Decidir más rápido gracias a los videojuegos de acción


Son un buen entrenamiento para el cerebro ya que proporcionan mucha y compleja información visual y auditiva y exigen tomar decisiones de forma constante

Los videojuegos de acción permiten entrenar el cerebro para que éste tome decisiones correctas de forma más rápida. Así lo asegura un reciente estudio en el que un grupo de personas entrenaron su cerebro con videojuegos de acción. Este estudio se suma a otras investigaciones que ponen el acento en sus ventajas para el desarrollo de aptitudes.

Los videojuegos son los reyes de la diversión familiar. Desde que se popularizaron en la década de 1980, se han modernizado a pasos agigantados y se han convertido, sin duda, en uno de los entretenimientos preferidos de pequeños y grandes. También desde el inicio de su popularidad, a menudo, se han señalado los riesgos de jugar en exceso a los videojuegos: carencias en la vida social, posibles riesgos psicológicos… Sobre todo, se apuntó a los juegos de acción por considerarse muy dañinos debido a su contenido violento. Pero, en los últimos años, numerosas investigaciones han confirmado las ventajas que supone dedicarse con moderación a una tarea que exige elevadas dosis de atención y concentración.

Entrenar la rapidez en la toma de decisiones
Uno de los estudios más recientes es el llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Rochester (EE.UU.). Según este trabajo, jugar a videojuegos de acción ayuda a tomar decisiones correctas de forma más rápida. Las personas que juegan de forma regular desarrollan una mayor sensibilidad hacia los hechos que suceden a su alrededor. Mejoran sus aptitudes para los videojuegos y se vuelven más hábiles en algunas actividades cotidianas. Esta mayor sensibilidad les permite mejorar aptitudes en tareas como conducir, leer letras pequeñas o moverse por la ciudad.

Jugar a videojuegos de acción puede ser un excelente entrenamiento para tomar decisiones más rápidas en numerosas situaciones de la vida real
Para el citado estudio, los investigadores seleccionaron a un grupo de personas entre 18 y 25 años que no eran jugadores habituales de videojuegos. Les separaron en dos grupos: uno jugó 50 horas a dos videojuegos de acción muy conocidos (“Call of Duty 2” y “Unreal Tournament”), que exigen una elevada concentración y tomar muchas decisiones con suma rapidez, mientras que el otro grupo jugó a un videojuego de estrategia (“Los Sims 2”), que no precisa de este tipo de determinaciones. Tras jugar las 50 horas, los investigadores sometieron a los participantes a otro examen.

Les colocaron ante una pantalla y les pidieron que contestaran con la máxima rapidez a preguntas sobre una tarea visual. Mientras, también debían responder a preguntas sobre un trabajo similar, pero de carácter auditivo. De esta manera, se quería evaluar tanto su capacidad visual como auditiva. Los resultados fueron muy claros: quienes habían sido entrenados con los videojuegos de acción eran un 25% más rápidos en contestar de forma correcta a las cuestiones que se les planteaban.

Según concluyen los investigadores, jugar a videojuegos de acción puede ser un excelente entrenamiento para tomar decisiones más rápidas en numerosas situaciones de la vida real. “Las personas que juegan a videojuegos de acción no son menos hábiles ni de gatillo fácil. Estos jugadores pueden tomar más decisiones correctas, ya que si eres un soldado en medio de la batalla eso marca la diferencia”, señala Daphne Bavelier, una de las autoras del estudio.

La inferencia probabilística
La explicación científica de por qué los videojuegos de acción ayudan a tomar decisiones de forma más rápida tiene que ver con un proceso que se conoce como inferencia probabilística. Las simulaciones neuronales muestran que, cuando una persona debe tomar una decisión, lo hace a partir de las probabilidades que calcula constantemente. Al examinar una escena (ya sea en un videojuego o al conducir), el cerebro recopila numerosas unidades de información auditiva y visual hasta que tiene la suficiente para tomar la decisión.

Gracias al entrenamiento que proporcionan estos juegos de acción, el cerebro de estas personas es más rápido y eficiente en el proceso de recopilación de la información. Es decir, se consigue reunir antes la información necesaria para decidir. Como explica Daphne Bavelier, “las decisiones nunca son blanco o negro. El cerebro siempre baraja probabilidades. Cuando una persona conduce y observa un movimiento a su derecha, calcula si está a punto de colisionar o no, y se basa en esa probabilidad para decidir si da o no un golpe de volante”. Los videojuegos de acción proporcionan mucha y compleja información visual y auditiva. Además, exigen tomar muchas decisiones de forma constante. Por eso son un buen entrenamiento para el cerebro.

ACCIÓN O ESTRATEGIA
La industria de los videojuegos ha sabido crear entretenimiento para todos los gustos. Los juegos de acción y de estrategia son, sin lugar a dudas, dos de las opciones más populares. En el experimento llevado a cabo por los investigadores de la Universidad de Rochester se utilizaron los juegos de acción “Call of Duty 2”, en el que un soldado se enfrenta a un grupo terrorista, y “Unreal Tournament”.

De la primera versión de “Call of Duty” se vendieron más de 12 millones de copias. La segunda entrega llegó a las tiendas a finales del año 2009 con polémica, debido a que contiene numerosas escenas de gran violencia. El Gobierno de Alemania censuró algunas de ellas. En cambio, “Los Sims 2” es una forma de entretenimiento muy diferente. Consiste en crear personajes para que vivan su propia vida. Es un simulador social, no un juego de acción desenfrenada. El objetivo es que el jugador cree su propia vida virtual. Está disponible en 60 países y se han vendido más de 125 millones de copias.

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Neurología.




Deja un comentario