Procesos oportunistas en la infección por VIH: Cáncer anal


El cáncer anal es un proceso maligno raro. La incidencia en los Estados Unidos es de unos 0,8 por 100.000 personas, con casi el doble de mujeres afectadas que hombres. Se estima que el riesgo relativo en los hombres homosexuales es 80 veces más alto. Este aumento se observó antes de la epidemia de SIDA. Se estimó que la incidencia en los hombres con antecedentes de coito anal receptivo es de 35 en 100.000 antes de la epidemia de SIDA. Esta tasa es similar a la incidencia de cáncer del cuello uterino en las mujeres antes de la introducción del screening con frotis de Papanicolaou y varias veces mayor que las TASS actuales de cáncer del cuello uterino en mujeres infectadas por HIV o no infectados. Sin embargo, en la AIDS Malignancy Conference de 1998, Biggar comunicó que el riesgo de cáncer anal en los hombres infectados por HIV se duplicó de 15 a30 veces a medida que empeoraba la inmunosupresión y se acercaba un diagnóstico de SIDA.
Como sucede con el cáncer del cuello uterino en las mujeres infectadas por HIV, Lorenz y col., después de revisar la experiencia quirúrgica con el carcinoma anal en los hombres infectados por HIV en la University of California, San Francisco, observaron malos resultados terapéuticos y tiempos de supervivencia cortos de los hombres infectados por HIV.
Holland y Swift comunicaron una revisión retrospectiva de los resultados del tratamiento del cáncer anal de 7 individuos infectados por H IV y 55 individuos con estado sexológico negativo o desconocido. Las demoras en el tratamiento y las hospitalizaciones por toxicidades relacionadas tonel tratamiento se produjeron con una frecuencia mucho mayor en la población infectadas por HIV. Este grupo también tuvo un tiempo medio más corto hasta el fracaso terapéutico y una incidencia mayor de recaídas. El régimen terapéutico para el carcinoma anal es muy tóxico y tanto los pacientes infectados por HVI como los no infectados tiene dificultad y necesitan asistencia médica par atravesar el proceso. Ambas poblaciones se pueden beneficiar con el tratamiento convencional, y cuando no se anticipa una inmunodeficiencia relacionada con HIV, se deben emplear prácticas terapéuticas convencionales.

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Categoría: Oncología.




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