La Fundación Gates colabora con China para mejorar la vacunación infantil y el diagnóstico de la tuberculosis


La Fundación Gates colabora con China para mejorar la vacunación infantil y el diagnóstico de la tuberculosis

La Fundación Bill y Melinda Gates busca colaborar con los fabricantes chinos de vacunas para mejorar la vacunación infantil y extender el uso de ‘kits’ de detección rápida de la tuberculosis. Asimismo, colabora con el sector agrícola chino para aumentar la producción de arroz, lo que podría ayudar a países pobres.

Según explico el representante de esta fundación en China, Ray Yip, los Gates están especialmente interesados en vacunas contra el rotavirus, que causa diarreas en niños, y contra las enfermedades neumocócicas, causantes de neumonía.

«Estamos buscando la posibilidad de trabajar con algunos (productores chinos de vacunas) con voluntad de trabajar a nivel internacional, en lugar de dedicarse, como hacen ahora, a desarrollar vacunas sólo para China», ha señalado YIP, durante una conferencia sobre salud celebrada en Hong Kong.

«La producción de vacunas de estas empresas sólo cumplen los estándares chinos de producción, calidad y efectividad. Si quieren trabajar a nivel internacional, para ayudar a África y a otros países, necesitan cumplir ciertos estándares internacionales», cuenta.

«Por ello -añade- estamos desarrollando programas que están acelerando su programa de investigación y desarrollo de su capacidad para cumplir los estándares internacionales». «Estamos invirtiendo en que estos productos sean mejores y más baratos», acota.

Las vacunas contra el rotavirus fabricadas por GlaxoSmithKline (GSK), Merck y Sanofi-Aventis forman parte ahora del calendario vacunal normal de los niños en Estados Unidos y otros países desarrollados. Sin embargo, este virus continúa matando a 400.000 niños cada año en los países pobres, que no pueden costearlas.

Por su parte, las enfermedades neumocócicas, que causan neumonía, meningitis y sepsis, mata a más de medio millón de niños cada años, la mayoría de países pobres.

El representante de esta fundación en China espera reducir el coste de la vacuna neumocócica en unos 5 dólares (3,6 euros) por dosis. Ahora, una dosis cuesta cerca de 100 dólares e inmunizar a un niños contra esta enfermedad requiere tres dosis. Asimismo, esta fundación está introduciendo en China ‘kits’ mejores y más rápidos para diagnosticar tanto la tuberculosis convencional como la resistente, añade Yip.

Dos tercios de las inversiones de esta fundación se dedican cada año a la atención en salud. En concreto, gastó 3.200 millones de dólares (unos 23.470 millones de euros) en 2010.

Por otra parte, los Gates están colaborando con el sector de la agricultura en China para mecanizar más la producción de arroz, que podría plantarse en otros países en desarrollo. «Esto podría conseguir mayor producción y ser menos dependientes de los fertilizantes», apunta.

«Nuestro enfoque busca más utilizar a China como colaborador para el desarrollo en la ayuda a otros países, con el desarrollo de vacunas mejores, extendiendo las herramientas diagnósticas o mejorando la producción de arroz, por ejemplo», concluye.

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Categoría: Pediatría.




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