Trabajo y Virus del Sida Vih


Entre el SIDA y el trabajo existe un abismo que parece imposible de salvar. Una legislación insuficiente y contradictoria en muchos casos ampara todo tipo de estrategias para evitar que una persona con VIH continúe con su trabajo habitua Despidos disfrazados de cualquier causa, renuncias negociadas en secreto o análisis ocultos son hechos que muchas veces quedan impunes. La discriminación laboral les deja sin posibilidades de afrontar el tratamiento adecuadamente. Para un e nfermo de SIDA, perder el empleo significa quedarse sin los recursos para costear los tratamientos, pero además, es perder la posibilidad de cumplir proyectos personales, desarrollar su actividad profesional y, en definitiva, seguir viviend o.

Pero lo cierto es que si la persona diagnosticada con VIH se siente bien, debe seguir trabajando normalmente. Hoy en día, el enfermo de SIDA tiene una larga vida por delante. Los tratamientos aseguran una mejor calidad de vida y más posi idades de seguir trabajando. Pero con la misma velocidad que mejora la medicina, es necesario que se eliminen las conductas discriminatorias y aumenten las acciones preventivas contra la enfermedad.

En muchas ocasiones, el enfermo puede no sentirse bien y decidir dejar su empleo temporalmente. Esto puede ocurrir cuando aún no se ha empezado con el tratamiento TAR ya que, una vez comience a tratarse adecuadamente, el paciente se sent mucho mejor. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la infección por VIH también puede llevar a la incapacidad permanente a pesar del tratamiento. Esto ocurre especialmente en personas con la enfermedad avanzada o en aquellos que desarro llan complicaciones graves que tienen consecuencias a largo plazo. Para estos casos de incapacidad temporal en el trabajo, la persona puede optar a ayudas sociales.

Pero si la persona tiene intención de continuar en su trabajo habitual, tendrá que considerar las frecuentes ausencias al trabajo por la enfermedad o por visitas médicas. En ese caso, existen distintas leyes que amparan al enfermo en su orno laboral. Son muchas las personas seropositivas que han optado por acogerse a los beneficios por incapacidad debido a complicaciones que sufrieron hace años. Pero otros muchos han preferido renunciar a su discapacidad y volver a su trab ajo. Esta decisión puede ser realmente complicada ya que después de años de ausencia en el entorno laboral resulta difícil explicar en las entrevistas de trabajo el porqué de esa ausencia. Además, esto conlleva renunciar a un ingreso establ e por discapacidad y a otras prestaciones que a menudo provienen de ayudas sociales estatales.

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Categoría: Glosario Médico.




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