Plantas medicinales para cuidar tu salud y la del Planeta


Tan antiguo como la propia historia de la humanidad, el uso de plantas y alimentos con fines curativos ha perdurado hasta nuestros días, pasando por continuas evoluciones y superando numerosas censuras y adversidades. Cada cultura tiene sus propios remedios que han utilizado de forma exitosa a lo largo de su propia historia y que han trasmitido generación tras generación.

La fitoterapia, como se conoce al uso de plantas medicinales con fines terapéuticos, es realmente la auténtica medicina tradicional, es decir la búsqueda da la salud a través de los elementos que la naturaleza pone a nuestro alcance. Actualmente, se utiliza el término “medicina tradicional”, para hacer referencia a la ciencia que se ocupa de la salud de las personas mediante sustancias químicas, y se entiende la medicina natural como una alternativa a esta práctica.

Pero la historia nos demuestra que la medicina natural se ha practicado desde hace milenios en todas las culturas habidas y por haber. Un claro ejemplo de ello es la Real Farmacia, que se encuentra en el Palacio Real, y donde se puede contemplar una basta colección de recipientes cerámicos que contienen plantas medicinales recopiladas desde el reinado de Felipe II. Incluso existen fórmulas y recetas que preparaban los médicos para curar las dolencias de toda la familia real.

El mayor beneficio de la fitoterapia es el respeto por los procesos biológicos del organismo, así como los propios de cada individuo. De forma que los principios activos de plantas y alimentos son usados por el cuerpo para potenciar sus diferentes procesos bioquímicos, ya que los reconoce como propios y no como sustancias externas que combaten un síntomas pero dejan una secuela.

Ni que decir tiene que la fitoterapia es una práctica respetuosa con el medio ambiente porque el producto en sí mismo no contamina el aire, las aguas o el suelo, puesto que cuando el producto se deshecha se biodegrada de forma natural. Se reducen considerablemente los envases y se evitan embalajes innecesarios.

Además, las personas que consumen estos productos suelen tener una conciencia ecológica más desarrollada, por lo que depositan los diferentes envases y embalajes en su correspondiente contenedor de basura para su posterior reciclaje.

De forma que una vez más, acudir a la naturaleza es un ejercicio de sabiduría y de honestidad con nosotros mismos, ya que cuidar la salud en armonía con la naturaleza es lógico, económico, ecológico, orgánico y más humano.

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Categoría: Nutrición y Dietética.




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