Vacuna frente a la Hepatitis B


¿De qué está compuesta la vacuna?
Las vacunas de las que se dispone en la actualidad poseen como componente activo partículas del antígeno de superficie del virus de la hepatitis B (Ag-HBs) purificado fabricadas por técnicas de ADN recombinante en células de levaduras de la cerveza. El contenido en antígenos víricos es diferente según se trate de la vacuna de uso en niños o en adultos. Como adyuvante contienen hidróxido de aluminio.

¿Cuándo puede estar indicada?
La vacunación de la población se realiza en lactantes y adolescentes (vacunación sistemática de toda la población incluida en el calendario vacunal de la infancia) y en adultos en grupos de riesgo.

Durante la infancia la vacunación se comienza al nacimiento o a los 2 meses de edad, dependiendo de la serología de la madre, de forma que al cumplir los 15-18 meses de edad ya hayan recibido las tres dosis de la vacuna; y en los adolescentes (11-13 años) que no se hubiesen vacunado en etapas anteriores de forma completa.

En el adulto la vacunación se realiza en aquellas personas que tienen más riesgo de adquirir la infección. En España en la Circular 8/2001 de la Dirección General de Salud Pública se citan los siguientes:

Personas que cambian frecuentemente de pareja.
Pacientes con enfermedades de transmisión sexual recurrentes o sus parejas sexuales.
Personas sometidas a punciones cutáneas frecuentes sin control médico (usuarios de drogas inyectadas, piercing, tatuajes).
Personas que conviven o mantienen contacto sexual con portadores del virus de Hepatitis B.
Viajeros a zonas endémicas, que vayan a residir más de seis meses en estrecha convivencia con sus habitantes o cuando se prevea que van a mantener contactos sexuales.
Trabajadores sanitarios y estudiantes en riesgo de contacto con sangre o hemoderivados.
Otros trabajadores con riesgo de exposición a sangre.
Población reclusa de más de seis meses y sus cuidadores.
Deficientes mentales y menores acogidos en instituciones cerradas y personal que trabaje en contacto con ellos.
Personas en prediálisis o sometidas a hemodiálisis.
Pacientes receptores de hemoderivados, transplantes o transfusiones múltiples.
En caso de duda consulta con tu médico.

¿Cómo se administra?
La vacuna se administra por vía intramuscular en tres dosis en varias pautas: clásica o habitual: 0, 1 y 6 meses; rápida: 0, 1 y 2 meses y acelerada, sólo a adultos, 0, 7 y 21 días (estas dos últimas pautas precisan de una dosis de recuerdo a los 6- 12 meses para completar su eficacia).
En recién nacidos y bebés se administra por vía intramuscular en la cara anterolateral del muslo.
En niños, adolescentes y adultos se administra por vía intramuscular en la región deltoidea (hombro).
En enfermos con trastornos de la coagulación se administra por vía subcutánea.
Existe la posibilidad de vacunación conjunta frente al virus A y B de la hepatitis.

¿Qué contradicciones tiene?

Administración intravenosa.
Administración intradérmica o intraglútea, ya que las dos reducen la respuesta inmunitaria.
Enfermedad febril aguda grave. Una infección leve no contraindica la vacunación
Hipersensibilidad conocida a cualquier componente de la vacuna (reacciones alérgicas a dosis previas).
Como con todas las vacunas inyectables, se debe disponer de fácil acceso a la medicación adecuada, para el caso de que se presenten reacciones anafilácticas tras la administración. Por esta razón, el vacunado debería permanecer bajo supervisión médica durante un tiempo prudencial, después de la vacunación.

En caso de duda consulta con tu médico.

¿Puede administrarse con otras vacunas o fármacos?
No existen interacciones con otras vacunas ni fármacos habituales. Cuando sea necesario administrar inmunoglobulina contra la hepatitis B, se puede realizar de forma simultánea en lugares de inyección separados.

¿Cuánto tiempo dura la protección?
No se conoce todavía la duración de la inmunidad conferida por la vacuna. No obstante, se sabe que en personas inmunocompetentes la protección persiste aunque se haya producido una pérdida de anticuerpos años después de una vacunación con éxito, incluso aunque dichos niveles hayan caído por debajo de 10UI/l. por ello, en el momento actual, no se recomienda la administración de dosis de recuerdo por parte de la OMS y de diversas Autoridades Sanitarias, a los individuos inmunocompetentes. Para personas inmunocomprometidas, la administración de dosis de refuerzo puede ser necesaria.

¿Qué efectos secundarios pueden aparecer?
Las vacunas frente al virus B de la hepatitis son muy seguras. Los efectos secundarios más frecuentes son un leve dolor y/o enrojecimiento en el lugar de la administración.

Aunque en algunas comunicaciones de la prensa se ha indicado que la vacunación frente a la hepatitis B puede relacionarse con la esclerosis múltiple, no existe evidencia científica de este hecho.

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Categoría: Preguntas y Respuestas.




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