VERANO SEGURO: PREVENGAMOS ACCIDENTES


Los accidentes son la principal causa de mortalidad, hospitalización y consulta en el mundo hasta los 49 años y pueden dejar secuelas irreversibles. Aprenda a prevenirlos.

La última estadística de la Organización Mundial de la Salud (OMS) determinó que los accidentes provocan la muerte de un millón doscientos cincuenta mil niños al año, y 45 millones quedan con lesiones neurológicas permanentes.

“Los menores de cinco años y los adolescentes son los más expuestos. Los primeros porque están empezando a conocer y explorar su alrededor y los segundos debido a que están en la etapa de la omnipotencia e invulnerabilidad”, señala la Dra. Leticia Yáñez, médico jefe de la Unidad del Paciente Crítico Pediátrico de Clínica Santa María.

De todas la variedad de accidentes, los de tránsito como pasajero son los más frecuentes. Es por eso que se recomienda que los niños vayan sentados en una silla adecuada a su tamaño. Si son menores de un año o pesan menos de nueve kilos, deben ir en el asiento posterior y mirando hacia atrás. Hasta los doce años hay que buscar un adaptador para que queden cómodos con el uso del cinturón de seguridad. Después de esta edad, ya pueden ir en el asiento del copiloto. Lo más importante es que nunca dejen de usar el cinturón de seguridad.

Otros accidentes muy comunes son los de tránsito como peatón. “Los automovilistas son agresivos para manejar y los peatones no respetan las señales de tránsito. El peligro aumenta al anochecer, ya que la visibilidad disminuye; por lo tanto, si su hijo va a jugar en la calle, preocúpese de que use ropa de color vistosa y que no se quede hasta muy tarde”, aconseja la pediatra.

También hay que tener en cuenta que hay implementos de juego que están asociados a un mayor número de accidentes; como las bicicletas, skates y patines, cuyas lesiones pueden ser bastantes graves porque se golpean la cabeza. “Lo ideal es que usen casco, coderas y rodilleras. En cuanto a las bicicletas, se debe buscar una donde al sentarse toquen el piso con los pies”, recomienda la especialista.

En verano las asfixias por inmersión aumentan. El 52% de los accidentes se desarrollan en el hogar; en la piscina, tina, recipientes con agua e incluso en la tasa del baño. La Dra. Yáñez explica que “bastan sólo diez centímetros de agua para que un niño -especialmente los recién nacidos y menores de un año- se ahogue, ya que el tercio de su cuerpo es la cabeza y no tienen fuerza para salir”.

Hasta los cinco años, el mayor peligro está dado por la piscina. “Las lecciones de natación no son recomendables para niños menores de cuatro años, porque da a los padres una falsa sensación de seguridad. Por otra parte, como el agua de las piscinas no siempre son muy limpias y sus defensas no están completamente desarrolladas, corren el riesgo de contraer infecciones”.

Si tiene piscina en la casa, debe tener una reja de, por lo menos, dos metros de alto, sin elementos horizontales que permitan trepar por ella y con una distancia máxima de diez centímetros entre cada barrote.

– Supervisión permanente

La especialista asegura que los accidentes se producen por la falta de cuidado del adulto responsable. Por eso, lo más importante es prevenir.

“Está estadísticamente demostrado que al conocer las causas de los accidentes se pueden identificar las situaciones de riesgo y evitar que sucedan. Los padres juegan un rol fundamental, se les pide que nunca dejen a su hijo solo, ni siquiera por un segundo, porque ese tiempo es suficiente para que se desencadene una tragedia. Preocúpense de que jueguen con elementos acordes a su edad, no permitan situaciones de riesgo y mantengan un teléfono cerca para emergencias.

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Categoría: Pediatría.




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