Trastornos Emocionales (en la infeción VIH)


Uno de los principales problemas que conlleva la infección por vih, es la variedad de trastornos emocionales que provoca,tanto a los afectados como a las personas que conviven y trabajan con ellos.

En la mayoría de los casos antes de que una persona se decida a hacerse la prueba, hay una lucha interna importante. Esta situación va a generar en la persona diversas alteraciones del estado de ánimo, entre las cuales podemos destacar:Nerviosismo, irritación, angustia, depresión, excesiva preocupación por los síntomas, etc.

Cuando a una persona se le comunica su seropositividad, se va a producir reacciones emocionales de mucha intensidad y a veces contradictorias. Entre otras podemos destacar: La presencia de la muerte, procesos maníacos-depresivos, retraimiento social, depresión, ideas suicidas, etc.

La aparición de síntomas en el paciente supone un fuerte impacto psicológico, ya que los temores se fundamentan en patologías concretas, con la consiguiente aparición de enfermedades oportunistas. Cada nuevo síntoma o la repetición del mismo va a provocar estres psicológico, con la agravante de los efectos secundarios de la medicación. El paciente se va a encontrar a nivel general confuso y abatido, apareciendo el miedo al dolor y al sufrimiento.

El recrudecimiento de los conflictos intrapsíquicos previos a la aparición de la enfermedad, va a provocar en el paciente una demanda de atención muy intensa.

En la medida en que aparecen y desaparecen por el tratamiento las enfermedades oportunistas y vuelven a aparecer nuevos síntomas que a su vez son tratados con mayor o menor éxito, aparece un fenómeno de Habituación tanto a ña enfermedad en sí, como a los síntomas menos graves.

En muchos pacientes el pánico es mayor ante los primeros síntomas que ante la repetición de los mismos o la aparición de síntomas nuevos.

Cuando el paciente se encuentra con infecciones que se instauran, que no responden a la medicación, las reacciones emocionales van desde una angustia muy fuerte con gran demanda de atención, hasta la apatía, con cambios de humor drásticos, irritabilidad, quejas, manías, etc. Aquí, el paciente se encuentra con la tarea de “reparar”, reconciliarse con las personas significativas de su vida, y de de la aceptación de éstos va a depender que pueda recuperar su autoestima.

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Categoría: Psicología y Psiquiatría.




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