Pruebas para detectar la infección por VIH


Ensayos serológicos

No se desarrollan anticuerpos anti-HIV hasta después de la declinación en la viremia de HIV y pueden ser detectadas por primera vez dentro de las 2 a 8 semanas después de la infección. Por lo tanto, los ensayos serológicos generalmente no son útiles para diagnosticar infección por HIV aguda o primaria. Los anticuerpos persistentes indetectables más de 3 meses después de la infección son raros, y las comunicaciones iniciales de pacientes infectados por HIV serológicamente negativos por mucho tiempo no han sido confirmadas.
Por lo general, la seroconversión comienza con una respuesta de la inmunoglobulina M (IgM) contra las proteínas Gag, con un cambio de los anticuerpos de tipo IgM por los IgG que ocurre en un período de 1 a 24 semanas.LA respuesta por IgM se superpone al período virémico y ses seguida de una respuesta por IgG en 5-7 días.La mayoría de los estudios comunicaron que las respuestas de IgG a las proteínas p24 y gp120 se desarrollan primero, seguidas por anticuerpos anti gp41 y contra las proteínas virales con masas musculares entre 50 y 60 KD. La elevación en los anticuerpos anti p24 coincide con una declinación en el antígeno p24 detectable. Por lo general, los títulos de anticuerpos IgG aumenta en los primeros meses después de la infección y luego se estabilizan. En una etapa más avanzada de la infección, los títulos de anticuerpos anti p24 pueden declinar por un aumento del antígeno p24; los anticuerpos contra otras proteínas virales, generalmente, persisten toda la vida.
En los adultos, las pruebas para anticuerpos anti HIV son consideradas positivas cuando un enzimoinmunoanálisis (ELISA) varias veces reactivo es confirmado madiante un ensayo más específico, como Western blot. Por lo general, se debe considerar que este hallazgo indica la infección actual por HIV. Una excepción a esta regla es un voluntario que ha recibido una vacuna experimental contra el HIV; en una sesión ulterior, se comenta con más detalle una análisis del enfoque para diagnosticar infecciones por HIV en esto individuos. Además, debido a transferencia pasiva de anticuerpos maternos, las pruebas serológicas no son útiles para diagnosticar infecciones por HIV en neonatos o lactantes de una madre infectada por HIV.

Enzimoinmunoanálisis

El enfoque primario para investigar la infección por HIV establecida en los adultos comprende el uso de ELISA para la detección de anticuerpos. La mayoría de los procedimientos aprobados utilizan antígenos de HIV inmovilizados para fijar los anticuerpos IgG en muestra del paciente. Los anticuerpos anti HIV ligados forman complejos con anti-IgG humana marcada con enzima y son detectados en una reacción clorimétrica. El cambio de color resultante es cualificado mediante espectrofotometría y es proporcional a la concentración de anticuerpos en muestra original. Se determina un corte de absorbancia para cada ensayo sobre la base de muestras control positivas y negativas estandarizadas. Estos ensayos utilizaban originariamente lisados de virus enteros como antígenos. El uso ulterior de proteínas virales recombinantes y péptidos ha conducido a una mayor sensibilidad y mejor especificidad. Las Infecciones por cepas no subtipo B pueden ser pasadas por alto, debido a una mejor afinidad de los anticuerpos por los antígenos que habitualmente están incluidos en estos ensayos. La inclusión de antígenos del grupo O en ELISA desde 1994 ha aumentado la sensibilidad para detectar infección por cepas variantes, aunque la heterogeniedad pronunciada entre las cepas del grupo O continúa produciendo algunas reacciones falsas negativas. Los ELISA que utilizan antígenos peptídicos parecen ser menos sensibles para detectar cepas del grupo O que los que utilizan proteínas virales.
En general, la sensibilidad de los ELISA varía del 93 al 100%; la sensibilidad comunicada para las pruebas autorizada bajo condiciones experimentales óptimas es mayor del 99%. Se pueden presentar resultados falsos negativos de los ELISA durante la infección pro HIV primaria, en los paciente inmunosuprimidos (incluidos algunos pacientes con SIDA en estado avanzado), y con errores en el rotulado o la manipulación de las muestras. Además, los ELISA para HIV-1 son relativamente poco sensibles para la infección por HIV-2; las tasas de reactividad con sueros de pacientes con infección por HIV-2 documentada varían del 60 al 90%. El agregado de antígenos de HIV-2 reconbinantes ha conducido a ELISA que son sensibles para detectar ambos retrovirus.
La especificidad de un ELISA repetidamente reactivo es alrededor del 99%. Las causas de ELISA falsos positivos son erró humano, hemodiálisis, una prueba de reaginas plasmáticas rápidas reactivas y problemas médicos simultáneos, como trastornos autoinmunes, mieloma múltiple, hemofilia y hepatitis alcohólica. Debido a las implicaciones clínicas de un resultado falso positivo del ELISA, las recomendaciones actuales para el diagnostico serológico de infección por HIV incluye un ELISA varias reacciones confirmando por un segundo ensayo. El segundo ensayo es más comúnmente un Western blot (véase mas adelante), aunque la Organización Mundial de la Salud ha declarado que se puede obtener una sensibilidad y una especificidad equivalentes cuando se realiza el diagnóstico utilizando dos ELISA que contiene antígenos diferentes y se basan en diferentes principios de ensayos. Este último enfoque puede ser más eficaz con relación al costo para los paciesen vías de desarrollo.
Tambien, en las Estados Unidos se comercializa un ELISA rápido para detectar anticuerpos anti HIV (Single Use Diagnostic System o SUDS. Murex Diagnóstics). Se agrega suero o plasma del paciente a una mezcla de cuentas de látex revestidas con antígeno del HIV-1. Los resultados positivos deben ser confirmados con otra prueba, como un Western blot, pero los resultados negativos se obtienen en un periodo de 10 a 15 minutos. Este ELISA rápido parece sumamente sensible y especifico mç, aunque puede haber resultados falsos positivos con una centrifugación insuficiente o con problemas en el procedimiento de las muestras.
La modificación del ensayo ELISA y Western blot estándar han conducido a pruebas que pueden detectar con exactitud los anticuerpos anti HIV en saliva, lo que obvia la necesidad de la Flebotomía. Estas pruebas en saliva parecen tener sensibilidades y especificidades similares a las de las pruebas practicadas en suero o plasma.

Western blot

El ensayo más utilizado para confirmar la reactividad del método ELISA es el Western blot. Esta prueba comprende la incubación del suero del paciente con una tira de microcelulosa sobre la cual se ha colocado proteínas virales que han sido separadas mediante electroforesis. Los anticuerpos humanos dirigidos contra proteínas especificas del HIV pueden ser identificados mediante la unión de anti-IgG humana ligada a la enzima, como en el método ELISA. Los Centres for Disease Control and Prevention y la Associatio of State and Territoial Piblic Health Laboratory Director define a un Western blot positivo como la presencia de dos de las bandas p24, g41 y gp120/160. La ausencia de cualquier banda reactiva es considerada como un resultado negativo. Un Western blot con bandas reactivas que no cumplen los criterios para una prueba positiva se denomina indeterminado.
El Western blot puede detectar confiablemente anticuerpos contra cepas subtipo B del HIV-1, aunque es menos sensible que el Elisa durante las primeras etapas de la seroconversión. Los ensayos comerciales no incluyen las proteínas del grupo O y pueden omitir infecciones por cepas no subtipo B de HIV-1. Aproximadamente el 20% de los sueros HIV-2 positivo pueden dar resultados negativos con Western blot, y alrededor del 10% de los sueros de grupo O HIV-1 son negativos por este método.
Se han comunicado resultados falsos positivos con el Western blot en pacientes con hiperbilirrubinemia, trastornos del tejido conectivo y gammopatías policlonales. Los estudios de donantes de sangre, con Western blot indeterminados persistentes que tenían un bajo riesgo de infección por HIV no han observado indicios de infección por HIV-1 o HIV-2. Los pacientes con ELISA repetidamente reactivo y un Western blot indeterminado necesitan seguimiento serológico y clínico para determinar si se presenta una infección por HIV. No existe ningún patrón claro de reactividad antigénica que prediga con Western blot indeterminados. Pueden estar indicadas otras pruebas para la infección por HIV que utilizan métodos de PCR o cultivos, según el cuadro clínico y de los factores de riesgo para la infección por HIV.

Ensayos para la detección directa de la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana

Actualmente, no existe ningún ensayo aprobado por la Fdo and Drug Administration (FAD) para la detección directa del HIV en un contexto clínico. Sin embargo, hay situaciones en las cuales los ensayos serológicos para la infección por HIV no son lo suficientemente sensibles ni especificas como diagnosticar confiablemente la infección por HIV. En estos casos, muchos médicos utilizan uno o más ensayos para la detección directa de proteínas o ácidos nucleicos virales. Es importante que el médico se familiarice con los métodos utilizados por el laboratorio que realiza la prueba y que interprete los resultados de los ensayos en el contexto del estado clínico y el riesgo de infección del paciente, porque estas pruebas no están aprobadas por la FDA para el diagnóstico de HIV y porque no todos los ensayos están estandarizados. En condiciones ideales, la infección por HIV debe ser confirmada utilizando más de un tipo de ensayo.

Detección de antígeno p24

La detección del antígeno de la cápside p24 se realiza utilizando ELISA. Los ELISA para antígeno p24 se basan en el principio de la captura de antígenos en fase sólida, en la cual los anticuerpos anti-p24 monoclonales o policlonales inmovilizados se unen al antígeno presente en la muestra de prueba. El antígenop24 se detecta a través de la fijación de IgG anti-HIV ligada a la enzima, seguido por un ensayo colorimétrico. La absorción, medida mediante espectrofotometría, es directamente proporcional a la concentración de antígeno. Los ensayos disponibles pueden detectar confiablemente más de 10 pg/ml de antígeno p24. Existen modificaciones del ensayo de antígeno p24 que detectan antígeno p24 en inmunocomplejos; estos ensayos tienen una sensibilidad aproximadamente dos veces mayor para detectar HIV que los ensayos estándar para antígeno p24.
El antígeno p24 puede ser detectado en suero o plasma durante la fase aguda de la infección por HIV primaria durante los estudios sintomáticos tardíos de la infección. Sólo el 4% de los adultos asintomáticos infectados por HIV tienen antígeno p24 detectable . Esta proporción se eleva al 70% en pacientes con SIDA avanzado. También se puede utilizar la detección del antígeno p24 para diagnosticar una infección por HIV en los lactantes nacidos de madres HIV-positivas. La sensibilidad global de la prueba del antígeno p24 para detectar la infección en lactantes es del 50 al 75% y la especificidad es mayor del 95%. La sensibilidad del ensayo disminuye en los niños asintomáticos y en los niños menores de 6 meses de edad, y varía del 0 al 20% en el primer mes de vida. Los niños que son positivos en antígeno p24 es más probable que progresen clínicamente.
La cuantificación del antígeno p24 era utilizada en el pasado para demostrar respuestas a los agentes antirretrovirales; sin embargo, este ensayo ha sido reemplazo por los ensayos de RT-PCR cuantitativos para RNA de HIV en plasma. Aunque los ensayos de antígeno p24 son muy específicos para la infección por HIV, son relativamente poco sensibles comparados con los ensayos de PCR para los ácidos nucleicos virales, y un resultado negativo del antígeno p24 no descarta la infección por HIV. La detección de antígeno p24 también se utiliza comúnmente para detectar replicación viral en sobrenadantes de cultivo; este método de detección del HIV se analiza con mayor detalle mas adelante.

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Categoría: Exámenes y Equipo Médico.




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