Tratamiento antirretroviral para el VIH


La disponibilidad de un número creciente de fármacos antirretrovirales junto a las rápidas modificaciones derivadas de los datos nuevos hacen que el tratamiento de las personas VIH+ sea extremadamente complejo. En consecuencia, el Departamento de salud y Servicios Humanos y la Fundación Henry J. Kaiser Family convocaron en el año 1996 a la Comisión sobre Práctica Clínica para el Tratamiento de VIH con el fin de desarrollar unas directrices sobre el tratamiento clínico de adultos y adolescentes VIH+.
En este informe se recomienda que la asistencia de los pacientes VIH+ sea supervisada por un especialista y en el mismo se incluyen sugerencias relativas a la monitorización de laboratorio incluyendo las determinaciones de los niveles plasmáticos del ARN-VIH, los recuentos de células CD4+ y los tests de resistencia farmacológica del VIH. Así mismo, en este informe se suministran las directrices del tratamiento antirretroviral, principalmente sobre el momento en el que se debe iniciar el tratamiento, qué fármacos son los primeros que se deben administrar, cuándo se debe cambiar el tratamiento y las opciones terapéuticas existentes ante un cambio de tratamiento. Se incluyen algunas consideraciones especiales para adolescentes y mujeres embarazadas. Al igual que en el tratamiento de otros trastornos crónicos, las decisiones terapéuticas deben siempre tomarse después que el paciente y el médico conozcan los beneficios y riesgos del tratamiento. Los regimenes terapéuticos antirretrovirales son complejos, originan acontecimientos adversos importantes, conllevan dificultades respecto a la adherencia terapéutica y tienen consecuencias potencialmente graves derivadas del desarrollo de resistencia viral ocasionada por un incumplimiento del régimen terapéutico o niveles subóptimos de los fármacos antirretrovirales. La educación de los pacientes y su participación en las decisiones terapéuticas son muy importantes en todos los trastornos médicos, pero se consideran especialmente críticas en la infección por VIH y su tratamiento.
Respecto a las recomendaciones especificas, el tratamiento antirretroviral debe ofrecerse a todos los pacientes con un síndrome agudo por VIH, a los pacientes que han presentado una seroconversión en los 6 meses previos y a todos los pacientes con síntomas de infección por VIH. Las recomendaciones de ofrecer un tratamiento antirretroviral a pacientes asintomáticos precisa del análisis de muchos riesgos y beneficios reales y potenciales. Por lo general, se debe ofrecer la administración de tratamiento a los pacientes con un recuento de células T CD4+ inferior a 350 células/mm3 o niveles plasmáticos de ARN-VIH superiores a 30.000 copias/mL (ensayo bDNA) o 55.000 copias/ mL (ensayo PCR de la transcriptasa inversa (PCR-TI)).
La solidez de la recomendación de tratar a los pacientes asintomático debe basarse en el deseo y disposición del paciente para iniciar el tratamiento: el grado de inmunodeficiencia determinado en función del recuento de células T CD4+; el riesgo de progresión de la enfermedad, evaluado en función del recuentote células T CD4+ y el nivel plasmático de ARN-VIH; los beneficios y riesgos potenciales de iniciar el tratamiento en individuos asintomáticos y la probabilidad tras asesoramiento y formación de adherencia terapéutica al régimen prescrito. Después de que se hay tomado la decisión de instaurar un tratamiento antirretroviral, sus objetivos deben consistir en la consecución de una supresión viral máxima durante el mayor período de tiempo posible el restablecimiento o conservación de la función inmunológica, la mejoría de la calidad de vida y la reducción de la morbilidad y la mortalidad relacionadas con el VIH. Los resultados del tratamiento se evalúan fundamentalmente mediante la determinación de los niveles plasmáticos del ARN-VIH. Es esperable que dichos niveles disminuyan 1 Log10 después de 8 semanas y que se produzca una ausencia de virus detectables (<50 copias/mL) 4-6 meses después del inicio del tratamiento. El fracaso del tratamiento tras 4-6 meses de tratamiento puede estar ocasionado por un incumplimiento terapéutico, una potencia inadecuada de los fármacos utilizados o concentraciones subóptimas de los mismos, resistencia viral y otros factores actualmente desconocidos. En los pacientes con fracaso terapéutico y una adherencia terapéutica adecuada debe cambiarse el tratamiento; dicho cambio debe fundamentarse en una historia minuciosa del tratamiento farmacológico y los resultados de los tests de resistencia farmacológica. Los cambios óptimos del tratamiento pueden ser especialmente difíciles de conseguir en pacientes con fracaso a n régimen preferente, debido a que sólo existe un número pequeño de regímenes antirretrovirales alternativos con eficacia documentada: dichas decisiones terapéuticas todavía se complican más , debido a los problemas derivados de la adherencia terapéutica, la toxicidad y la resistencia. En algunos casos, puede ser preferible participar en un ensayo clínico con o sin acceso a fármacos nuevos o emplear un régimen que probablemente no consiga una supresión completa de la replicación viral.

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Categoría: Medicamentos.




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