lunares o lesiones sospechosas a precios preferenciales.

Los efectos del sol son acumulativos y aumentan el riesgo de cáncer a la piel, que es la forma más frecuente de cáncer en la población.

La Organización Mundial de la Salud estima que uno de cada tres casos de cáncer en el mundo es de piel, y que anualmente, se producen alrededor de 132 mil melanomas malignos y entre 2 y 3 millones de los otros tipos de tumores cutáneos. En Chile, entre 1998 y 2008, murieron alrededor de 200 personas por esta causa, dos veces más que en la década anterior, según el último informe de la Corporación Nacional del Cáncer (Conac).

El aumento del cáncer cutáneo se debe principalmente a una mayor exposición a las radiaciones ultravioleta (UV), ya sea procedentes del sol o de fuentes artificiales como las camas bronceadoras. Con el propósito de promover la prevención y detección temprana de esta enfermedad, Clínica Alemana inició por noveno año consecutivo la campaña “Mes de la Piel”.

Con el lema “Un lunar puede ser una trampa peligrosa”, esta iniciativa organizada por el Departamento de Medicina Preventiva consiste en una consulta dermatológica y el estudio histopatológico (biopsia) de lunares o lesiones sospechosas a precios preferenciales.

La doctora Francisca Sánchez, dermatóloga de Clínica Alemana a cargo de este programa, explica que lo más importante es hacer un diagnóstico precoz del cáncer de piel lo que permite lograr curación completa de la enfermedad. Además, pone especial énfasis en la prevención.

Cómo se ve el cáncer de piel
A diferencia de otros cánceres, el de piel está a la vista, por lo que se puede detectar a tiempo. Por eso, es importante estar atentos a cualquier cambio que se produzca en el aspecto o número de lunares, ya que puede ser una señal de que algo no anda bien.

Los tipos de tumores cutáneos malignos son tres: el carcinoma basocelular, que puede presentarse como una herida que no cicatriza o como una lesión que crece; el de células escamosas o carcinoma espinocelular, y el melanoma maligno, que es el más agresivo y que puede desarrollarse en un lunar preexistente o en piel previamente sana.

Actualmente, existen efectivos métodos diagnósticos y distintos tratamientos para esta enfermedad, lo que permite al dermatólogo indicar el tratamiento más adecuado para cada paciente en particular. Estos van desde cremas muy sofisticadas -que estimulan los mecanismos inmunológicos antitumorales del individuo- y la fotoquimioterapia hasta la extirpación quirúrgica de la lesión, dependiendo de cada caso. Mientras antes se detecte y manejen estos tumores, mejor es el pronóstico.

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Categoría: Oncología.




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