Ligar, un arte saludable II


La sonrisa y el sentido del humor son muy buenos aliados en los procesos de ligue

Las claves del éxito

¿Belleza? ¿Capacidad de seducción? ¿Simpatía? ¿Cuáles son las bazas que utilizan las personas que tienen soltura para ligar? Sin duda, la belleza no lo es todo. Para tener éxito “es recomendable mostrar un estado de ánimo positivo. Sonreír. Y mostrar seguridad en uno mismo”. Tener una actitud positiva es básico, porque las personas que se quejan con frecuencia no despiertan tanto atractivo como quienes adoptan un punto de vista positivo. “La sonrisa y el sentido del humor son muy buenos aliados en los procesos de ligue”, explica Pena.

Otro buen recurso es interesarse por conocer los gustos de la persona con quien se pretende ligar y hacerla sentir importante. A este respecto, todos los elementos propios de la conversación desempeñan un papel significativo. “En la consulta, se enseñan habilidades de escucha activa y se entrena a los pacientes para que empleen bien el lenguaje no verbal. Las miradas, la sonrisa, los gestos y los movimientos, utilizados de forma adecuada, pueden jugar un papel seductor fundamental. Si a esto se le suma interés por recordar la vida personal del ligue en cuestión, se genera una atracción”, informa Pena.

“Los cambios constantes de pareja son solo un problema si quien los lleva a cabo lo experimenta como tal”
El uso de piropos, cuando se lanzan con gracia, es otra fórmula socorrida para tener éxito en las conquistas amorosas. Recibir piropos despierta más interés por quien los dice. Funcionan mejor si son sutiles y sencillos. Reconocer un pequeño cambio de imagen, lanzar piropos físicos e intelectuales y el uso de piropos indirectos, como “me siento muy a gusto cuando estoy contigo” o “tenía ganas de verte” son técnicas que despiertan el interés del otro.

Junto con todo lo anterior, el autocuidado físico y psicológico favorece la capacidad de seducción de quien desea ligar. Para ello, cuidarse en ambos sentidos (físico y mental) implica practicar deporte, vigilar la alimentación, acudir a conferencias, leer y cultivarse.

Por último, no se debe fingir sino mostrarse de manera natural, ya que esto denota una alta autoestima y puede ayudar a atraer a otros. Para las primeras citas, se aconseja elegir el atuendo según el estilo de cada uno y presentarse con la imagen que se quiera dar pero sin fingir, de forma que la ropa sea un reflejo de la personalidad. Además, el lugar y el momento en el que se decida quedar dependerá del tipo de ligue que se busque, ya que lugares con cierto grado de romanticismo ayudan a que la otra persona entienda que se le intenta seducir.

Cambios constantes de pareja
Frente a quienes tienen un gran miedo a ligar, por inseguridad, temor al rechazo o baja autoestima, para otras personas, su razón de vivir es hacerlo de manera constante. ¿Pero es sana esta manera de proceder? “Cuando no se tiene una pareja estable, ligar hace sentirse bien, a gusto con uno mismo, más satisfecho y más valorado. Se ve como un éxito personal”, apunta Pena.

Según el criterio de este profesional, los cambios constantes de pareja son solo un problema si quien los lleva a cabo lo experimenta como tal. “La sociedad, las costumbres y la religión llevan a pensar que lo ‘normal’ es tener una única pareja estable con quien compartir la vida”. Sin embargo, desde un punto de vista psicológico, se acepta que una persona madura y estable varíe de pareja con frecuencia, del mismo modo que otras personas en plena madurez viven con su pareja una situación que les priva de felicidad.

MUJERES Y HOMBRES, JÓVENES Y MAYORES
¿Qué buscan cada uno de estos grupos? ¿La forma de ligar depende del género o de la edad? Aunque de manera tradicional los hombres han tomado la decisión, en los últimos años se detecta una tendencia, cada vez más marcada, de las mujeres a tomar esta iniciativa.

No obstante, todavía son los hombres quienes más se lanzan a acercarse y buscar un primer contacto. Este desequilibrio supone un factor de frustración para ambos. Para los hombres, porque muchos desearían que fuesen ellas quienes se acercasen y hacer así el proceso más fácil y cómodo para ellos. Para las mujeres, porque con frecuencia no ligan con quien consideran atractivo, sino con quien ha decidido tomar la iniciativa, que no siempre es la misma persona.

¿Qué ocurre con la edad? En cuanto a las diferencias entre jóvenes y mayores, los primeros son más tendentes a buscar relaciones breves y a experimentar, mientras que los adultos, a medida que envejecen, acostumbran a buscar estabilidad de pareja y afianzan la relación con una misma persona. “Los jóvenes centran en alto grado las relaciones de ligue en buscar placer sexual y los mayores, que también tienen interés por el sexo, le dan importancia a la compañía, a compartir gustos e intereses y a la confianza mutua en la relación”, aclara el psicólogo Fernando Pena.

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Categoría: Psicología y Psiquiatría.




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