Vuelta a clases: La dura tarea de recuperar la rutina


Vacaciones más flexibles, pero siempre con normas son la clave para que volver a retomar el año escolar no sea traumático.

¡Cuenta regresiva! A pocas semanas de entrar al colegio, la familia entera, no sólo los niños, debe prepararse para comenzar otro periodo laboral y escolar. No es simple, pero según la psicóloga infantil de Clínica Alemana, Sonia Castro, es más fácil cuando durante las vacaciones ha existido un equilibrio en la rutina, que a pesar de ser más flexible, ha sido siempre con normas.

“Vacaciones no significa ausencia de normas y hábitos. Siempre deben existir, pero de manera más flexible, advirtiéndoles a los niños que por ese periodo van a poder acostarse y levantarse más tarde y ver más televisión, entre otras cosas. También hay que ser firme y consecuente, y que explicarles que las reglas que no se cumplen durante este tiempo también tienen consecuencias”, sostiene la especialista.

Agrega que los efectos de este equilibrio en el estilo normativo hace que los niños confíen más en sus sentimientos, sean menos ansiosos, regulen sus emociones, sepan resolver problemas, mejoren su relación con los otros, sean más inteligentes emocionalmente y desarrollen una mejor capacidad adaptativa. En ellos, el cambio que significa pasar de vacaciones al colegio y rutina diaria no debería ser una dificultad.

También señala que es importante aceptar las vacaciones como un periodo más relajado, como algo positivo y de descanso, en el cual se va a compartir más con los niños haciendo cosas diferentes al resto del año.

“Si no toman un libro no significa pérdida de tiempo. Lo que hacen los niños en vacaciones es bueno para ellos y no implica que se pierda lo anteriormente impuesto. Actividades en conjunto como lavar el auto, cocinar o que hagan su cama ayuda y enseña a los niños, puedan ser formativas y placenteras”, aclara.

¿Cómo volver?
No sólo los niños deben prepararse para retomar la rutina. La familia completa debe asumir y prepararse para esta ‘vuelta a la realidad’, y así evitar el estrés que podría producir.

En lo posible, se aconseja que el regreso de las vacaciones sea unos días antes de la entrada a clases y no dejar todo para el último día. Hay que disfrutar el período de descanso, pero no al extremo de llegar el día antes de partir el colegio, ya que más allá de tener las compras escolares anticipadas, es difícil hacer entender a los niños que deben cambiar, sin protestar, la playa y la piscina por libros y cuadernos.

Lo mejor es prepararlos gradualmente para el ritmo que deben seguir en clases e ir familiarizándolos poco a poco con el ambiente escolar. Una de las cosas más difíciles de conseguir es retomar los horarios, por el llamado síndrome post vacacional, en el cual las personas tardan de una a dos semanas en recuperar el ritmo habitual.

Por eso se aconseja retomar con tiempo la rutina, por lo menos dos semanas antes, como los hábitos de baño, comida y acostarse temprano. Junto con cambiar los horarios, es recomendable restringir el uso de la televisión, reemplazándola por actividades relacionadas con el colegio como ir a comprar cuadernos, ordenar los útiles, forrar los cuadernos, etc.

A los niños que por primera vez asisten al colegio se les aconseja llevarlos al nuevo establecimiento días antes de entrar a clases para que se encanten con la idea, conozcan los juegos, las salas de clases y se familiaricen con el lugar. También es muy importante que los padres no le transmitan al niño su propia ansiedad, sino todo lo contrario, hay que dejarlo en el colegio muy tranquilo y seguro que no le va a pasar nada.

Además, se recomienda que durante los últimos días de vacaciones los niños comiencen a leer alguna revista o un libro que les guste, para que sea como un juego más, se diviertan y se acostumbren a leer.

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Categoría: Psicología y Psiquiatría.




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