Visión y fracaso escolar


La importancia de una buena visión
Entre los diversos factores que influyen en un adecuado rendimiento escolar, la visión es según numerosos estudios el más importante, ya que es el medio por el que se recibe la mayor cantidad de la información. No hay que olvidar, sin embargo, que otras capacidades como audición, concentración, atención, etc., también son significativas.

Ante todo hay que superar el concepto de buena visión sólo como buena agudeza visual a una distancia lejana, ya que son las distancias próximas las más utilizadas por el estudiante, sobre todo en el momento actual, en que a la lectura y escritura como ocupaciones continuadas en el tiempo, se suma el empleo de pantallas de ordenador.

Es importante examinar la visión del estudiante incluyendo pruebas de agudeza a todas las distancias, además de otras capacidades como el enfoque y fusión de ambos ojos, puesto que estos valores pueden presentarse disminuidos respecto a lo esperado “estadísticamente” por la edad.

También existen otros factores relacionados con la percepción como la capacidad de retención a corto o largo plazo de la imagen visual y que permite su procesamiento de manera más o menos efectiva. Respecto a este factor son sorprendentes las diferencias individuales encontradas cuando se hace un estudio dentro de un grupo.

Disfunciones visuales relacionadas
?Ambliopía: es el llamado ojo vago, se trata de aquellos casos en que por diversos motivos no se consigue buena agudeza visual incluso con la adaptación de gafas graduadas o lentes de contacto. Si afecta a un solo ojo, la persona puede presentar un rendimiento muy aceptable aunque sea con una visión monocular. Si se trata de ambos se debe valorar el uso de lupas y otros sistemas de aumento especializados que faciliten la tarea.
?Miopía: Se genera por un alargamiento del globo ocular por lo que el ojo se encuentra desenfocado de tal manera que la visión lejana es borrosa, afectando a tareas como leer la pizarra. Sin embargo la visión a la distancia de estudio es adecuada, a menos que la miopía alcance un valor alto. Se puede compensar con gafas o lentes de contacto, en cuyo caso conviene comprobar que la dicha compensación para visión lejana permite un rendimiento óptimo también para visión próxima.
?Hipermetropía: En este caso el ojo tiene una longitud menor de lo correspondiente a su potencia focal, pero en contra de lo que sucede con la miopía mediante un esfuerzo muscular que modifique el cristalino, puede conseguir una nitidez adecuada. Sin embargo este trabajo de enfoque, si se mantiene en el tiempo puede resultar costoso y disminuir el rendimiento especialmente en las tareas en visión próxima. Esta capacidad de enfoque es alta en jóvenes y disminuye con la edad. Si es necesario se compensa con gafas o lentes de contacto.
?Astigmatismo: En este caso se produce un error de enfoque distinto (puede ser miopía o hipermetropía) en cada meridiano del ojo, generando una visión borrosa que afecta más al rendimiento cuanto mayor sea su valor. En algunos casos, además puede generar cefaleas que aumentan con el trabajo visual continuado. Se compensa con gafas o lentes de contacto.
?Desequilibrio de enfoque y convergencia: para que el rendimiento sea el adecuado, ambos ojos deben mantener en el tiempo el enfoque cómodo y nítido en visión próxima. Además las imágenes de cada uno deben fusionarse también de manera prolongada. Sin embargo los estudiantes con fracaso escolar pueden presentar estas capacidades disminuidas respecto a lo que cabría esperar según su edad, por lo que no adquieren un habito eficaz en las tareas escolares. No es extraño además, que presenten una magnifica agudeza visual lejana por lo que la visión pueda denominarse como “fantástica” si no se valora el rendimiento a medio plazo en las tareas de cerca.
?Motricidad visual: Durante la lectura se realizan movimientos muy precisos para conseguir la identificación de una palabra, el paso de una palabra a otra y el salto entre renglones. Si el sistema visual no consigue hacerlos de manera adecuada el estudiante será un lector lento. Se pueden mejorar con ejercicios específicos para estas funciones.
?Percepción visual: Durante la lectura, el lector de alto rendimiento lee las palabras como unidades y no como suma de letras o sílabas, simultáneamente compara esas palabras con las que tiene memorizadas. Si el sujeto no presenta una percepción visual adecuada, unida a una motricidad ocular precisa, le resultará muy difícil la identificación de palabras y el rendimiento escolar será menor. Para entenderlo mejor pensemos en la lectura que hacemos cuando nos encontramos una palabra nueva: en condiciones normales leeremos mucho más rápido “murciélago” que “vataliero” porque en este segundo caso analizamos los componentes para formar la palabra desconocida.
?Ojo dominante: Cuando el ojo dominante ( aquel que utilizamos preferentemente para mirar por un microscopio, la cámara de fotos, etc.), es aquel que está en el lado contrario de la mano dominante (el caso más común es encontrarse un diestro de mano con una dominancia zurda visual), el estudiante tomará posiciones forzadas durante la escritura, las más comunes son situar el papel en transversal, girar la mano que sujeta el lápiz con los dedos hacia el cuerpo, sujetar el lápiz con la mano muy alta, o incluso con posiciones forzadas de la espalda. Todas estas adaptaciones pueden hacer la escritura menos eficiente.

Indicios de fracaso escolar relacionado con la visión
En los casos en que la agudeza visual está afectada, el componente visual está claramente definido por la propia queja del sujeto. Sin embargo, en otros casos, la relación no es tan evidente, tras lo cual el estudiante es definido por él mismo y por sus familiares como “poco trabajador”.

El indicio más común es que el sujeto no renuncia a las tareas escolares, sin embargo una vez que las realiza, no mantiene una constancia en el tiempo abandonando las tareas por una incomodidad que no se describe fácilmente, simplemente se pierde el gusto por la lectura y el estudio.

Es de gran valor la información que nos aporta el profesor, muchas veces el niño con fracaso escolar muestra tener capacidades mucho mayores de lo que indican sus malas calificaciones. Además presentan conductas como distraerse con facilidad, falta de concentración, etc., que conviene valorar.

También es conveniente valorar otros signos y síntomas como la postura que toma el estudiante, dolores de cabeza, ojos enrojecidos o llorosos, etc.

Examen visual
Ante la sospecha de un componente visual en el sujeto con fracaso escolar conviene referir al especialista de la visión que no buscará una buena agudeza visual, sino una valoración del rendimiento de su sistema visual, incluyendo las observaciones del profesor, y los comportamientos del estudiante.

Ayudas en el ámbito de la visión
Con idea de aumentar el rendimiento visual en un estudiante con fracaso escolar se debe utilizar aquella compensación óptica que el especialista nos indique. En ocasiones ésta será prescrita para una distancia concreta (lejos o cerca).

Otra posibilidad que nos puede indicar el examen es la realización de ejercicios que aumenten las capacidades del sistema visual.

También resulta muy importante utilizar una iluminación adecuada en el plano de trabajo, es recomendable una lámpara de mesa sobre el texto situada en el lado contrario a la mano dominante, a su vez conviene mantener una iluminación simultanea de la habitación.

Se deben realizar periódicamente relajaciones del enfoque visual mirando a distancias lejanas. De esta manera el sistema visual tardará mas tiempo en agotar sus capacidades.

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Categoría: Oftalmología.




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