Consideraciones sobre el tratamiento antirretroviral en mujeres


Los resultados de varios estudios han sugerido que los niveles plasmáticos de ARN-VIH son inferiores en las mujeres que en los varones. Se han publicado varios análisis de la cohorte de drogadictos ALIVE de Baltimore. En un estudio transversal de esta cohorte se apreció una tendencia a favor de una menor carga viral (microcultivo cuantitativo y niveles de ARN-VIH determinados mediante la reacción bDNA y la técnica PCR-TI) en mujeres que en varones, tras haber realzado los ajustes pertinentes según el recuento de linfocitos T CD4+, la raza, y el tratamiento farmacológico en los 6 meses previos; la diferencia de los niveles de ARN-VIH fue de aproximadamente 0,25 log. Tras equiparar a las mujeres y los varones según el recuento de células T CD4+, no se apreció una diferencia de riesgo de progresión a SIDA. No obstante, cuando la equiparación se realizó en función del número de copias de ARN, el riesgo de SIDA fue 1,6 vedes mas elevado en mujeres. En otra evaluación longitudinal de casos control de sujetos con seroconversión de esta cohorte se evidenció una diferencia especifica del sexo en la carga viral durante la seroconversión, pero la carga viral tendía a aumentar mas rápidamente en las mujeres, siendo las cargas virales mediana de las mujeres y los varones similares a los 5-6 años de la seroconversión. La relación entre el nivel inicial de ARN-VIH en el momento de al seroconversión y la progresión hacia SIDA se ha evaluado en un estudio longitudinal llevado a cabo en 202 personas con seroconversión (156 varones y 46 mujeres) de esta cohorte. Los niveles de ARN-VIH tras la seroconversión fueron significativamente menores en las mujeres que en varones (aproximadamente 0,5 log), pero esas diferencias disminuyeron con el transcurso del tiempo. No se advirtieron diferencias significativas especificas del sexo en las TASS de progresión del SIDA. En otro estudio longitudinal realizado en 14 mujeres y 28 varones de las fuerzas armadas se ha observado que los niveles mediana de ARN-VIH eran menores en las mujeres, pero que esas diferencias eran inferiores a 0,5 log y disminuían con el transcurso del tiempo; no se apreciaron diferencias en la carga viral del ADN del VIH. Los datos de un subestudio virológico del ensayo ACTG 175 han mostrado que los niveles transversales del ARN-VIH existentes en condiciones básales eran 0,28 log inferiores en 71 mujeres que en los varones, después de haber ajustado el recuento de células T CD4+.

Los resultados de otros estudios de cohortes extensas han sido menos convincentes. En las 647 mujeres del Estudio de la Cohorte Suiza sobre el VIH se apreció una carga viral ligeramente inferior en las mujeres drogadictas (0,13 log), pero no en la mujeres con una infección de transmisión heterosexual. Tampoco se constató una diferencia en la progresión de la enfermedad entre las mujeres y los varones con valores equiparables del AARN-VIH y el recuento de células T CD4+. En las 712 mujeres del estudio ICONA, después del ajuste del recuento de células T CD4+, la carga viral sólo era 0,13 log inferior en las mujeres; no obstante , al contrario de lo que ocurría en el estudio de la Cohorte suiza sobre el VIH, la diferencia específica según el sexo era mayor en las mujeres con una infección por VIH adquirida mediante transmisión heterosexual que en las mujeres que habían contraído el VIH mediante drogodependencia. Los datos publicados por la Universidad Johns Hopkins muestran que, después de la estratificación según el recuento de células T CD4, los hallazgos de una carga viral inferior son escasos y la comparación entre las 1.262 mujeres del estudio Women`s Interagency HIV Study y los varones del Estudio Multicéntrico de Cohortes SIDA, permite observar una diferencia pequeña de la carga viral de 0,10 – 0,14 log sólo en los casos de recuentos CD4 más elevados, Por último, en un análisis con una infección por VIH avanzada, adquirida mediante transfusión de derivados sanguíneos, no se apreciaron diferencias significativas en los niveles de ARN-VIH entre varones y mujeres ni tampoco diferencias de la carga viral entre varones y mujeres sin tratamiento antirretroviral, previo valores equiparables del recuento de células T CD4+, tanto antes como después del tratamiento antirretroviral.

Algunos estudios efectuados en adultos VIH+ han indicado que las mujeres pueden tener recuentos superiores de células T CD4 que los varones. En un estudio francés, esta diferencia sólo se observó en el porcentaje de células CD4 y la significación de la diferencia del número absoluto de células CD4 se encontraba en el límite cuando los varones y las mujeres se equiparaban respecto a la edad . En un segundo estudio europeo, aunque el recuento absoluto de células T CD4 era superior en las mujeres que en los varones, dichas diferencia sólo eran estadísticamente significativas al inicio del SIDA y no en el momento de la seroconversión ni del fallecimiento. Ninguno de estos estudios ha evaluado la relación entre sexo, el recuento de células T CD4+ y la progresión de la enfermedad. No obstante otros estudios han mostrado tasas de progresión de la enfermedad similares en los varones y las mujeres con recuentos equivalentes de células T CD4+, niveles de ARN-VIH o ambos.

Considerados de forma conjunta, estos datos sugieren que las diferencias de la carga viral en función del sexo se producen fundamentalmente durante en periodo de tiempo en el que el recuento de células T CD4+ está relativamente conservado, y en el que sólo se recomienda la instauración de tratamiento si existen niveles plasmáticos del ARN-VIH, aunque existen datos insuficientes para determinar cual es el valor umbral adecuado. En pacientes con recuentos de células T CD4+< 350 células/mm3, se aprecian diferencias de la carga viral muy pequeñas según el sexo; en consecuencia, en este grupo no se recomienda realizar cambios de las directrices terapéuticas para las mujeres. Está justificada la realización de estudios adicionales sobre las diferencias de los parámetros virales e inmunológicos entre los sexos. Es probable que alguna de dichas diferencias esté relacionada con las hormonas; se han descrito los efectos de los estrógenos sobre la función inmunológica. De forma coherente con esta hipótesis, existen algunos estudios preliminares sobre la variación de la carga viral en función del ciclo menstrual influye en los niveles circulantes de ARN-VIH-1. De forma adicional, otro estudio sugiere que los parámetros farmacocinéticas pueden variar durante el ciclo ovulatorio; se ha apreciado una variación de la farmacocinética de indinavir durante el ciclo menstrual, con una tendencia a favor de una mayor exposición farmacológica durante la fase folicular.

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Categoría: Medicamentos.




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