¿Cómo evoluciona el VIH dentro del organismo?


pieza clave para su funcionamiento, que son las células CD4. Aproximadamente, en cada gota de sangre hay unas 1500-2000 células CD4. Éstas están actuando siempre, detectando y defendiéndonos de cualquier bacteria, virus, hongo… que nuestro sistema inmunológico identifique.

Cuando una persona adquiere el VIH, este sistema de defensas no encuentra la manera de bloquearlo. El VIH tiene una característica también clave para entender su evolución: se replica (multiplica) manipulando las CD4.

Desde el inicio de la infección el VIH va afectando la función de las defensas, pero este proceso es tan lento que durante un período de 3-7 años (aproximadamente y dependiendo de cada persona) es difícil detectar síntomas visibles, pues el sistema inmunológico tiene suficiente capacidad para cumplir su función.

Esto quiere decir que no habrá ninguna señal o síntoma que pueda identificar que el VIH está presente en el organismo de la persona, ni ella misma percibirá nada diferente. Decimos que se trata de un período asintomático, en el que la única forma de saber si se ha producido una infección es a través de la prueba de detección del VIH.

Durante este período en el que una persona está infectada por el VIH pero sin presentar síntomas específicos se considera que la persona es VIH+, seropositiva, o que vive con el VIH.

Pasado este período, y cuando el VIH ha provocado un descenso considerable en el nivel de defensas, la persona es cada vez más vulnerable ante cualquier infección a la que pueda exponerse porque pierde paulatinamente la capacidad de defensa de su organismo.

Cuando el sistema de defensas ya no puede cumplir de forma habitual su función en el organismo, la persona seropositiva o VIH+ desarrollará sida.

Una persona está enferma de sida cuando, por no tener defensas, cualquier agente patógeno que entre en su organismo le provocará una o más enfermedades graves. Si alguna de estas enfermedades (llamadas enfermedades oportunistas) afecta algún órgano vital para el funcionamiento de la persona, será entonces cuando ésta correrá el riesgo de morir. En cualquier caso, la persona que desarrolla sida se verá afectada por cualquier enfermedad que se aproveche de un cuerpo con un nivel de defensas muy bajo, porque el VIH las habrá menguado.

La medicación antirretroviral (medicación que actualmente existe contra el VIH) no puede eliminar el VIH del organismo pero sí puede reducir mucho su acción.

Los tratamientos para el VIH actúan en diferentes momentos de su proceso de réplica: dificultando esta réplica, frenando en cierta medida su progresión. De esta manera, el sistema inmunológico consigue mantener unos niveles óptimos de defensas, y puede mantener un estado de seropositividad, y retrasar la fase sida de la infección.

Es importante señalar que la medicación antirretroviral no elimina el VIH del cuerpo, y en algunas ocasiones no da el resultado esperado. Por ello, es necesario seguir las pautas médicas que se indican para evitar el máximo de efectos secundarios y que, además, éstas tengan la máxima efectividad posible.

En la actualidad, una persona VIH+ puede mantener sus hábitos cotidianos y una buena calidad de vida durante un largo período de tiempo.

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Categoría: Preguntas y Respuestas.




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