Un rayo de sol… oh… oh… oh…


Qué guapos y qué morenitos estamos cuando regresamos de nuestra vacaciones estivales! Pero te has preguntado ¿Qué es lo que queda en nuestra piel cuando ese colorcito desaparece?

Sequedad, manchas y alguna que otra arruguita nueva son algunas de las consecuencias negativas que tiene el sol del verano. Y es que cuando regresamos de nuestras vacaciones, además de unos kilitos de más, también tenemos la piel más seca y deshidratada, por eso es el momento de nutrirla utilizando complementos naturales que contengan vitamina A, B, C y E, que las encontramos sobre todo en aceites vegetales puros.

Lo aceites 100% naturales que más te ayudan a recuperar el bienestar de su piel son por ejemplo el de jojoba, conocido como oro líquido, que nos aporta nutrientes específicos para hidratar y regenerar la epidermis. El aceite de aguacate, rico en vitaminas A, D y E, también es una buena elección, ya que mejora la elasticidad de la piel favoreciendo un mejor tono de piel.

El aceite de avellana confiere firmeza a las pieles agrietadas y fláccidas. Mientras que, por su parte, el aceite puro de rosa mosqueta ayuda a cicatrizar y nutrir la piel, a la vez que contribuye a aclarar las manchitas provocadas por el sol.
Los aceites esenciales también son un buen complemento para recuperar la salud de tu piel. El aceite esencial de limón actúa como rejuvenecedor cutáneo y cicatrizante, además de ayudar a combatir las manchas del sol y favorecer la desaparición de la celulitis.

Fórmula para recuperar tu piel:
500 gr Manteca de Karite
50 gr de Cera de abejas
100 gr de miel
100 ml de cualquiera de los aceites vegetales citados
6 ml de aceite esencial de limón

Todos estos ingredientes se calientan al baño maría para facilitar su unión, cuando la emulsión resultante sea homogénea se bate a muy baja velocidad durante dos minutos. A continuación se deja enfriar y ya tienes tu crema 100% natural hecha por ti para tu piel.

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Categoría: Dermatología.




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